La startup valenciana Colibid ha diseñado una manera diferente de encontrar hipoteca. En vez de que sea el comprador de una vivienda el que peregrina de banco en banco en busca de la mejor oferta, Colibid organiza pujas entre las entidades financieras con los perfiles de los interesados para que oferten su hipotecas. En el sistema ganan las dos partes porque los bancos consiguen los mejores perfiles y los futuros hipotecados pueden obtener las condiciones más ventajosas. Elena Gutiérrez, cofundadora de Colibid, explica que es una subasta inversa en la que los bancos tienen tres días para realizar sus mejores ofertas a los interesados en conseguir una hipoteca. Colibid se encarga de conseguir todos los documentos necesarios para pedir un crédito y todo el servicio lo pagan los bancos. El nombre Colibid es un juego de palabras entre apuesta en inglés (bid) y colibrí. La empresa emergente nació a principios de año de la mano de la incubadora Demium Startups y acaba de entrar en el programa de desarrollo de Lanzadera, la aceleradora del presidente de Mercadona, Juan Roig. La startup cuenta con 14 trabajadores con perfiles muy tecnológicos y repartidos por todo el mundo (una gran parte de la plantilla trabaja en remoto), cerró una primera ronda de financiación de 250.000 euros y ahora está inmersa en una segunda ronda de financiación de 2,2 millones.

El cofundador de Colibid, Alexander Almengor, subraya que operan como «una plataforma de subasta hipotecaria inversa. Normalmente, una persona que busca una hipoteca compara tres ofertas. Nosotros lanzamos los perfiles a entre 30 y 40 entidades financieras para que hagan sus ofertas. Al final, son los bancos los que buscan a los clientes y con nosotros los encuentran a través de esa subasta inversa». Las personas interesadas se registran en la aplicación de Colibid con información básica para configurar la hipoteca. Los futuros hipotecados pueden autorizar a Colibid para que recabe toda la información necesaria para pedir una hipoteca (como nóminas, otros créditos que todavía no se han terminado de pagar o nivel de ahorro). Una vez que Colibid ya tiene el perfil financiero y fiscal de los interesados, abre el proceso de subasta en el que las entidades financieras pueden ofrecer sus condiciones.

Elena Gutiérrez incide en que la plataforma de Colibid no es un comparador de hipotecas. «Las ofertas las hacen personas reales tras estudiar a fondo los perfiles de los solicitantes. Nosotros no cobramos nada al usuario porque nuestros clientes son los bancos». Los responsables de la firma eluden precisar qué cantidad paga el banco por cada hipoteca contratada, pero insisten en que los usuarios obtienen buenas condiciones. «La mayoría de los interesados en contratar una hipotecan buscan un crédito a tipo fijo. Ahora los tipos varían semana a semana. Los fijos se estaban dando al 2,4 %», aseguran los cofundadores de la empresa.