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Seguros

Entre fraudes y detectives privados

La crisis económica ha elevado los intentos de fraude a las compañías de seguros - Las aseguradoras destinan cada vez más recursos a perseguir los engaños - Peritos y detectives privados se encargan de descubrir a los defraudadores

Un detective privado, que guarda el anonimato.

Un detective privado, que guarda el anonimato. Germán Caballero

­l pasado mes de febrero, la Guardia Civil de la Pobla de Vallbona se presentó en el domicilio del subalterno de un conocido torero valenciano de 37 años para detenerlo a él y a su mujer. Se les imputaban delitos de estafa, simulación de delito y falsificación de documento mercantil. En 2011 y en 2013 presentaron denuncias presuntamente falsas por robo en su domicilio asegurando que los ladrones se habían llevado trajes de luces, camperos, estoques y otro material ligado a la tauromaquia. La pareja llegó a cobrar de la aseguradora 60.000 euros de su primera denuncia. A la segunda, por la que la pareja reclamaba 80.000 euros, la compañía contrató un detective privado que en colaboración con la Guardia Civil descubrió el presunto fraude.

Juan de Dios Vargas, de la agencia de detectives Distrito 46, participó en el operativo. Según afirma, la práctica totalidad de empresas de seguros recurren a los servicios de investigadores privados para levantar los intentos de fraude. Lo hacen a través de los gabinetes de peritos de seguros. «Muchas compañías no quieren que se sepa que gastan en investigación. Prefieren que el cliente crea que no va a pasar nada. Hay otras que hacen gala de perseguir el fraude», explica este detective.

Lo cierto es que el sector destina cada vez más recursos a evitar los fraudes. El año pasado gastaron un 10,1 % más en investigación, 10,5 millones en total. Las pesquisas de peritos y detectives levantaron 151.995 intentos de fraude en España, un 2,4 % por encima del ejercicio anterior, según la estadística que publica Unespa, la patronal que agrupa al 96 % del sector, más de 250 entidades aseguradoras. «Por cada euro invertido en lucha contra el fraude se consigue evitar pagar un 39,22 euros a los defraudadores».

Las compañías sostienen que de no haberse detectado el fraude habría tenido un coste «para el resto de asegurados» de 573 millones de euros. «La actuación diligente de las aseguradoras en la detección e investigación de los mismos permitió abonar sólo 161 millones, que era la cantidad real a la que se tenía derecho», dice Unespa. Esta patronal admite sin complejos que las aseguradoras cargan en las primas del conjunto de clientes el importe del dinero defraudado.

En la Comunitat Valenciana el incremento de fraudes detectados ha sido superior al de la media española. Los 16.425 engaños detectados fueron un 5,9 % superiores a los 15.496 de 2012. Con 34.587 casos destapados, Andalucía fue la autonomía que lideró la clasificación, seguida de Cataluña (22.551) y Madrid (21.794). La Comunitat Valenciana ocupó el cuarto puesto en la lista.

Por tipología de fraude, los intentos de engaño más habituales se concentran en el seguro del automóvil y en los seguros personales. Los investigadores de la compañía AXA escudriñaron a un accidentado que reclamaba 26.000 euros por una esguince de clavícula. AXA descubrió a través de las redes sociales que trabajaba como monitor en un gimnasio con normalidad y jugaba a voleibol.

Son intentos de estafa habituales la ocultación de daños preexistentes en el coche en un siniestro o intentar asegurar el vehículo después de haber sufrido un accidente con daños. En la categoría de seguros diversos, el 27,7 % de intentos de engaño eran siniestros simulados. «Hay muchos siniestros que no son siniestros, de coches que se declaran siniestro total y luego siguen funcionando», afirma Juan de Dios Vargas.

Este detective ha investigado también muchos casos autónomos que tras contratar un seguro de desempleo y pasar el período de cuotas obligatorias se dan de baja para cobrar el seguro mientras siguen trabajando en negro o sumergidos. «La economía sumergida es del 30 % o el 40 %», asegura desde su experiencia.

Falsos robos para sacar tejada de seguros del hogar como el del subalterno de torero de la Pobla de Vallbona están a la orden del día. «Muchas veces los pillan porque la simulación es un delito „relata el investigador privado„ y cuando van a comisaría a declarar sufren miedo y confiesan».

Según Unespa, que cada año organizar un concurso sectorial de detección de fraudes, se ha apreciado un incremento en el número de fraude no profesionales, principalmente en simulaciones de robos o incendios de pequeños negocios. Pero la patronal advierte que «continúa habiendo redes delictivas organizadas para delinquir y simular el fraude, especialmente en relación con el seguro del automóvil».

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