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Novedades a las puertas del verano

Magnum, el helado nacido para atraer al público adulto que ahora cotiza en Bolsa

La marca Frigo, una de las que comercializa el gigante heladero, lanza cada año más de una veintena de innovaciones y cuenta con una red de más de 60.000 puntos de venta en España

La nueva firma The Magnum Ice Cream Company, presente en los parquets de Nueva York, Londres y Ámsterdam, facturó el año pasado cerca de 7.900 millones de euros

Elías Santín, director de innovación de The Magnum Ice Cream Company en España, en la sede de la compañía en Viladecans.

Elías Santín, director de innovación de The Magnum Ice Cream Company en España, en la sede de la compañía en Viladecans. / Jordi Otix / EPC

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Viladecans

Hace ahora unos 40 años, la compañía danesa Frisko, filial de la multinacional Unilever, encargó a sus ingenieros y diseñadores de producto que elaboraran un nuevo concepto de helado. Querían conquistar al público adulto y las instrucciones fueron claras: se trataba de buscar un concepto básico y sencillo (muy en la línea de los gustos austeros del norte de Europa), introduciendo, eso sí, algún toque innovador. En 1989, salía al mercado el primer Magnum, un helado de palo elaborado con vainilla de alta calidad y cubierto con una capa gruesa y crujiente de chocolate belga. El éxito de la propuesta fue inmediato y total. En la actualidad, ese producto y todas sus versiones y formatos facturan cerca de 7.900 millones de euros al año y su nombre ha dado lugar a una empresa propia, The Magnum Ice Cream Company, segregada hace un año de la matriz Unilever y que cotiza en las bolsas de Nueva York, Londres y Ámsterdam, donde tiene sus oficinas centrales.

Solo en España, la firma maneja "hasta 40 sabores distintos y cada año presenta entre una veintena y una treintena de innovaciones distintas", explica Elías Santín, director de I+D y Regulación de la división española de la compañía. "Las recetas están en constante revisión y mejora, tanto en lo relativo a las materias primas, como a los aromas y la sostenibilidad de los procesos productivos", agrega Santín, en una entrevista con este diario en sus oficinas de Viladecans, cerca de Barcelona.

Y es que la historia del gigante Magnum tiene también conexiones con la capital catalana, concretamente con el popular barrio del Poblenou, donde se ubicó la fábrica de helados Frigo, que inició su actividad en 1927, de la mano de los hermanos Joan y Josep Rimblas, y cerró sus puertas en 2008. Aquella empresa fundada con el dinero que los dos promotores habían ganado haciendo las Américas se llamó originariamente Industrias Frigoríficas de la Alimentación. "Allí se produjeron por primera vez algunos de los helados más consumidos en España, como el Frigopié, el Drácula, el Frigodedo, el Calippo o el Frigurón, que ahora vamos a relanzar", indica el director de innovación de la división española de The Magnum Ice Cream Company.

El regreso del Frigurón

"La marca Frigo, que es la marca icónica de la casa en España, es también una de las más activas", señala. Repartidos por la geografía española, Frigo tiene más de 100.000 congeladores, "solo en el denominado canal horeca, que incluye bares, restaurantes y chiringuitos", que suponen entre 60.000 y 70.000 puntos de venta por todo el país". "Este año relanzamos el Frigurón, después de 30 años retirado del mercado y guardado en un cajón. Fue un helado de hielo, con sabor tropical de piña y pera, que se retiró porque contenía un colorante, el que le daba su característico color azul, que no era beneficioso. En los últimos años, hemos ido innovando y hemos encontrado un colorante alimentario azul, que es saludable para las personas y el medio ambiente y eso nos ha permitido volver a sacarlo a la venta", cuenta Santín. De momento, este verano solo se va a poder consumir en España, pero la intención de la compañía es exportarlo a otros países si la fórmula tiene buena aceptación.

Imagen del helado Frigurón, que Frigo comercializó en los años 1980.

Imagen del helado Frigurón, que Frigo comercializó en los años 1980. / Frigo

Dentro de su política de establecer alianzas con fabricantes locales, Frigo colabora este año con la galletera Artiach, con la que saca el Sandwich Dinosaurus, "un helado con la auténtica galleta de este nombre, que es la número uno en los hogares con niños en España y que también será sorpresa para el consumidor, porque en cada paquete irá la figura de un dinosaurio distinto". Completa el cartel de novedades, el Solero Berries, de vainilla mezclada con remolinos de salsa de frutos rojos y recubierto con un sorbete de frutos rojos, y el Volcanix, "que debe su nombre a las cinco capas que contiene: helado de chocolate y vainilla, salsa de caramelo salado, trozos de galleta de chocolate y bolas de caramelo cubiertas de chocolate, todo envuelto en una cobertura crujiente", detalla el director de I+D.

La irrupción del pistacho

Más allá de los productos nuevos (o recuperados del olvido), la empresa hace este año una apuesta importante por el ingrediente de moda: el pistacho. "Se ha introducido en el Magnum y en el Cornetto, otra de las marcas insignia. Los apasionados de Cornetto van a poder disfrutar de una experiencia con el barquillo recién horneado, con el disco de galleta de chocolate blanco, con el pistacho y con la tradicional puntita de chocolate al final", remarca Santín, que indica que justamente esa pieza final de chocolate, que evoca "a la salsa que, por gravedad, caía al fondo del cono" es una de las señas de identidad del producto. "En algunos países, es algo tan apreciado que se lanzaron bolsitas solo son las puntas de chocolate del Cornetto, porque la gente las pedía", revela.

La salida de nuevos productos sigue, detalla el directivo, la evolución que está habiendo en el consumidor. "Hay una tendencia muy interesante que es el 'snacking', el picoteo, que se adapta al ritmo de vida actual y que para nosotros es una manera también de romper la estacionalidad", explica. "Tenemos por ejemplo los Magnum bombones, que se consumen en el hogar viendo una película, o yendo de camino a algún sitio, o para compartir con unos amigos en el coche", agrega Santín, que observa cómo están cambiando también los canales de compra. "El 'delivery', el pedir que te traigan a casa algo de comer, ha hecho que se lancen helados diferentes, propuestas diferentes, que son para nosotros otra oportunidad de consumo".

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