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La crisis de Ford desploma el superávit comercial valenciano

El auge de la alimentación ha impedido el hundimiento de los tráficos al exterior de la autonomía, lastrados por la reducción en el sector del automóvil

Vista aérea del polígono y de Ford Almussafes

Vista aérea del polígono y de Ford Almussafes / Levante-EMV

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Jordi Cuenca

Jordi Cuenca

València

La crisis de Ford, que estaría en vías de solución con la adjudicación la semana pasada de la producción de la versión europea del Bronco a la factoría de Almussafes, ha provocado, como factor clave, el desplome del superávit comercial de la Comunitat Valenciana, que en poco tiempo ha pasado de ser robusto a entrar en terreno negativo. Al cierre del primer trimestre de 2026, el saldo entre importaciones y exportaciones era favorable a las primeras en 25 millones de euros. En 2018, antes de la pandemia, estaba en terreno positivo y alcanzaba los 2.880 millones a favor de las segundas, según el Institut Valencià d'Estadística.

La evolución de la industria del automóvil explica en buena medida ese cambio. En 2018, sus exportaciones se situaban en los 6.904 millones, mientras que las importaciones eran de 4.884, con lo que había un superávit de casi 2.100 millones. El año pasado cerró con déficit. Y es que las ventas habían descendido a 4.223 millones (casi 2.700 menos) mientras que las compras solo habían caído a 4.454, por tanto 430 menos. Así, el sector registró en ese ejercicio un déficit de 231 millones.

Equivalencia

Esta última cantidad es equivalente al superávit comercial que registró la Comunitat Valenciana en 2025 y que se situó en los 245 millones de euros. En la evolución desde 2018 del sector del automóvil hay dos años clave. El primero es 2019, cuando esta industria reduce sus exportaciones en más de 900 millones. Es el año en que Ford Almussafes deja de fabricar el CMAX. El segundo es 2024, cuando se produce otro recorte de cerca de 900 millones en las ventas al exterior de este sector. Ese ejercicio coincide con el fin de la producción de la Transit en la factoría valenciana de la multinacional estadounidense.

Un trabajador de la planta de Almussafes inspecciona un Ford Kuga, en una imagen de archivo

Un trabajador de la planta de Almussafes inspecciona un Ford Kuga, en una imagen de archivo / Levante-EMV

La pérdida en el volumen de exportaciones provocado por Ford, donde ahora mismo solo se fabrica el Kuga y donde un expediente de empleo especial afecta por turnos de mil a sus cuatro mil empleados a la espera de que aumente la carga de trabajo con el Bronco, se ha compensado por el auge del sector de la alimentación, que le ha robado el liderazgo al automóvil. Impulsada por el factor arrastre que implica tener en la Comunitat Valenciana la sede de dos de las principales cadenas de distribución españolas como son Consum y, sobre todo, Mercadona, esta actividad ha pasado de los 5.740 millones de euros en 2018 a 9.600 en 2025. Son casi 4.000 millones más en exportaciones. Las importaciones han crecido de 3.604 a 6.196 millones, o sea unos 2.500 millones. De ahí que el saldo exterior en este sector sea de casi 3.400 millones.

Totales

Las exportaciones valencianas de mercaderías alcanzaron en 2025 los 37.541 millones. Está por encima de los 30.513 millones de 2018, pero en aquel entonces la autonomía representaba el 10,7 % del total de España y el año pasado dicho porcentaje había bajado hasta el 9,7 %. El sector con más déficit comercial, pese a todo, no es el automóvil, sino los bienes de equipo, que exportan por valor de 5.883 millones e importan por 7.631. Por tanto, unos 1.800 millones en negativo. También está en rojo el comercio exterior de servicios, sobre todo por el transporte y los empresariales, ya que las ventas suben a 5.778 millones, mientras que las compras llegan a los 5.949, unos 170 de déficit. En 2018 la situación era al revés dado que las exportaciones alcanzaban los 2.885 millones y las importaciones, 2.622.

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