«Vivir sin drogas es posible» ofrece acogida, atención y acompañamiento para superar una adicción

Fundación «la Caixa» destina 29.370 euros al programa que desarrolla la Asociación Reconecta Conductas

Voluntarios y personas que trabajan en el programa.

Voluntarios y personas que trabajan en el programa. / ED

Una triple A distingue la encomiable labor que realiza la Asociación Reconecta Conductas a través del programa «Vivir sin drogas es posible». Hablamos de acogida, atención y acompañamiento, tres sustantivos esenciales para aquellas personas que tratan de superar una adicción e, imprescindibles también, para los familiares, la otra cara del problema de la drogodependencia.

La Asociación Reconecta Conductas señala que el programa «Vivir sin drogas es posible» es un proyecto de continuidad desarrollado en los últimos cuatro años. «Tiene como objetivo ofrecer un espacio de acogida, atención y acompañamiento a aquellas personas y familias afectadas por la adicción», señalan desde la entidad, que recuerda que está basado en los principios de la Estrategia Nacional sobre Adicciones 2017-2024 «y en la evidencia científica disponible sobre las buenas prácticas en el tratamiento de las adicciones». «Partiendo de los principios de la escuela de Minnesota para el tratamiento de adicciones y del Modelo Transteórico del Cambio, trabajamos con diversas herramientas y estrategias científicas como la terapia cognitivo-conductual, la entrevista y terapia motivacional, las terapias grupales, el mindfulness (atención plena), etc», explica la asociación.

Decálogo de iniciativas

En el programa «Vivir sin drogas es posible», impulsado por la Fundación «la Caixa» a través de las Convocatorias de Proyectos Sociales con una dotación de 29.370 euros, se trabaja de manera trasversal mediante 10 actividades. Este decálogo de iniciativas está formado por la terapia de grupo, sesiones individuales, atención telefónica, senderismo, mindfulness, arteterapia, ramain, sesiones familiares, terapias familiares y testimonios.

La participación en la gestión de las actividades de las personas beneficiarias directas forma parte de sus propios procesos de cambio. «Atendemos a personas afectadas por cualquier tipo de adicción y a sus familias; se trabaja conjuntamente la adicción y la coadicción, con preferencia por aquellas personas/familias que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad», remarcan desde la Asociación Reconecta Conductas. La entidad ofrece además unos servicios accesibles a todas las personas y familias, coordinándose al mismo tiempo con otros profesionales y recursos exigentes en aras del trabajo en red.

El programa también tiene en cuenta otro aspecto esencial en la atención, la perspectiva de género. «Trabajamos la atención integral e individualizada abarcando todas las dimensiones y teniendo en cuenta las individualidades de cada persona y grupo familiar», señalan. Actualmente, 25 personas reciben atención terapéutica, mientras que otras 25 personas o familias reciben prevención indicada, «a modo de orientación familiar», explica Juan Colomina, director de la asociación. Además, alrededor de 5.000 personas han recibido prevención selectiva, principalmente grupos de adolescentes.