Vodafone España ha comunicado a la representación de los trabajadores el inicio de un procedimiento de despido colectivo que afectará potencialmente a un máximo de 515 empleados, principalmente de las áreas comerciales, según informó ayer la compañía. Vodafone España justifica este procedimiento por razones económicas, productivas y organizativas, en un contexto de mercado de las telecomunicaciones en el que quiere mejorar su rendimiento operativo y su estrategia de transformación digital.

El periodo de consultas para el ERE comenzará a finales de septiembre y durará un mes. Este ERE se plantea dos años después del que la compañía puso en marcha en 2019, que afectó a 1.100 empleados, de los que casi 200 fueron prejubilaciones. El operador alude en esta ocasión a la «intensidad competitiva en precios» en los últimos años y a la deriva hacia las tarifas de bajo valor en España.