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La agricultura valenciana reclama ciencia, innovación y menos burocracia: «Sin herramientas no hay cosecha»

El sector agrario alerta de que la reducción de herramientas fitosanitarias, la presión burocrática y la competencia exterior suponen una amenaza para la rentabilidad y la soberanía alimentaria europea

José Luis Zaragozá, redactor de la sección de Economía de Levante-EMV; Vicente Tejedo, secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y director de la Agencia Valenciana de Fomento y Garantía Agraria (AVFGA); Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja; y José Miguel Mulet, investigador y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat Politècnica de València.

José Luis Zaragozá, redactor de la sección de Economía de Levante-EMV; Vicente Tejedo, secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y director de la Agencia Valenciana de Fomento y Garantía Agraria (AVFGA); Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja; y José Miguel Mulet, investigador y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat Politècnica de València. / J. M. López

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Stella López

Stella López

València

La innovación agrícola ha dejado de ser una opción para convertirse en una cuestión de supervivencia. Esta fue una de las principales conclusiones que se extrajeron este miércoles el plató de Levante TV durante la mesa redonda organizada por Syngenta y moderada por José Luis Zaragozá, periodista económico y redactor de la sección de Economía de Levante-EMV.

Bajo el lema implícito de que «sin innovación vegetal no hay cosecha», el encuentro reunió a tres voces clave del sector: Vicente Tejedo, secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y director de la Agencia Valenciana de Fomento y Garantía Agraria (AVFGA); Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja; y José Miguel Mulet, investigador y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat Politècnica de València. Juntos, abordaron el impacto de las restricciones europeas sobre las materias activas, la falta de herramientas para combatir plagas, el papel de la innovación genética y la creciente sensación de desprotección que vive el agricultor mediterráneo.

Plagas y restricciones

En su primera intervención, Cristóbal Aguado dibujó un panorama especialmente duro para el agricultor europeo y, en particular, para el mediterráneo. Según explicó, la combinación entre nuevas plagas, pérdida de materias activas y la creciente competencia exterior está dando lugar a pérdidas millonarias y a un progresivo abandono de tierras agrícolas. «El campo necesita una caja de herramientas», defendió. Una metáfora con la que se refirió a la necesidad de disponer de soluciones químicas, biológicas y tecnológicas para responder a enfermedades y plagas cada vez más complejas. «Estamos perdiendo herramientas y eso deja al agricultor sin capacidad real de control», lamentó.

Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja.

Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja. / J.M. López

El presidente de AVA-Asaja criticó además las restricciones que la Unión Europea está imponiendo, dado que, a su juicio, no se aplican con la misma exigencia en los productos importados. «Europa está globalizando las plagas del mundo dentro de la Unión Europea», afirmó, aludiendo a la entrada de productos de países que compiten bajo reglas diferentes. Asimismo, insistió en que el problema ya no es solo económico, sino estratégico. «Estamos jugando con el pan de cada día de Europa», advirtió, al tiempo que aprovechó el altavoz para reclamar controles más estrictos en las fronteras y un reconocimiento mutuo de autorizaciones fitosanitarias entre países europeos.

Ciencia frente a ideología

En este punto, llego uno de los momentos más contundentes del debate por parte de José Miguel Mulet, quien cuestionó abiertamente el enfoque regulatorio europeo en materia agrícola. El investigador denunció que muchas decisiones políticas se están tomando «por criterios ideológicos y no científicos». «Si una materia activa es sintética, prácticamente está condenada en Europa; si es natural, parece aceptable automáticamente. Y eso científicamente no tiene sentido», señaló. Para ilustrarlo, recurrió a una comparación directa: «El veneno de serpiente es completamente natural y nadie pensaría en inyectárselo».

José Miguel Mulet, investigador y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat Politècnica de València.

José Miguel Mulet, investigador y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat Politècnica de València. / J.M. López

Por otro lado, defendió el potencial de las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG) para desarrollar cultivos más resistentes y sostenibles. Sin embargo, lamentó que Europa avance con tanta lentitud mientras otros países ya las aplican de forma habitual. «Llegamos tarde. Estados Unidos, Argentina o incluso países africanos ya están utilizando las NTG mientras aquí seguimos atrapados en procesos burocráticos interminables», declaró. El catedrático también alertó sobre el riesgo de reducir materias activas sin ofrecer alternativas viables. «Si quitas herramientas y no das soluciones, aumentan las resistencias y baja la producción», explicó, y recordó que la sostenibilidad debe comenzar por garantizar la rentabilidad del agricultor: «Si una explotación no es rentable, deja de ser sostenible automáticamente».

Los tres participantes de la mesa redonda organizada por Syngenta bajo el lema «sin innovación vegetal no hay cosecha».

Los tres participantes de la mesa redonda organizada por Syngenta bajo el lema «sin innovación vegetal no hay cosecha». / J.M. López

Nuevas técnicas de cultivo

Desde la administración autonómica, Vicente Tejedo reivindicó el papel de la investigación pública y la necesidad de acelerar la innovación agraria. El secretario autonómico explicó que la Generalitat está reforzando el apoyo a los institutos de investigación y apostando por tecnologías de precisión capaces de optimizar tratamientos y reducir el impacto ambiental. «Hoy un dron puede detectar un árbol enfermo y ser capaz de tratar solo ese árbol», subrayó. En esta misma línea, quiso defender herramientas como las feromonas, las trampas biotécnicas o la lucha biológica, aunque, eso sí, recalcando que todas deben convivir con tratamientos químicos cuando sean necesarios.

Tejedo fue especialmente tajante con lo que calificó como «un lobby verde muy potente» instalado en Europa. «El agricultor no es un contaminador; es el primer interesado en cuidar el medio ambiente porque vive de él», afirmó. De esta manera, recordó el papel de la agricultura como sumidero de carbono y puso cifras sobre la mesa: una hectárea de cítricos puede fijar hasta 25 toneladas de CO2 al año. «La agricultura también forma parte de la solución climática», sostuvo.

El debate sobre la agricultura ecológica

Otro de los asuntos que generó consenso parcial entre los ponentes fue el papel de la agricultura ecológica. Tanto Mulet como Tejedo defendieron su legitimidad como modelo productivo, pero rechazaron que pueda convertirse en el único camino para el conjunto del sector. «La agricultura ecológica tiene su mercado, pero no puede imponerse como modelo global», apuntó Mulet, quien recordó que su productividad es menor y que Europa no puede permitirse reducir capacidad de producción en un contexto de creciente dependencia alimentaria exterior.

Vicente Tejeda, secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y director de la Agencia Valenciana de Fomento y Garantía Agraria (AVFGA).

Vicente Tejedo, secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y director de la Agencia Valenciana de Fomento y Garantía Agraria (AVFGA). / J.M. López

En esta sintonía, Tejedo hizo un llamamiento para evitar la confrontación entre modelos agrícolas. «La agricultura tradicional actual no tiene nada que ver con la de hace 30 años», señaló, insistiendo en que los productos valencianos, sin distinciones, cumplen todos los controles de seguridad alimentaria y son «sanos y saludables».

La mesa redonda concluyó con los alegatos finales de sus tres participantes que, entre otros, giraron en torno al futuro de la agricultura europea. El presidente de AVA-Asaja reclamó que Europa recupere «la sensatez» a la hora de legislar sobre agricultura y rememoró que el equilibrio entre lucha biológica y materias activas sigue siendo imprescindible. Desde su visión, la transición hacia modelos más sostenibles no puede hacerse «de golpe» ni dejando desprotegidos a agricultores y ganaderos. «Tenemos que tener materias activas suficientes para combatir las plagas, evitar resistencias y garantizar explotaciones rentables. Sin agricultores no hay soberanía alimentaria», insistió.

Menos burocracia y más sentido común

El secretario autonómico defendió el papel de la investigación pública y reivindicó la necesidad de confiar en científicos, universidades e institutos tecnológicos para afrontar los nuevos retos agrícolas. Igualmente, recalcó que la agricultura actual ya trabaja bajo parámetros de sostenibilidad, precisión y control sanitario muy alejados de la imagen «contaminante» que, según denunció, algunos sectores todavía hoy siguen proyectando sobre el campo.

Vicente Tejeda, secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca; Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja; y José Miguel Mulet, investigador y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat Politècnica de València.

Vicente Tejedo, secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca; Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja; y José Miguel Mulet, investigador y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat Politècnica de València. / J.M. López

Por último, el catedrático cerró el debate con un alegato a favor de la ciencia aplicada al campo y criticó lo que considera una política europea basada en el miedo y no en la evidencia científica. Advirtió de que el cambio climático ya está alterando los ciclos agrícolas, adelantando cosechas y favoreciendo la aparición de nuevas plagas, por lo que considera imprescindible acelerar las soluciones tecnológicas. Y alertó de que Europa corre el riesgo de repetir errores pasados, como ya ocurrió con los cultivos transgénicos. «Perdimos aquella batalla tecnológica y ahora no podemos permitirnos perder también la de las NTG», afirmó.

Pese a las diferencias de enfoque en algunos aspectos, el encuentro dejó una conclusión común: el sector agrícola valenciano reclama decisiones basadas en criterios científicos, más inversión en innovación y una regulación que permita competir en igualdad de condiciones. Porque, como bien expusieron varios de los participantes durante la jornada, «sin innovación no hay cosecha».

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