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Opinión | Tribuna

Incertidumbre antes de Navidad

El último mes del año va a estar marcado por las decisiones de los bancos centrales a ambos lados del Atlántico. La reunión del Banco Central Europeo (BCE) generó, si cabe, más incertidumbre en los mercados financieros y todo el mundo esperaba expectante el mensaje que Mario Draghi tenía preparado para esta sesión pre navideña.

De hecho, anunció casi todas las medidas de estímulo que esperaban los analistas. Su principal objetivo es mantener los estímulos que generen crecimiento en la economía europea e intentar aproximar lo más posible la tasa de inflación a su objetivo original, que actualmente se encuentra en el 0,1 %. Por tanto, le queda todavía un largo trecho para alcanzar el objetivo del 2 % oficial.

Una de las medidas tomadas ha sido recortar la tasa de interés de los depósitos que las entidades financieras mantienen en el BCE, con el objetivo claro de hacer fluir el dinero y fomentar los préstamos tanto a particulares como a empresas para favorecer el consumo y aumentar el crecimiento económico. Se espera que el PIB de la zona euro aumente el 1,7 % en 2016 y mejore las expectativas para el 2017.

Al mismo tiempo, va a continuar con el programa de compra de deuda, llamado QE, que inició hace siete meses, durante al menos 6 meses más, pudiéndose prorrogar si las condiciones de mercado lo requieren.

Lo cierto es, que el sr. Draghi, no está tomando estas decisiones ni incrementando las medidas para que a corto plazo suban los mercados, sino para generar un entorno de crecimiento e inflación adecuados en la zona euro. Pero sus palabras calaron directamente en el mercado de renta variable y de renta fija, generando abundantes ventas en la bolsa y situando el bono español a diez años en el 1,7 % y la prima de riesgo en los 107 puntos básicos. Otro efecto fue una subida del euro frente al dólar, que supuso su mayor repunte en siete años.

Otra cita que no debe pasar desapercibida para los inversores es la próxima Cumbre de la OPEP, donde se tratará la producción y el nivel de oferta y demanda que se debería mantener para el 2016. Actualmente el Brent está cotizando en el entorno de los 44 dólares/barril y el West Texas en los 41 dólares/barril.

Con todo esto, la incertidumbre se mantiene en máximos antes de Navidad; sólo falta esperar a la reunión de la Reserva Federal (FED), donde el otro banco central definirá su política de tipos y decidirá si finalmente acaba con los tipos cero en EE UU o los sube antes de dar las campanadas.

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