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ACUICULTURA

La inversora valenciana Atitlan montará una planta de cría de lenguados en la antigua nuclear de Lemoniz

Sea Eight procesará hasta 3.000 toneladas al año y supondrá una inversión total de 170 millones

Directivos de Atitlan con el lendakari Inmanol Pradales y la consejera Barredo en la central de Lemóniz.

Directivos de Atitlan con el lendakari Inmanol Pradales y la consejera Barredo en la central de Lemóniz. / LEVANTE-EMV

José Luis Zaragozá

José Luis Zaragozá

València

La empresa Sea Eight, empresa de acuicultura de Atitlan Grupo Empresarial, gestionado por los ejecutivos Roberto Centeno y Aritza Rodero, ha presentado el ‘proyecto Basordas’, una iniciativa público-privada en colaboración con el Gobierno Vasco que dará lugar al complejo de cría de lenguado más grande de Europa en la antigua nuclear de Lemóniz, con una capacidad de producción de 3.000 toneladas al año y una inversión estimada de 170 millones de euros.

Según han explicado fuentes de Atitlan, el proyecto estará ubicado en el antiguo complejo industrial de Lemóniz, un emplazamiento con las condiciones para desarrollar la actividad acuícola, tanto por las infraestructuras existentes como por el acceso al agua de mar y la disponibilidad de espacio para una escala industrial. "El nuevo uso permitirá transformar un espacio sin actividad en un activo productivo al servicio del sector y de la sociedad, bajo criterios de sostenibilidad ambiental, eficiencia en el uso de recursos y adaptación a las normativas vigentes", explican fuentes de Atitlan.

El cofundador y consejero delegado de Atitlan, Aritza Rodero, y el consejero delegado de Sea Eight, Jaime León, han estado acompañados por el lehendakari del País Vasco, Imanol Pradales, y la consejera de Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, que destacaron la dimensión del proyecto y la importancia de la colaboración del sector público y privado para impulsar nuevos modelos productivos en el sector alimentario.

El lehendakari Imanol Pradales ha destacado que la iniciativa de 'Basordas' “aspira a ser referente a nivel internacional” de acuicultura que integrará “desarrollo, genética, cría, engorde, preparación y transformación del lenguado”. Para la consejera Amaia Barredo, “este proyecto representa una oportunidad para avanzar en la modernización del sector alimentario, incorporando nuevas capacidades productivas y tecnológicas que refuercen su competitividad y su capacidad de adaptación a los retos de futuro”.

En palabras de Aritza Rodero, consejero delegado de Atitlan, “el proyecto de Basordas combina la visión de Sea Eight por levantar un complejo de referencia internacional con la apuesta del Gobierno Vasco por fortalecer el tejido industrial y social de Euskadi”. En la misma línea, el consejero delegado de Sea Eight, Jaimé León, ha destacado que “existen sinergias de gran valor con el ecosistema de innovación e investigación del País Vasco”.

Un modelo integral y sostenible

Aquacría Basordas ocupará una superficie total de 46.600 metros cuadrados, que se desarrollarán en tres fases a lo largo de los próximos 10 años. Este despliegue permitirá avanzar hacia un modelo productivo integral, competitivo y orientado a mercados internacionales, reforzando al mismo tiempo la seguridad alimentaria mediante sistemas de producción controlados y trazables.

La primera fase iniciará su construcción a partir de 2027, con un desarrollo inicial de tres años que permitirá la cría de los primeros lenguados en 2029 y su llegada al mercado un año después, en línea con los ciclos biológicos de la especie. El complejo integrará todas las fases del ciclo productivo, desde la eclosión y cría larvaria hasta el engorde y la preparación para su comercialización, así como instalaciones de transformación, tratamiento, logística y servicios auxiliares.

Depuración de aguas

Sea Eight emplea tecnología avanzada de recirculación de agua (RAS), que permite reutilizar hasta el 97% del recurso hídrico y garantizar la depuración de los efluentes, junto con sistemas propios de I+D orientados a la mejora genética y reproductiva, capacidades alineadas con criterios ESG y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, reforzando el modelo acuícola sostenible y eficiente impulsado desde 2012.

Según Atitlan, el proyecto "contribuirá a dinamizar el entorno y a favorecer un desarrollo territorial más equilibrado, generando nuevas oportunidades en zonas costeras y consolidando actividad ligada al medio marino. Tendrá un impacto significativo en la generación de empleo cualificado y en la activación de actividad industrial y tecnológica asociada, con una previsión de cerca de 200 puestos de trabajo en perfiles vinculados a I+D, áreas técnicas, gestión y servicios auxiliares", explican fuentes de la firma inversora valenciana.

La plataforma de Atitlan, que opera otras cuatro plantas, repartidas entre Gijón, Cambados, Torreira y Povoa de Varzim (Portugal), demuestra que la industria de la acuicultura está consolidándose como una herramienta clave para incrementar la producción de pescado, aportar estabilidad al suministro y reforzar la competitividad de la industria alimentaria española.

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