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Finanzas

Comprar una casa sin ahorros: las claves para obtener una hipoteca del cien por cien

Las entidades no financian más allá del 80 % de la compra de una vivienda de forma general, pero hay circunstancias en que se estiran como cuando el inmueble es propiedad del banco

Oferta de hipoteca en una calle de València en una imagen de archivo

Oferta de hipoteca en una calle de València en una imagen de archivo / Levante-EMV

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Jordi Cuenca

Jordi Cuenca

València

Uno de los grandes obstáculos para la compra de una vivienda se encuentra en que es necesario tener ahorros, porque las entidades financieras, en líneas generales, se quedan en el 80 % del precio del inmueble. Es decir, si un piso vale 200.000 euros, el comprador necesita aportar 40.000 para que el banco le financie los 160.000 euros restantes. Pero no siempre es así. En ocasiones, las firmas bancarias llegan al 100 %, pero no es lo habitual.

En los tiempos de la burbuja inmobiliaria de principios de siglo, la banca fue un actor esencial en la creación de la misma, entre otros motivos porque llegó a financiar el 120 % del valor de un inmueble. Por tanto, prestó dinero para adquirir la casa pero también para amueblarla y pagar el convite y el viaje de novios si los clientes se acababan de casar. Tras la severa reestructuración que padeció el sector a partir de 2008, cuando irrumpió la Gran Recesión, los supervisores instaron a la banca a la prudencia y se estableció como norma no escrita el tope del 80 %.

No obstante, ese porcentaje no se cumple a rajatabla. Es decir, que hay ocasiones en que las entidades financieras se saltan sus propios límites. Obtener un 100 % de financiación es una opción muy atractiva para los compradores primerizos y, singularmente, para los que carecen de ahorros suficientes, pero los bancos son reacios por los riesgos de morosidad que comportan estos contratos, sobre todo si el beneficiario va justo de ingresos, tiene empleos no indefinidos y carece de la cultura del ahorro.

Pisos del banco

Pese a todo, existen situaciones o perfiles en los que es posible conseguir ese 100 %, tal como explica el portal hipotecas.com. La primera de ellas es la compra de inmueble propiedad del banco, una dinámica en la que se vieron inmersas tantas entidades financieras a resultas de la crisis de 2008 cuando tuvieron que adjudicarse muchas viviendas por impagos de los hipotecados. Hasta hubo que crear una empresa, la Sareb, también denominada banco malo, para quedarse con buena parte de todos esos activos tóxicos. Cuando el piso pertenece directamente al banco, este puede ofrecer hipotecas al 100 % para acelerar su venta.

Anuncio con una oferta de hipoteca mixta en una foto de archivo

Anuncio con una oferta de hipoteca mixta en una foto de archivo / Levante-EMV

Una segunda opción es que se trate de clientes con una excelente solvencia. Estamos hablando de personas con ingresos estables y altos y con un perfil financiero impecable. Estas tendrían más opciones de negociar una hipoteca con financiación total. La tercera posibilidad que apunta el mencionado portal es la de los funcionarios o empleados públicos, un colectivo que "puede beneficiarse de condiciones más ventajosas debido a la estabilidad de su empleo".

Otros gastos

Pese a la reducción sustancial en las necesidades de ahorro que comporta una hipoteca al 100 %, lo cierto es que el comprador no debe olvidar otros gastos que tendrá que aportar de su bolsillo. Por ejemplo, los impuestos: un 10 % por norma general en el IVA, entre el 6 % y el 10 % en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y entre el 0,5 % y el 1,5 % en Actos Jurídicos Documentados. A estas cantidades hay que añadir los gastos de notaría para la firma de la escritura, la inscripción de vivienda e hipoteca en el Registro de la Propiedad, la tasación del inmueble y los servicios de gestoría. Átense los machos, que dirían los taurinos.

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