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Comunitat Valenciana

La exclusión financiera se reduce en el ámbito rural y asoma en las grandes ciudades

Solo 52 poblaciones de la autonomía y 12.300 ciudadanos carecen de acceso a servicios bancarios como oficinas, cajeros u ofibuses

Un ofibús de BBVA en la zona afectada por la dana

Un ofibús de BBVA en la zona afectada por la dana / Levante-EMV

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Jordi Cuenca

Jordi Cuenca

València

La extensión de los ofibuses, singularmente, está detrás de la reducción que ha experimentado la exclusión financiera en el ámbito rural de España, incluida, obviamente, la Comunitat Valenciana, al tiempo que el cierre de oficinas está provocando que este fenómeno asome ya con claridad en las grandes ciudades del país, según un informe sobre esta cuestión elaborado por el Banco de España.

El citado documento detalla cómo el número de sucursales, cajeros y medios alternativos en la Comunitat Valenciana se situó al cierre de 2024, último año analizado por el supervisor, en 7.095 unidades, lo que implica un descenso del 0,56 % respecto de los 7.135 de 2023 y del 2,94 % en relación a los 7.310 de 2021. De esos 7.095, 1.701 eran oficinas y 4.762, cajeros. Tres años antes, había 1.800 de las primeras y 4.816 de los segundos. Por tanto, ambos tipos de servicio han contribuido a la reducción de los mismos, si bien los cajeros (54) menos que las oficinas (99).

La crisis financiera y la reestructuración del sector provocada por la primera redujo de forma considerable la red bancaria y generó un muy relevante incremento de la exclusión financiera. Basta citar que en 2008, cuando arranca la Gran Recesión, en la Comunitat Valenciana había 5.041 sucursales. El triple de lo que hay ahora. La magnitud de los cierres lo da el hecho de que en 2024 un total de 229 municipios valencianos carecían de oficina bancaria. Esa cifra implica un 42 % de las 542 poblaciones que hay en la autonomía.

Cajeros

La sangría se reduce si a las sucursales se le añaden los cajeros automáticos, porque entonces el número baja a 76, aunque en 2021 eran 117. La extensión de los ofibuses por parte de varios bancos y la instalación de cajeros fijos, como los surgidos de acuerdos entre la Generalitat y las entidades financieras, ha recortado aún más la cifra, que en 2024 se quedó en 52. Los ofibuses son autobuses que recorren poblaciones que carecen de servicios financieros. En España, estos y los cajeros fijos aumentaron un 55 % entre 2021 y 2024 en los municipios de menos de 500 habitantes gracias a la incorporación de 712 de los primeros y de 175 de los segundos.

El número de localidades valencianas afectadas por este fenómeno bajó entre 2024 y 2023 en un 13,33 %, de 60 a los citados 52, mientras que el descenso respecto a las 61 de 2021 es de un 14,75 %. En cuanto a la población que vive en exclusión financiera, los datos muestran también una mejora considerable. En 2024 había 12.308 personas que no tenían ese servicio en su lugar de residencia. Se trata de un 21,09 % menos que en 2023, cuando llegaban a 15.597 y de un 15,85 % por debajo de 2021, cuando eran 14.626.

8/4/2014 - CASTELLON - DIPUTACION - FOTO JAVIER VILAR - Bankia presenta el Ofibus que atendera a 25 pueblos del interior de la provincia. En la foto, el presidente de la Diputacion y algunos diputados, con el director territorial de Bankia

Antiguo ofibus de Bankia que recorría varios pueblos de Castellón / JAVIER VILAR

A pesar de esto, hay que puntualizar, como indica el Banco de España, que hace dos años había 134.900 valencianos en cuyos munipios no había ninguna oficina bancaria. Si se le añaden los cajeros automáticos, la cifra desciende a los 38.782. Solo Madrid y Murcia tienen puntos de acceso presenciales en todas sus poblaciones. Cataluña ha reducido la exclusión, que se concentra sobre todo en Castilla y León y en Aragón.

Ciudades

Mientras que en el ámbito rural y despoblado se reduce la exclusión financiera, el informe del Banco de España pone de manifiesto que se asoma cada vez con una mayor presencia en las grandes ciudades. El documento estudia cuatro urbes españolas -Madrid, Barcelona, Sevilla y Málaga- y las conclusiones no son nada halagüeñas. Y es que un 12,3 % de la población de dichas ciudades debe recorrer más de medio kilómetro para acceder a una oficina bancaria o un cajero. Dicho porcentaje se eleva al 23 % en el caso de la capital malagueña.

Inmigrantes

Por último, el supervisor se detiene en los inmigrantes y concluye que no existe un problema de inclusión financiera entre quienes se encuentran en situación regular, ya que las diferencias respecto a la población nativa en cuanto a disposición de cuentas corrientes, uso de tarjetas de crédito, vehículos de ahorro e hipotecas "no son sustanciales y además ser reducen cuando se comparan perfiles similares de edad y renta". La situación es distinta entre los irregulares, para "quienes persisten importantes obstáculos de acceso al sistema financiero", como muestra que el número de cuentas de pago básicas sea muy reducido.

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