El minirrobot valenciano que vigila la salud de los mayores y su estado anímico

Investigadores de la UPV desarrollan un asistente de sobremesa con una cámara que detecta las emociones

Jaime Rincón,  Cédric Marco Detchat y Vicente Julián.

Jaime Rincón, Cédric Marco Detchat y Vicente Julián. / Levante-EMV

Ramón Ferrando

Ramón Ferrando

Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV), pertenecientes al Instituto Valenciano de Inteligencia Artificial (VRAIN), han desarrollado un prototipo de robot de sobremesa de dimensiones reducidas para personas mayores que es capaz de monitorizar su estado físico y anímico y de recomendar diferentes ejercicios para contribuir a su bienestar.

El microrrobot, que se llama GTIbot, registra todas las actividades realizadas por el usuario y las almacena para un posible seguimiento por parte del cuidador. Además, incorpora una cámara con la que es capaz de detectar y procesar sus emociones y un conjunto de sensores que miden desde los niveles de humedad y temperatura, hasta los de CO2 y compuestos orgánicos volátiles totales (TVOC). La información proporcionada por estos sensores permite al robot informar a los cuidadores si algunos de estos valores sobrepasan niveles que puedan poner en riesgo la salud de la persona.

El microrrobot dispone de un sistema de reconocimiento de voz, lo que facilita mucho su interacción con el usuario, haciendo que la comunicación sea muy sencilla para cualquier persona. «La interacción se realiza fundamentalmente mediante voz, tanto para solicitarle algo como con las respuestas que genera. Incorpora también una pequeña pantalla táctil, que permite reforzar las respuestas en audio que genera el asistente», explica Jaime A. Rincón, investigador del Instituto VRAIN de la UPV y uno de los desarrolladores de GTIbot.

Según apuntan los investigadores de la UPV, uno de los inconvenientes de los asistentes disponibles en el mercado es su elevado precio, que los hace poco accesibles para un importante porcentaje de la población y que normalmente coincide con aquella que está en riesgo de exclusión y más vulnerable. Sin embargo, con la aparición de nuevos dispositivos más pequeños, baratos y potentes es posible adaptar un nuevo tipo de asistentes físicos cognitivos de bajo coste que puedan ser accesibles a la mayor cantidad de población posible.

«Este es el caso de GTIbot, cuyo coste y funcionalidades lo hacen especialmente adecuado para el colectivo al que va dirigido, principalmente personas mayores que vivan solas o que pasen una gran parte del día en soledad», destacan Vicente Julián y Carlos Carrascosa, integrantes también del Instituto VRAIN y desarrolladores del prototipo.

GTIbot puede comunicarse también con diferentes dispositivos portátiles que lleve el usuario, desde una pulsera de registro de ejercicio hasta una cinta cardiaca. «En este caso, al poder registrar señales del corazón (ECG), el robot es un gran aliado para vigilar a personas mayores con problemas cardíacos, pudiendo incluso analizar la señal y detectar fibrilaciones auriculares. A través de bluetooth, el robot puede enviar los resultados del análisis al cuidador, a su médico personal o a un centro de salud», añade Cédric Marco Detchart, miembro del equipo de VRAIN UPV.

Sobre otras aplicaciones, el equipo del Instituto VRAIN de la UPV apunta que GTIbot podría utilizarse para la monitorización de ejercicios de rehabilitación o de ciertas posiciones en determinados tipos de entrenamientos como, por ejemplo, pilates o yoga.

El trabajo forma parte de la línea de investigación en asistentes cognitivos del equipo del Instituto VRAIN UPV, que se centra en la aplicación de tecnologías de sistemas multiagente y aprendizaje automático para la asistencia directa a personas mayores o con discapacidades cognitivas o físicas.