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Foro Empresa Familiar 2026

La empresa familiar valenciana reivindica su visión de futuro

El Foro Empresa Familiar 2026 debate sobre relevo generacional, talento, fiscalidad y profesionalización para garantizar la continuidad del tejido autóctono

Foro Empresa Familiar 2026

Levante-EMV / LevanteTV

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J.M. Bort

J.M. Bort

València

El futuro de la empresa familiar valenciana pasa por profesionalizar la gestión, planificar el relevo generacional y reforzar la capacidad de atraer talento sin perder el arraigo territorial ni los valores que históricamente han definido este modelo empresarial. Esa fue una de las principales conclusiones del Foro Empresa Familiar 2026, impulsado por Cajamar y Grupo La Plana, con la colaboración de Badenes Logistics, Teika y Vito, celebrado este martes en la sede de la Denominación de Origen Valencia, en la calle Quart de València.

El encuentro, organizado por Levante-EMV y Prensa Ibérica y dirigido por su directora de relaciones institucionales en la Comunitat Valenciana, Silvia Tomás, reunió a representantes de algunas de las principales compañías familiares valencianas, expertos universitarios y directivos para debatir sobre los grandes desafíos de este modelo empresarial, que representa más del 85 % del tejido productivo valenciano y sostiene buena parte del empleo y la actividad económica de la Comunitat.

La jornada arrancó con la intervención del director territorial de Cajamar en Valencia, Jesús García, quien puso el foco en el peso estructural de la empresa familiar y en su capacidad para resistir contextos complejos gracias a una visión de largo plazo y a su vinculación con el territorio. García destacó que este modelo genera relaciones «sólidas» con trabajadores, clientes y proveedores y defendió que el relevo generacional debe entenderse «como una oportunidad para reforzar la competitividad». También incidió en la necesidad de avanzar en digitalización, sostenibilidad y profesionalización de la gestión.

Francisco Segura, Susana Piquer y Berti Barber, en la primera mesa.

Francisco Segura, Susana Piquer y Berti Barber, en la primera mesa. / Fernando Bustamante / Fernando Bustamante

La presidenta de Ivefa, Emi Boix, subrayó posteriormente la importancia de generar espacios de reflexión sobre liderazgo, continuidad empresarial y transmisión generacional, aunque el grueso del foro se centró en las dos mesas redondas posteriores, dedicadas a la sucesión empresarial y a la gestión del talento.

La primera mesa, moderada por la periodista Silvia Tomás, contó con la participación de Francisco Segura, presidente de Avia y CEO de Grupo Paco Segura; Susana Piquer, responsable de la oficina de familia de Grupo La Plana; y Berti Barber, directora de marketing y cofundadora de Teika.

Los tres coincidieron en reivindicar el papel económico y social de la empresa familiar y en destacar su capacidad para generar estabilidad y compromiso con el territorio. Francisco Segura defendió que «gran parte del empleo en la Comunitat Valenciana depende de las empresas familiares» y advirtió de que este modelo tiene cada vez más relevancia dentro de la economía global.

Susana Piquer incidió en que la empresa familiar va «más allá de lo económico» porque mantiene una conexión directa con el entorno y aporta resiliencia, valores y estabilidad. En la misma línea, Berti Barber defendió el valor humano de estas compañías y su capacidad para crear entornos laborales «más cercanos y solidarios», especialmente en una sociedad «cada vez más fragmentada».

Uno de los grandes temas de debate fue el relevo generacional. Segura insistió en que la sucesión debe trabajarse «a largo plazo» y con planificación, comunicación y sentido común. «El liderazgo no se hereda, se gana», afirmó, antes de destacar que las nuevas generaciones llegan «cada vez más preparadas».

Comunicación constante

Susana Piquer explicó que ese relevo debe prepararse desde edades tempranas, fomentando el vínculo emocional con la empresa familiar y generando una visión compartida dentro de la familia. «Ese amor por la empresa se inculca desde pequeños», señaló. Berti Barber coincidió en la necesidad de planificar y mantener una comunicación constante para comprobar si las nuevas generaciones están realmente alineadas con el proyecto empresarial.

La conversación derivó también hacia la relación entre empresa familiar y administraciones públicas. Francisco Segura reclamó una mayor revisión fiscal para facilitar el crecimiento de las compañías y criticó la presión impositiva sobre las pymes. «Prácticamente todos los beneficios de la empresa son para reinversión», aseguró.

Berti Barber consideró que las políticas públicas siguen estando más orientadas a «proteger» a las pymes que a impulsarlas como tractor económico. También defendió el papel de entidades como Ivefa y las cátedras universitarias de empresa familiar como herramientas clave de apoyo.

Otro de los asuntos que centró el debate fue la profesionalización de la gestión y el funcionamiento de los órganos de gobierno familiar. Susana Piquer defendió la importancia del consejo de familia para separar los conflictos empresariales de los familiares y evitar que las tensiones personales acaben trasladándose a la compañía.

La segunda mesa del foro estuvo centrada en la gestión del talento y contó con la participación de Amparo Andrés, directora de Recursos Humanos de Emuca Group; Javier Quilis, CEO de Inelcom; y Alejandro Escribá, catedrático de la Universitat de València y director de la Cátedra de Empresa Familiar.

Javier Quilis, de Inelcom, explicó que la capacidad de atracción de talento de Inelcom está muy ligada a su arraigo territorial y a la cercanía propia de la empresa familiar

Javier Quilis explicó que la capacidad de atracción de talento de Inelcom está muy ligada a su arraigo territorial y a la cercanía propia de la empresa familiar. «Tenemos un eslogan: “De Xàtiva al mundo”», recordó. Según explicó, mantener la sede en Xàtiva permite atraer talento local y reforzar el compromiso con el entorno.

El directivo destacó además la estabilidad que aporta una visión empresarial de largo plazo y defendió que muchas decisiones se toman priorizando el territorio por encima de la rentabilidad inmediata. «Los números serían mayores si hubiéramos estado en China desde hace veinte años, pero preferimos hacerlo desde aquí», señaló.

Amparo Andrés defendió que las empresas familiares deben dejar de intentar parecer multinacionales y centrarse en potenciar sus fortalezas: autenticidad, cercanía y propósito. Explicó que Emuca trabaja con planes de comunicación interna y herramientas digitales para reforzar la conexión con los empleados y mejorar la fidelización del talento.

También puso en valor la relación directa con universidades y centros de formación profesional como vía principal de captación de nuevos perfiles. «Más del 50 % de nuestras incorporaciones llegan desde universidades», explicó.

Alejandro Escribà, Amparo Andrés y Javier Quilis.

Alejandro Escribà, Amparo Andrés y Javier Quilis. / Fernando Bustamante / Fernando Bustamante

Alejandro Escribá coincidió en que la empresa familiar tiene fortalezas muy valoradas por los jóvenes, como el arraigo territorial, el compromiso social o la cercanía, aunque admitió que persisten ciertas percepciones negativas relacionadas con las posibilidades de promoción interna o el tamaño empresarial.

El catedrático defendió además que la Comunitat Valenciana necesita más multinacionales familiares y puso como ejemplo compañías internacionales que mantienen un fuerte arraigo en sus territorios de origen. «Ford puede irse de Almussafes, pero no de Detroit; Porsche no se va de Stuttgart», afirmó.

Durante la mesa también se abordaron cuestiones como el absentismo laboral, la comunicación interna y los nuevos modelos de liderazgo. Amparo Andrés defendió que una buena gobernanza y la transparencia interna son herramientas fundamentales para reducir conflictos laborales y mejorar la implicación de las plantillas. Como ejemplo, explicó que en Emuca todos los trabajadores reciben información diaria sobre la evolución de las ventas y destacó que la compañía mantiene un índice de absentismo cercano al 1 %.

La directora de Recursos Humanos recordó además el impacto de la dana sufrida por la empresa, con pérdidas superiores a 7 millones de euros, y aseguró que toda la plantilla acudió a colaborar en las tareas de limpieza y recuperación. «Todo el mundo entendió que había que reactivar la empresa», señaló.

El foro concluyó con un mensaje compartido: la empresa familiar sigue siendo uno de los grandes pilares económicos y sociales de la Comunitat Valenciana, pero necesita ganar tamaño, profesionalizar su estructura y reforzar su capacidad de adaptación para afrontar los retos del futuro.

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