Duro Felguera no cede en la venta del taller de Barros pese a que Indra y la SEPI fueron sus salvavidas
La multinacional ya adquirió activos de la empresa asturiana por 6,3 millones y su mayor accionista aprobó un rescate de 120 millones

Un vehículo blindado 8x8 «Dragón» en el Tallerón de Indra, en Gijón. |
Pablo Castaño
Indra, que ofrece a Duro Felguera 6 millones por el taller de Barros, ya efectuó compras a la compañía asturiana de ingeniería industrial por valor de 6,3 millones de euros en los últimos tres años. Con ese dinero, Indra adquirió el Tallerón de Gijón y el 30% de la filial Epicom. Además, el principal accionista de Indra, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), rescató a la empresa asturiana tras la crisis por la pandemia de coronavirus con préstamos participativos y ordinarios valorados en 120 millones de euros y accedió el pasado año a flexibilizar las condiciones de devolución de los préstamos dentro del plan de reestructuración de la compañía de ingeniera para evitar el concurso de acreedores. Ese plan, está ahora a la espera de homologación por parte del juez.
Indra ha puesto su punto de mira en el antiguo taller de Felguera Construcciones Mecánicas, en Barros, para instalar allí su segunda fábrica de blindados en Asturias, un proyecto que consolidaría a la región como gran polo español de fabricación de vehículos militares y generaría actividad y empleo en un concejo, el de Langreo, que ha sufrido los efectos de varios procesos de desindustrialización (el de la minería, el de la siderurgia, el de la generación eléctrica con carbón, el de la industria de bienes de equipo) protagonizados, en muchos casos, por la propia Duro Felguera.
Indra ofreció inicialmente a Duro 5 millones de euros por los 58.000 metros cuadrados de la parcela del taller de Barros, una cantidad que la empresa asturiana consideraba alejada del precio de mercado. En una segunda oferta, Indra ha elevado la cantidad hasta 6 millones de euros y podría ser la última oferta. Sin embargo, desde Duro se considera que los precios que está ofreciendo están lejos del "valor objetivo" del taller de Barros.
Indra no es un comprador cualquiera. En los últimos años ya ha adquirido varios activos de Duro en momentos críticos en los que la empresa asturiana necesitada liquidez ante sus graves problemas económicos, que le han llevado a solicitar un preconcurso de acreedores del que esperar salir este mismo mes con el visto bueno del juez.
Indra ya adquirió a Duro el pasado mes de julio el Tallerón de Gijón por 3,65 millones de euros (adquirió las instalaciones y el traspaso de la concesión de los terrenos, que en su mayoría son propiedad de la Autoridad Portuaria de Gijón) y asumió todo su personal, los 156 trabajadores de la filial Duro Felguera Calderería Pesada. Con esa adquisición, Indra logró instalaciones para la primera factoría de su nueva división de vehículos militares Indra Land Vehicles.
Pero antes de la adquisición de el Tallerón, Indra ya había hecho una compra a Duro vinculada también con el sector de la Defensa. La SEPI había adquirido a Duro en 2021 un 40% de la filial Epicom, dedicada a las soluciones criptográficas para proteger las comunicaciones. Ese acuerdo de adquisición incluía una opción de compra por parte de la SEPI del 60% restante en manos de Duro y en 2023 la sociedad estatal la activó pero para permitir la entrada en el capital de Epicom del grupo Oesia con un 30% del capital y de Indra con otro 30%. Aquella operación se valoró en 5,3 millones de euros, con lo que la adquisición de Indra se elevó a 2,65 millones de euros.
La SEPI es el principal accionista de Indra y ha tenido un papel clave en la supervivencia de Duro. Tras la crisis del covid, en 2021, autorizó la concesión a Duro de préstamos participativos y ordinarios de 120 millones de euros a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE). Y además, el pasado año, la SEPI accedió a flexibilizar las condiciones de los préstamos dentro del plan de reestructuración de Duro Felguera para evitar el concurso de acreedores.
Tanto Indra como su principal accionista, la SEPI, han sido de los principales flotadores a los que se ha agarrado Duro para evitar hundirse. Ahora Indra llama a la puerta de Duro, controlada por los grupos mexicanos Prodi y Mota-Engil México, para poner en marcha en el taller de Barros un proyecto que puede ayudar a que emerja la industria asturiana.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un joven mata al psicólogo de su hijo de dos años en València al creer que había abusado del niño
- Un hombre mata a otro a cuchilladas en una reyerta multitudinaria en Aldaia
- El profesorado denuncia que la Conselleria de Educación pretende controlar su horario en julio tras cinco semanas de huelga
- El Palmar llora al presidente de la falla de la Sequiota, fallecido en el accidente de Moixent
- Adiós al Chernóbil de Campanar: 200 toneladas de basura y 10 años de okupación
- Dimite Amparo Orts como alcaldesa de Moncada
- El misterioso 'ser' que ha aparecido en la orilla y apesta la playa del Saler de València
- Ha sido una de las etapas más bonitas de mi vida': Vicent Grimalt dimite tras 11 años de alcalde de Dénia y repite en su discurso las palabras 'estima corazón pálpito' y 'latido