Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

AGRICULTURA

El IVIA frena el avance de la plaga que amenaza con arrasar la citricultura mediterránea

Técnicos del instituto agrario valenciano reducen en Chipre tras dos años de experiencias la reproducción del insecto transmisor del HLB, la enfermedad vegetal que ha destrozado los agrios de EE UU y Brasil

Aspecto de los adultos y las ninfas de ‘Diaphorina citri’, insecto transmisor del HLB.

Aspecto de los adultos y las ninfas de ‘Diaphorina citri’, insecto transmisor del HLB. / IVIA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
José Luis Zaragozá

José Luis Zaragozá

València

El Institut Valencià d'Investigacions Agràries (IVIA) está dando pasos importantes en Chipre tras dos años de experiencias para frenar en toda la cuenca mediterránea la amenaza que azota a su citricultura debido a la plaga del HLB (Huanglongbing) o también llamada 'greening' -que en estas últimas décadas ha arrasado grandes extensiones naranjeras del mundo como Florida (EE UU) o Brasil- mediante un programa de control biológico. Al no existir cura para la enfermedad, la estrategia se ha centrado en diezmar drásticamente las poblaciones del insecto que la transmite ('Diaphorina citri').

Desde la detección del psílido asiático, vector del HLB, en Chipre durante 2023, el IVIA se ha implicado en el control del insecto que transmite esta terrible enfermedad vegetal. En concreto, la Unidad de Entomología del Centro de Protección Vegetal y Biotecnología del IVIA está colaborando con el gobierno chipriota para desarrollar un programa de control biológico contra el vector.

El HLB ha devastado las dos mayores potencias citrícolas del mundo. En Florida, redujo la producción de naranjas en más de un 90% en poco más de dos décadas. En Brasil, ha provocado la eliminación de millones de árboles y mermas de hasta el 25% en la cosecha, a pesar de sus intensos programas de erradicación. Los frutos se vuelven amargos, incomibles y deformes, con una caída masiva y prematura. La bacteria obstruye el sistema vascular de las plantas, provocando amarillamiento en las hojas (por eso el nombre 'greening' en su terminología en inglés), caída de raíces y la muerte del árbol en pocos años. El HLB aún no se ha detectado en la citricultura mediterránea continental. Sin embargo, representa la mayor amenaza para el sector debido a la presencia de sus vectores ( las citadas 'Diaphorina citri' y 'Trioza erytreae') en Europa.

Misiones científicas

Durante estos dos años, el IVIA ha llevado a cabo cuatro misiones científicas en territorio chipriota en las que han participado Alejandro Tena, Meritxell Pérez-Hedo y Alberto Urbaneja. Además, ha proporcionado asesoramiento científico, apoyo técnico, materiales de formación y estrategias de respuesta, participando activamente en la planificación conjunta con las autoridades locales y en acciones de formación sobre el terreno.

Técnicos del IVIA, en Chipre, en una imagen reciente.

Técnicos del IVIA, en Chipre, en una imagen reciente. / Levante-EMV

Si bien la bacteria no se ha detectado en las zonas productoras de la Península Ibérica como Comunitat Valenciana o Andalucía, su presencia en el área mediterránea (como en Israel) y en la costa atlántica (Galicia y Portugal) supone una amenaza real. En la más reciente de estas misiones, realizada entre el 6 y el 11 de mayo de 2025 por Alberto Urbaneja, se constató 'in situ' los esperanzadores resultados del programa de control biológico basado en la introducción del parasitoide 'Tamarixia radiata' y la identificación de otro autóctono.

Dispersión natural

Las observaciones de campo confirmaron el establecimiento y dispersión natural por toda la isla del citado insecto, así como de una nueva especie de parasitoide nativo. Según informa el IVIA, "los niveles de parasitismo han sido muy elevados esta primavera y las poblaciones de 'Diaphorina citri' son mucho más bajas que años anteriores en toda la isla. Uno de los hallazgos más relevantes fue la detección en campo de la nueva especie de parasitoide que también parasita a 'Diaphorina citri' con una incidencia notable".

Por ello, el IVIA continuará trabajando estrechamente con las autoridades chipriotas y los socios internacionales, apostando por una colaboración que ya está dando frutos concretos y de gran valor para toda la región mediterránea. La Comunitat Valenciana cuenta actualmente con 151.401 hectáreas dedicadas al cultivo de cítricos (naranjas, mandarinas, limones y pomelos). Concentra aproximadamente el 52% de toda la superficie citrícola cultivada en España.

La misión incluyó reuniones técnicas con el Ministerio de Agricultura de Chipre, representado por Anthemis Melifronidou-Pantelidou (jefa del área de Sanidad Vegetal y Normas de Comercialización de Productos Agrícolas), Menelaos Stavrinides (Cyprus University of Technology), Nicos A. Seraphides (Investigador Principal en Protección Vegetal del Departamento de Agricultura), así como Mark Hoddle (Universidad de California Riverside) y David Morgan (Departamento de Agricultura de California). El objetivo fue revisar los avances del programa y definir acciones conjuntas para consolidar sus resultados.

La Unió exige ayudas al Ministerio

La Unió Llauradora ha solicitado al Ministerio de Agricultura la recuperación de una línea específica de financiación para proyectos de investigación aplicada destinados a la respuesta rápida frente a plagas, enfermedades y organismos nocivos emergentes que afectan a la agricultura. La organización agraria ha trasladado esta petición mediante una carta dirigida al ministro Luis Planas, en la que advierte de que desde 2017 no se convocan programas específicos de estas características, pese al incremento de los riesgos fitosanitarios derivados de la globalización de los intercambios comerciales, el movimiento internacional de mercancías y material vegetal y los efectos del cambio climático. La Unió considera que España necesita volver a disponer de una herramienta ágil que permita movilizar rápidamente a la comunidad científica cuando aparezcan nuevas amenazas para los cultivos. Y recuerda la utilidad que tuvieron los proyectos E-RTA (Emergentes Retos Agrarios), que facilitaron la investigación y coordinación de los principales centros públicos especializados ante problemas tan relevantes como Xylella fastidiosa, el vector del Huanglongbing (HLB) o la polilla del tomate (Tuta absoluta).

Según destaca la organización, aquellos programas permitían coordinar el trabajo de organismos de referencia como el IVIA, IRTA, IFAPA, ICIA, IMIDA, centros del CSIC y universidades, favoreciendo el intercambio de información y el desarrollo de soluciones prácticas en plazos reducidos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents