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El calor adelanta tres semanas la vendimia en Valencia e intensifica la recogida por la noche

Los viticultores prevén para esta temporada una producción de unos 1,5 millones de hectolitros y precios "ruinosos"

Imagen de archivo de la vendimia en Valencia.

Imagen de archivo de la vendimia en Valencia. / Fernando Bustamante

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Begoña Jorques

Begoña Jorques

València

El calor que atenaza este verano a la Comunitat Valenciana y la escasez de lluvias desde la primavera han trastocado el calendario vitivinícola de la comarca de Utiel-Requena, que este año adelanta la vendimia hasta casi tres semanas respecto a lo habitual y ha generalizado la recogida de madrugada para esquivar las horas de más calor.

Así lo explica el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Utiel-Requena, José Miguel Medina, quien recuerda que "hace cuatro o cinco años" la vendimia no arrancaba hasta después del 15 de septiembre. Este año las variedades más tempranas -Chardonnay, Sauvignon Blanc o Merlot- se han adelantado dos semanas y su cosecha comenzó el pasado día 10.

Las variedades autóctonas, Tempranillo y Bobal, que tradicionalmente se recogían a finales de septiembre, este año empezarán la primera o la segunda semana de ese mes. "Son casi tres semanas de adelanto con respecto a lo que venía siendo habitual", resume Medina, que calcula que la vendimia estará generalizada en toda la comarca entre el 15 y el 20 de septiembre, frente a la primera o segunda semana de octubre de años anteriores.

El peso del cava en la zona acelera más el calendario. El vicesecretario general de La Unió Llauradora i Ramadera, Luis Javier Navarro, confirma que "esta semana se va a generalizar la vendimia con las variedades para cava".

Este adelanto ha ido de la mano de un cambio en los horarios de trabajo. "Empezamos a las tres o cuatro de la mañana con las máquinas", explica Medina, frente al horario tradicional, de ocho de la mañana a siete de la tarde.

La vendimia mecanizada se realiza ya de noche de forma generalizada, pero la manual debe esperar a que amanezca y se organiza en jornadas partidas para evitar las horas de más calor.

Jacinto Murciano, responsable de la sectorial del vino de AVA-ASAJA, señala además la falta de mano de obra. "No encontramos gente para vendimiar a mano; con las máquinas salvamos un poco la situación, pero hay parcelas que seguramente se quedarán sin vendimiar por falta de mano de obra", lamenta el viticultor.

En cuanto a alternativas para poder hacer frente al calor, Murciano descarta nuevas variedades que no contemple la Denominación de Origen y apunta a que hay que "adaptarse a la situación actual".

Menos cantidad, pero calidad y sanidad óptimas

En cuanto a volumen, Medina calcula una cosecha "muy parecida a la del año pasado" y la sitúa en torno a 1,5 millones de hectolitros, lejos de los 2,1 millones de las mejores campañas.

Navarro coincide en que el tamaño del grano y los kilos se verán afectados. "Al no llover, la uva madura, pero no en condiciones normales", sobre todo por las altas temperaturas nocturnas. En la comarca los termómetros por la noche solían bajar a 12 o 14 grados; este año, dice, "muchos días no hemos bajado de 20".

Pese a ello, coinciden en que la calidad no se verá comprometida. El estado fitosanitario, además, es "excepcional", según Medina, ya que la ausencia total de lluvias desde abril ha evitado prácticamente cualquier tratamiento, "ni siquiera preventivo, frente al riesgo habitual de hongos por exceso de humedad".

Un precio "ruinoso"

La otra cara de la moneda es económica. Navarro denuncia que el precio pactado para la uva destinada a cava es de 28 céntimos el kilo, una cantidad que tanto él como Murciano consideran "ruinosa". "El cava era la única variedad que se hasta ahora se estaba salvando en cuanto a precios", añade Murciano.

El agricultor, dice Navarro, "está perdiendo dinero" pese a que los costes de producción -gasóleo, fertilizantes, fitosanitarios- no han dejado de subir. El año pasado, recuerda, el precio llegó a 50 céntimos, "que tampoco cubrían los costes de producción".

Pese a la caída en origen, no espera que el precio del vino suba más en los lineales: "Ya están altos", concluye Navarro.

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