La obesidad infantil cada vez es un problema más grave en España. La prevalencia en nuestro país en la infancia y juventud es de un 14,2%. Una de las principales causas es el sedentarismo de los más pequeños. Es recomendable que los niños lleguen a un número óptimo de pasos para prevenir esta enfermedad desde la primera infancia.

La Organización Mundial de la Salud recomienda para los adultos que se realicen un mínimo de 10.000 pasos diarios. Sin embargo, cuando hablamos de niños y adolescentes, los expertos señalan que esta cifra es insuficiente. El número de pasos recomendable para ellos oscila entre los 12.000 o 15.000 a diario.

Frente a los adultos en los que para llegar a la cantidad de pasos pueden escoger mismamente caminar, para los niños es preferible que les ofrezcamos diferentes actividades como juegos o deportes con los que, sin ellos saberlo, están haciendo ejercicio físico. No hace falta llevar un recuento diario de cuántos pasos ha realizado nuestro hijo o hija. Con verle correr, jugar, divertirse nos puede valer.

La importancia de realizar los pasos a diario

Para prevenir que nuestros hijos adopten una vida sedentaria en edades tempranas y en el futuro, es importante que potenciemos que nuestros hijos lleven hábitos saludables, comenzando por el ejercicio físico.

Todo puede tener su tiempo: tanto los deberes, el ejercicio físico como los videojuegos. Pero es importante que cada día tengan un tiempo fijado para salir a la calle, para jugar con otros niños o para hacer algún deporte. Puede ser a través de las extraescolares, puede ser llevándoles al parque o puede ser mediante el juego en casa.

Si se acostumbran desde pequeños a moverse, hay mayor probabilidad de que de mayores tengan ese hábito asentado.

Asimismo, es importante que nosotros como adultos demos ejemplo. Nuestros hijos si nos ven sentados el rato tras llegar del trabajo, es probable que ellos nos imiten y quieran estar sentados con nosotros. La imposible conciliación nos hace llegar muy cansados a casa al final del día. Aún así, es importante que nuestros hijos e hijas nos vean movernos, nos vean haciendo ejercicio, para que ellos tengan una actitud positiva hacia el movimiento y así no caigan en una vida sedentaria.