Tras pasar por un centro penitenciarios, los exreclusos y exreclusas se encuentran con un entorno completamente distinto al que conocían cuando entraron en prisión. Llegan en muchas ocasiones desubicados y, además, la sociedad les reclama que se reinserten... con la amenaza de que si no lo hacen probablemente caigan en el mismo pozo que les condujo a entrar en el centro penitenciario. Ahí es donde aparece la labor de Domus Pacis-Casal de la Pau y su programa «Alojamientos de tránsito, acompañamiento a la vida normalizada», en el que, con la colaboración de la Fundación «la Caixa», ayudan a personas que han pasado por prisión o están en el tercer grado a su reinserción a través de pisos semitutelados e itinerarios de inserción sociolaboral individualizados dedicados a cada usuario o usuaria del proyecto. 

«Son personas que no conocen el entorno al que llegan ni los recursos que tienen disponibles», explica Arturo Palacios, educador social responsable del proyecto, que recuerda que desde Domus Pacis-Casal de la Pau intentan «darles facilidades y ofrecerles los recursos sociocomunitarios que tienen a su alrededor».

«Alojamientos de tránsito» da servicio tanto a personas que hayan pasado por el centro penitenciario y ya se encuentren en plena libertad tras cumplir condena como para otras que se encuentren en tercer grado. «Pasan un tiempo en primer lugar en el casal, y después ya pueden ir a pisos semitutelados, donde se les hace un seguimiento indivudualizado con la intención de que formen parte del barrio y del entorno que les rodea», indica Palacios.

Pero, sobre todo, la intención del proyecto, según apunta el propio Palacios es «crearles un itinerario sociolaboral en el que se fomenten sus habilidades sociales y sus destrezas», con el objetivo de favorecer la inserción social del exrecluso o exreclusa. 

Con estos pisos semitutelados, que suponen un proyecto complementario al albergue del Casal de la Pau, se trata también de facilitar el acceso a una vivienda desde la que reforzar la autonomía y la participación en el entorno vecinal de personas que ya han alcanzado los objetivos de estabilización de salud, consolidación de habilidades sociales y domésticas y una cierta estabilidad económica, pero que necesitan mejoras en su formación y la creación de nuevas redes sociales.