Energía nuclear
Cofrentes aporta la mitad de la generación eléctrica de la Comunitat Valenciana
Un informe de la Cámara de Valencia defiende la continuidad de la central por seguridad energética, estabilidad de precios y lucha contra el cambio climático

Panorámica de la central nuclear de Cofrentes / Levante-EMV

La decisión del Gobierno de prorrogar hasta 2030 la vida de la central nuclear de Almaraz, en Extremadura, ha abierto una puerta a la esperanza a quienes defienden que esa moratoria se extienda también a la valenciana de Cofrentes, cuyo cierre está previsto para noviembre del citado año. La noticia ha inquietado a los que están en contra del uso de este tipo de energía, precisamente porque temen que sea la vía para incumplir el compromiso gubernamental de desterrar la generación nuclear en el entorno de 2035.
El Ejecutivo ha justificado la prórroga en la crisis de Oriente Medio y sus onerosos efectos sobre los combustibles fósiles y ha dejado claro que no contempla más cambios en el calendario nuclear. Pese a todo ello, el Consell y los empresarios valencianos han reclamado que se aproveche esta circunstancia para evitar que Cofrentes se cierre dentro de tres años. Aducen, fundamentalmente, que se trata de una energía imprescidible en estos momentos de transición hacia las renovables. Pero, ¿cuál es su relevancia?
Un dato es ilustrativo: Cofrentes "aporta la mitad de la generación eléctrica de la Comunitat Valenciana, proporcionando estabilidad de suministro en un contexto marcado por un dependencia energética exterior de aproximadamente el 70 % a nivel nacional", según afirma la Cámara de Comercio de Valencia en el informe 'La importancia de la energía nuclear en el sistema eléctrico', actualizado el pasado viernes tras la decisión del Gobierno sobre Almaraz. Además, esta central evita la emisión de 3 toneladas de CO2 a la atmósfera cada año, "por lo que contribuye significativamente a los compromisos climáticos de España".
El documento asegura que la generación nuclear "equilibra el sistema eléctrico y reduce la necesidad de activar servicios de ajuste ante desequilibrios entre oferta y demanda. Su producción estable y previsible complementa a las energías renovables y contribuye a contener los costes asociados al funcionamiento del sistema".
Estabilidad
En este sentido, concluye que "la energía nuclear española aporta una base estable al sistema eléctrico. Su elevado factor de carga próximo al 84 % y una disponibilidad media cercana al 90 % permiten mantener una producción continua durante la mayor parte del año. Esta capacidad explica que, con solo el 5,5 % de la potencia instalada, la nuclear aportan alrededor del 20 % de la electricidad generada. Su aportación garantiza la cobertura de la demanda cuando disminuye la producción eólica, solar o hidráulica".

Imagen completa de la central nuclear de Cofrentes / Levante-EMV
Otro factor que pondera el informe de la corporación presidida por José Vicente Morata es la seguridad del suministro. En este sentido, recuerda que las centrales nucleares realizan recargas cada 12, 18 o 24 meses y disponen de existencias que reducen su exposición a interrupciones inmediatas del abastecimiento. Además, "la diversificación de proveedores y la elevada densidad energética del uranio aportan mayor previsibilidad frente a la volatilidad y los riesgos geopolíticos asociados al gas y a otros combustibles fósiles". La disrupción que en los sumunistros de gas y petróleo provocada por el cierre del Estrecho de Ormuz tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán iniciados el pasado febrero están tras la justificación del Gobierno para prorrogar Almaraz.
Generación
La Cámara de Comercio de València apunta también que la generación nuclear contribuye a la estabilidad técnica de la red, dado que sus equipos "aportan inercia al sistema, ayudan a mantener la frecuencia y permiten regular la tensión en los principales nodos eléctricos". Se trata de unas funciones que "adquieren mayor importancia" a medida que aumenta la presencia de las renovables.
En este contexto, añade el informe, el cierre de Cofrentes supondría retirar del sistema más de 1.000 MW de "generación firme, síncrona y disponible con independencia de las condiciones meteorológicas". Por contra, su continuidad permitiría conservar la capacidad de producción, estabilidad de frecuencia y el soporte de tensión durante el despligue de la nueva generación de renovables. Por tanto, "la ampliación de su operación debe valorarse como una medida de seguridad energética y de complementariedad tecnológica".
Precio de la luz
Además de que aporta la mitad de la generación eléctrica, el documento añade que la ausencia de la energía nuclear "incrementaría el precio medio del mercado diario respecto a un escenario con el parque nuclear completamente operativo". En términos económicos, hay otros factores a tener en cuenta. Por ejemplo, Cofrentes garantiza un suministro predecible de 7.900 GWh anuales, "difícilmente sustituibles a corto plazo". Asimismo, comporta un impacto socioeconómico que se extiende a más de 3.000 empleos directos e indirectos y una red de 400 proveedores, de los cuales 150 son empresas valencianas. La central "representa también un factor de competitividad pàra las 12.254 empresas manufactureras electrointensivas" de la autonomía, que generan 184.328 empleos directos.

Zona del almacén temporal de uranio gastado en la central de Cofrentes / Levante-EMV
Por otro lado, la Cámara considera que Cofrentes, en la medida en que "genera una energía estable, libre de emisiones y con precios competitivos, es un elemento diferenciador respecto de otras regiones europeas, lo que contribuye a atraer a la Comunitat Valenciana proyectos industriales electrointensivos o proyectos de alto contenido tecnológico como los centros de datos, entre otros".
En relación con esto, el informe afirma que la competitividad del área metropolitana de Valencia "depende de que la red eléctrica gane capacidad y agilidad porque la necesidad de electrificación es cada vez mayor (industria, logística, movilidad eléctrica, climatización y usos digitales)". Acto seguido precisa que en nodos como Sagunt, Quart de Poblet o Picassent, entre otros, "con alta demanda ocupada, la capacidad disponible es nula o muy limitada, lo que provoca desconfianza en las empresas que necesitan ampliar el suministro eléctrico y en las empresas de nueva implantación".
Así las cosas, la Cámara concluye que la continuidad de Cofrente más allá de 2030 es "una decisión con implicaciones estratégicas para la seguridad energética, estabilidad de precios y la competitividad industrial y la lucha contra el cambio climático".
Suscríbete para seguir leyendo
- El motor de riego de la caseta en la que ha fallecido la menor de Alzira es de 1912
- El padre de la niña fallecida en Alzira: 'El pilar aplastó a mis hijos, fue horrible, no parecía real; esto no se puede superar
- Medio Ambiente limpiará 75 hectáreas de caña invasora para mejorar el drenaje del Magro en la Ribera y evitar inundaciones
- Los monitores de comedor denuncian el desembarco de multinacionales: “Bajan precios y, con ello, salarios y calidad”
- Mompó carga contra Morant: 'Siempre serás la hija de Zapatero, la lameculos de Sánchez, no vales para nada
- Fallece la menor de 11 años herida al desplomarse un pilar en un motor de riego de Alzira
- Aemet activa la alerta amarilla por calor en Valencia y señala los puntos donde se esperan hasta 38 grados
- Estos son los municipios de la Comunitat Valenciana en riesgo rojo y naranja hoy por calor