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Turismo

Todos los destinos a los que volar este verano desde el aeropuerto de Valencia: 144 rutas en medio de la incertidumbre global

Manises suma conexiones respecto al año anterior y cuenta con una oferta de 4,7 millones de plazas para la temporada estival, un 11 % más que en 2025

Estrena rutas inéditas a Rabat y Helsinki

Turistas en el aeropuerto de Valencia, en una imagen de archivo.

Turistas en el aeropuerto de Valencia, en una imagen de archivo. / JM López

Begoña Jorques

Begoña Jorques

València

El aeropuerto de Valencia afronta la temporada de verano de 2026 con unas cifras que consolidan su senda de crecimiento y refuerzan su papel como infraestructura estratégica para el turismo y la economía valenciana. Manises operará este verano -la temporada va de abril a octubre- un total de 144 rutas, lo que supone tres más que en el verano anterior. Eso se traduce en 112 ciudades de destino en 34 países, a través de una treintena de aerolíneas. Estas cifras trazan para el aeropuerto de Valencia un mapa de conexiones que evidencia no solo un aumento cuantitativo de la oferta, sino también un salto en términos de diversificación y alcance internacional.

Pese a la incertidumbre global provocada por la guerra de Irán, el incremento del precio del combustible y la amenaza de la escasez de queroseno, desde Manises las perspectivas veraniegas parecen optimistas. Según datos facilitados por Visit València, el aeropuerto contará con 4.697.020 plazas programadas durante la temporada estival, lo que representa un incremento del 11 % respecto al año anterior.

Este crecimiento responde tanto al aumento de frecuencias en rutas ya consolidadas como a la apertura de nuevas conexiones, en línea con la estrategia de posicionamiento de la ciudad como destino internacional competitivo durante todo el año.

Mapa de todas las conexiones aéreas del aeropuerto de Valencia.

El liderazgo de Ryanair

El liderazgo en número de destinos lo mantiene con claridad Ryanair, que supera las 57 ciudades conectadas desde València, muy por encima del resto de operadores. La aerolínea irlandesa refuerza así su papel como principal motor de tráfico en el aeropuerto, especialmente en rutas europeas de corto y medio radio. La compañía irlandesa alcanzó el año pasado los 5,3 millones de pasajeros en Valencia, frente a los 4,7 millones de 2024, con una cuota del 45 % del total del aeropuerto.

A bastante distancia se sitúa Vueling, con una decena de destinos para este verano, pese a cancelar su histórica ruta a Roma. Wizz Air, por su parte, alcanzará este verano las 14 ciudades desde Manises.

Aviones de Ryanair.

Aviones de Ryanair. / Levante-EMV

La valenciana Air Nostrum mantiene una presencia destacada en Manises con cerca de 10 destinos y consolida su papel en la conectividad regional y nacional. Volotea y Eurowings operan siete y seis destinos respectivamente, mientras que el resto de compañías presenta una operativa más limitada, generalmente entre uno y cinco destinos.

Esta estructura evidencia un mercado con fuerte presencia de aerolíneas de bajo coste, que han sido clave en la expansión del aeropuerto en los últimos años, en combinación con operadores tradicionales que aportan conectividad estratégica y enlaces con 'hubs' internacionales.

Destino, Europa

En cuanto a los destinos, el grueso de la operativa continúa concentrándose en grandes ciudades europeas y centros de conexión internacional. Londres, París, Ámsterdam, Roma, Milán y Bruselas destacan como algunos de los destinos más recurrentes, con múltiples aerolíneas operando vuelos hacia estas capitales. Se trata de rutas con una alta demanda tanto turística como de negocio, que contribuyen a reforzar la conectividad internacional de València.

En el ámbito nacional, Madrid y Barcelona siguen siendo claves como nodos de conexión, mientras que destinos turísticos como Palma de Mallorca, Málaga, Sevilla o Tenerife mantienen una elevada frecuencia, especialmente en temporada alta. A estos se suman otras ciudades europeas relevantes como Lisboa, Berlín, Viena, Dublín o Praga.

Asimismo, el aeropuerto mantiene conexiones con el norte de África, con destinos como Marrakech, Casablanca o Tánger, reflejando una red que, aunque centrada principalmente en Europa occidental, incorpora extensiones hacia mercados turísticos próximos con creciente demanda.

Rutas inéditas

Uno de los elementos más destacados de esta temporada es la incorporación de nuevas rutas. Rabat y Helsinki se suman como conexiones inéditas, mientras que otras doce rutas son nuevas respecto al verano pasado. Entre las principales novedades figuran Finnair a Helsinki; Wizz Air a Londres Luton y Gatwick, Venecia, Turín e Iasi (Rumanía); Volotea a Florencia, Burdeos y Lille; ITA Airways a Roma; Dan Air a Bucarest y Bacau; Israir a Tel Aviv; Ryanair a Rabat y Varsovia Modlin; y Air Nostrum a Melilla.

Estas incorporaciones no solo amplían el mapa de destinos, sino que refuerzan la diversificación geográfica, uno de los pilares estratégicos del aeropuerto. En este sentido, el índice de dependencia se sitúa en 12 sobre 100, según Visit València, un nivel bajo y similar al de temporadas anteriores, "lo que señala un alto nivel de diversificación de la red de conexiones del aeropuerto" y, por tanto, una mayor capacidad de resistencia ante posibles fluctuaciones de la demanda.

La presidenta de la Fundación Visit València, Paula Llobet, ha señalado que «estos buenos datos se apoyan en una cuidada estrategia de conectividad desarrollada, que se basa en la diversificación de mercados». «Hemos apostado por el norte de Europa y este verano por primera vez Valencia tendrá conexión con las cuatro capitales escandinavas: Oslo, Copenhague, Helsinki y Estocolmo. También por América y también este año contaremos con conexión directa con Montreal (Canadá). Además, esta gran variedad de destinos que conectan con la ciudad hace que València se esté posicionando como un 'hub' mediterráneo en crecimiento constante», ha indicado Llobet.

La presidenta de la fundación también ha explicado que la diversificación provoca que València sea «un destino menos dependiente, lo que supone un margen de maniobra mayor para poder anticipar y subsanar crisis puntuales y escenarios imprevisibles», como puede ser la guerra en Irán.

De hecho, desde el sector, han ido surgiendo voces que defienden que España es concebida como un ‘destino seguro’ por parte de los viajeros que planean volar este verano, por lo que la Comunitat Valenciana podría ser una de las grandes beneficiadas en materia turística de la situación geopolítica actual.

En esta línea, Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de España (ALA), sostiene que «ese efecto puede tener un impacto positivo, pero está por ver cómo encaja con los posibles incrementos de costes y la inflación, el impacto del conflicto en los bolsillos de las familias. Además, estos movimientos de demanda suelen ser coyunturales, por lo que habrá que ver si se consolidan o si responden únicamente a la situación actual de incertidumbre. En cualquier caso, la oferta de asientos programada para este verano por encima de la temporada estival anterior, invita al optimismo».

Así, Gándara insiste en que las perspectivas estivales del aeropuerto de Valencia «son buenas, con aerolíneas que refuerzan su capacidad siguiendo con la buena evolución de la demanda». Al respecto matiza que «se trata de capacidad programada y que este verano está marcado por un alto nivel de incertidumbre, con factores como la situación geopolítica, la inflación o los costes que pueden influir en el comportamiento real del tráfico».

Pero no todo es cantidad. Según Visit València, la oferta del aeropuerto de Valencia «se está reorientando hacia mercados de alto valor, un nuevo perfil de turista con unas características interesantes» para la ciudad: «mayor estancia media, mayor gasto en la ciudad, mayor interés por el patrimonio y bienes culturales, mayor compromiso con la sostenibilidad, además de buscar la desestacionalización del destino».

Llobet ha destacado también que «la buena conectividad aérea no solo beneficia a los visitantes y refuerza los datos de ocupación en el destino, también los valencianos disponen de una mayor variedad de oportunidades de ocio y negocio a los que acceder».

Un récord tras otro

Pero el crecimiento del aeropuerto de Valencia no es coyuntural, ni estacional, propio de épocas de más tránsito de pasajeros como es el verano, sino que responde a una tendencia sostenida en los últimos años. Cerró 2025 con cerca de 12 millones de pasajeros, superando en más de un millón a 2024.

La infraestructura ha ido batiendo récords de pasajeros de forma progresiva, impulsada por el auge del turismo urbano, la consolidación de la ciudad como destino cultural y gastronómico y la mejora de su conectividad aérea. Este dinamismo ha situado al aeropuerto en el radar de nuevas aerolíneas y ha favorecido la ampliación de rutas existentes.

Las previsiones recogidas en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) apuntan a que esta tendencia continuará en el medio plazo. Aena proyecta que el aeropuerto de Valencia alcance 13,5 millones de pasajeros en 2031.

El plan contempla inversiones orientadas a mejorar la capacidad operativa del aeropuerto, optimizar los flujos de pasajeros y adaptar las instalaciones al crecimiento previsto de la demanda. Entre las actuaciones previstas se incluyen mejoras en la terminal, la digitalización de procesos y la optimización de infraestructuras clave.

Aena proyecta que el aeropuerto de Valencia alcance 13,5 millones de pasajeros en 2031.

Gándara señala al respecto que «en términos generales, las previsiones apuntan a un crecimiento sostenido del tráfico aéreo en los próximos años. De hecho, la experiencia reciente demuestra que el tráfico real ha estado sistemáticamente por encima de las estimaciones de Aena».

Es por ello que, para el presidente de ALA, las previsiones del gestor aeroportuario sobre el número de pasajeros que recibirá Manises en el próximo lustro «podrían haberse quedado cortas».

En este contexto, Gándara señala como «clave» que el nuevo DORA «tenga en cuenta previsiones de tráfico aéreo más ajustadas a la realidad y no se infraestimen. Desde ALA manejamos una previsión de crecimiento del tráfico aéreo del 3,6 % en el DORA III, frente al 1,3 % que maneja Aena».

Inversión y conectividad

Este escenario sitúa al aeropuerto como un elemento central en el desarrollo económico de la Comunitat Valenciana, no solo por su impacto en el turismo, sino también por su papel en la atracción de inversiones, la movilidad empresarial y la conectividad internacional del territorio.

Sin embargo, el contexto global introduce factores de incertidumbre. La guerra de Irán ha generado tensiones geopolíticas que afectan al sector aéreo, especialmente por el incremento del precio del combustible y la posible alteración de rutas internacionales. El sector se mantiene atento a la evolución del conflicto, consciente de que puede influir en los costes operativos de las aerolíneas y, en última instancia, en los precios de los billetes y en la demanda.

A pesar de estos condicionantes, las perspectivas para la temporada de verano -tanto desde instituciones como desde el sector- son positivas para el aeropuerto de Valencia. Gándara resume que el atractivo del aeropuerto de Valencia reside en «la conectividad que permite ofrecer a las aerolíneas, aportando nuevas rutas, y así atraer nuevos tráficos, desarrollando el turismo y la economía de los destinos».

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