Son numerosos los obstáculos a los que se enfrentan los reclusos cuando abandonan los centros penitenciarios. Uno de los más importantes es la dificultad para encontrar una vivienda no precaria y estable. Además, en el caso de las personas con problemas de salud mental cubrir esta necesidad es imprescindible para su recuperación. Sobre el objetivo de garantizar este derecho fundamental y evitar su reincidencia trabaja la Associació Àmbit que, con la colaboración de la Fundación «la Caixa», atenderá a una red de viviendas satélite para personas con diagnóstico de enfermedad mental o patología dual, mayoritariamente exreclusas.

Este proyecto se basa en el acompañamiento a estas personas una vez salen de las viviendas tuteladas, con una atención domiciliaria y la inclusión en los programas de la asociación y del barrio. «Nuestro proyecto consiste en trabajar su relación con la comunidad, en seguir sus actividades del día a día, en continuar con la adherencia al tratamiento de salud mental y en garantizar a través de itinerarios sociolaborales su inserción social y laboral», explica Javier Vilalta, director de Àmbit, sobre su iniciativa «Nuevos itinerarios en viviendas independientes para personas con enfermedad mental».

Para impulsar este proyecto, Fundación «la Caixa» ha concedido a la asociación 24.000 euros como parte de su convocatoria de Viviendas de inclusión social 2021, una ayuda que tiene como objetivo contribuir en la superación de los retos residenciales actuales, especialmente con los colectivos más vulnerables, y fomentar así su empoderamiento y autonomía personal.

Actualmente, Àmbit ya está atendiendo a unas 50 personas con las que trabajan para promover su vida autónoma e independiente, dándoles apoyo en la búsqueda de vivienda. Gracias a su esfuerzo, han conseguido que en los últimos 10 años ninguna de las personas que forman parte del programa haya vuelto a prisión. «Este acompañamiento es muy importante porque evita la reincidencia. Estas personas no tienen un entorno de apoyo y nosotros nos convertimos en su apoyo social en el día a día. Somos como una especie de familia para ellos», admite Vilalta.