Antes de la llegada del bebé, tanto padres y madres como familiares, amigos vamos realizando compras para que tanto la madre como el bebé tengan la mayor comodidad posible. Sin embargo, una vez que van pasando los meses y nuestro bebé crece, nos damos cuenta de la gran cantidad de cosas que hemos comprado y del poco uso que hemos hecho de ellas.

Queremos ser precavidos para que no falte de nada y para asegurar el mayor confort y bienestar a la familia, pero a veces padres y madres y familiares pecamos de invertir de más en ciertos objetos que creemos que son útiles y que usaremos, pero que resultan acabando siendo inútiles y ni siquiera los sacamos del envoltorio.

Compras para el bebé no recomendadas

Estos son algunos objetos que no os recomendamos comprar, tanto por el desembolso económico que implican, por el poco uso que se le va a dar, como por el espacio que va a ocupar en nuestra casa.

  • Esterilizador de chupetes: No hace falta esterilizar los chupetes o biberones, con limpiarlos con agua caliente basta.
  • Calienta biberones: Se trata de un aparato caro y aparatoso y que no es de gran utilidad. Si el bebé toma lactancia materna, no lo vamos a necesitar. Si toma leche de fórmula, se puede calentar al baño maría.
  • Zapatos: Nuestro hijo o hija hasta que no empieza a mantenerse en pie y a andar no necesita zapatos. Es más, se recomienda que los bebés, si el suelo no está muy frío, vayan descalzos y sin calcetines. De esta forma, los ligamentos de los pies de nuestro bebé se podrán desarrollar bien hasta que empiece a gatear.
  • Tacatá o andador: Los estudios científicos recientes no recomiendan el uso de los tacatá en bebés y niños porque pueden retrasar el comienzo de andar y de mantenerse en pie, así como presentan más riesgos de lesiones que sin ellos. Ellos solos van a empezar a gatear y luego a empezar a caminar. Así lo explica la Asociación Española de Pediatría: "El lactante para iniciar la marcha antes inicia el gateo, aprende a incorporarse con apoyo, se mira sus pies al iniciar sus primeros pasos, alcanza y manipula objetos a su alcance para experimentar, desarrollar sus cualidades táctiles, olfativas, visuales,… Un niño en un andador no puede hacer nada de esto: no ve sus pies, no alcanza los objetos del suelo,… el andador es un objeto que le priva de todas esas experiencias. Los niños que usan andador inician la marcha autónoma más tarde, pero este retraso se compensa o se iguala a los 15 meses".
  • Parque: Nuestra recomendación es que, antes que los niños estén en un sitio sin tener mucho movimiento, es mejor que puedan moverse libremente por nuestra casa.
  • Chichoneras: A pesar de que estos protectores de cuna cumplen la función de amortiguar los impactos que puede llegar a tener nuestro hijo con los barrotes o las paredes de la cuna, pueden ser un motivo de la muerte súbita del lactante. Pasa lo mismo con los cojines antivuelco. Si usamos con nuestro bebé la cuna, cuantos menos objetos tenga, mejor.
  • Malla de alimentación BLW: Cuando empezamos a introducir alimentos sólidos en las comidas de nuestro bebé, existen la opción de usar unas mallas de alimentación en donde se ponen los alimentos para que nuestro hijo se lo vaya tomando sin riesgo de atragantamiento. Sin embargo estas mallas no van a permitir que nuestro hijo o hija se relacione y explore los alimentos, así como en estas mallas se quedan muchos de los nutrientes de los alimentos.
  • Papeleras de pañales: No ofrecen un valor añadido más allá de ocupar espacio y dejar el mismo olor que si tirásemos los pañales a la basura.

Compras que dependerán del tipo de crianza que adoptemos

¿Usar cuna o colecho? ¿Compramos un portabebés o vamos a hacer porteo? Como padres y madres debemos tomar una decisión sobre cómo va a dormir nuestro bebé y cómo vamos a transportarle, pues esto va a repercutir en nuestro desembolso económico. Es recomendable para que nuestro bolsillo no sufra y para no tener un elemento que ocupa espacio en nuestra casa, escoger de antemano si nuestro bebé va a dormir en una cuna independiente o va a hacer colecho con nosotros. Lo mismo pasa con el portabebés o el porteo. Ambas opciones implican un desembolso de dinero, y es mejor que de antemano sepamos qué opción vamos a usar para no gastar tanto dinero.