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Inmobiliario

Uno de cada cuatro inquilinos ya tiene que compartir vivienda en València por el subidón de precios

València tiene bloqueada la promoción de más de 2.000 pisos de VPO porque a los promotores no les salen los números

Edificio de pisos de alquiler en Turianova.

Edificio de pisos de alquiler en Turianova. / Miguel Angel Montesinos

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Ramón Ferrando

Ramón Ferrando

València

Uno de cada cuatro inquilinos ya tiene que compartir vivienda en València por el subidón de precios, según las inmobiliarias. "Compartir vivienda o alquilar una habitación ha pasado de ser una elección a una necesidad", advierte Nora García, presidenta de la asociación valenciana de inmobiliarias (Asicval). Además, la edad media de los arrendatarios ya alcanza los 36,6 años frente a los 32,5 de hace un lustro por las dificultades para emanciparse.

Un análisis de Asicval, que representa a más de 400 inmobiliarias de la C. Valenciana, revela que la escasa oferta y los altos precios del mercado han provocado que un 14 % de inquilinos tenga que optar por compartir vivienda y un 12 % por arrendar una habitación. "El precio del alquiler está tocando techo porque la gente no puede pagar las rentas, pero esto no significa que vaya a bajar porque sigue sin haber suficiente oferta", alerta Nora García.

El alto precio de los alquileres obliga a casi uno de cada tres inquilinos a ampliar su radio de búsqueda fuera de València. El 70 % de las personas que necesita un piso de alquiler busca pagar como máximo 900 euros al mes.

Vivienda protegida

En paralelo, València tiene bloqueada la promoción de más de 2.000 pisos de VPO porque a los promotores no les salen los números. La vivienda protegida tiene topado el precio de venta a 2.400 euros el metro cuadrado y las inmobiliarias prefieren dejar el suelo parado ante el temor de perder dinero. El Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica de València reclama la subida del precio de venta de la vivienda protegida para reactivar la construcción.

Los pisos protegidos cuestan casi la mitad que los de renta libre a pesar de que las calidades son similares por las exigencias del código de edificación. El problema es que no hay oferta. Ahora mismo en València y en l'Horta Nord no hay pisos VPO disponibles a pesar de la reserva de suelo.

Valencia. VLC. Viviendas en construcción en el PAI Moli d'Animeta, en Quart de Poblet

Viviendas en construcción en el PAI Moli d'Animeta, en Quart de Poblet. / Miguel Ángel Montesinos

Suelo disponible

El Observatorio de la Vivienda subraya que el Cap i Casal dispone de 260.157 metros cuadrados de suelo protegido disponible con una capacidad estimada para 2.312 viviendas. Las parcelas son de titularidad pública y privada. "Hay suelo protegido, demanda solvente si el producto se ajusta a la renta real. Lo que hace falta es convertir la posibilidad urbanística en producción efectiva", apunta Fernando Cos-Gayón, director del Observatorio de la UPV.

Los promotores negocian con el Consell la subida del precio de la vivienda protegida. Los promotores reclaman un 10 % y la Generalitat ofrecía un 5 %, pero la cifra final se va a quedar con toda probabilidad en el 7 %, según fuentes cercanas a la negociación. Esto implica que la subida será de hasta 15.000 euros por vivienda. Las empresas dedicadas a la promoción de viviendas llevan meses alertando de que no pierden dinero con los pisos de VPP.

Cos-Gayón también defiende el incremento de precio. "Actualizar el módulo no es encarecer la vivienda protegida. Es hacer posible que exista. Un coste artificialmente bajo puede parecer socialmente deseable en el papel, pero si impide construir su resultado es profundamente antisocial", añade.

318.000 euros por 60 metros

El informe del Observatorio del segundo trimestre del año apunta que una vivienda libre de 60 metros cuadrados útiles en València alcanza ya un precio estimado de 318.000 euros, "claramente fuera de la capacidad razonable de compra de una pareja joven con dos salarios medios". Según las simulaciones de la Cátedra, ese mismo hogar tendría una capacidad de acceso sano de 161.917 euros, tomando como referencia un límite de 3,5 veces la renta bruta anual.

Sin embargo, la VPP joven sí podría abrir una puerta real. Con el módulo vigente de 2.400 euros el metro cuadrado útil, una vivienda joven de 60 metros útiles se situaría en 144.000 euros, dentro de un ratio asumible para una pareja joven. "El problema es que, con ese módulo, la promoción no resulta viable en la proporción que se necesita. Con un módulo actualizado a 2.600 euros útil, esa misma vivienda alcanzaría 156.000 euros, manteniéndose todavía dentro de un umbral razonable de acceso", añade el análisis.

Subidón de precios

El Observatorio ha constatado que el mercado de la vivienda en la ciudad de València ha entrado en una nueva aceleración: el precio medio de la obra nueva de los pisos supera ya los 4.500 euros el metro cuadrado, tras una subida cercana al 10 % en apenas un trimestre.

La presión se ha extendido hacia l’Horta Nord y l’Horta Sud, Sagunt y otros municipios de la corona urbana, que ya no actúan como alternativa asequible, sino como prolongación de un mercado tensionado.

Más medidas

El informe concluye que la actualización del precio de VPP es necesaria, pero no suficiente. "La emergencia habitacional exige activar suelo protegido, reducir plazos administrativos, impulsar la colaboración público-privada, revisar la fiscalidad de la vivienda asequible e industrializar la producción residencial".

“València necesita una política de ciudad metropolitana, no una suma de respuestas municipales. Necesita VPP viable, no VPP meramente anunciada. Porque la vivienda protegida no protege si no se construye”, asegura Cos-Gayón. 

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