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El campo valenciano

Una unión que mejora la eficacia de agricultores y empresas

Campo de cultivos e instalaciones de Arrocerías Pons

Campo de cultivos e instalaciones de Arrocerías Pons

Los hermanos Luis y Manuel Moncholí „de Massanassa„ junto con Enrique Rodrigo „de Riola„ compartían la misma inquietud como productores de arroz en sus respectivas tierras de cultivo de larga tradición familiar, explotadas durante décadas sin una planificación adecuada y con rentas inferiores a las esperadas campaña tras campaña. «Uno de los principales problemas para los agricultores del sector arrocero de Valencia, asunto que también afecta de lleno a buena parte de los cultivos de frutas y hortalizas, es el minifundio y la segregación de parcelas, lo que provoca sobrecostes en la adquisición de abonos, en el alquiler de maquinaria, las operaciones logísticas o la gestión del agua», explica Luis Moncholí, persona con amplia experiencia en este negocio que conoce tras muchos años de ejercicio profesional.

Las cosas han cambiado. Desde hace un lustro todo ha cambiado gracias a la iniciativa puesta en marcha por Arrocerías Pons, interproveedora de Mercadona. La compañía con cuartel general en Massanassa, constituida hace medio siglo y ahora ya en manos de la tercera generación, tomó cartas en al asunto en busca de estrechar vínculos con el sector primario a través de sus propios suministradores de este cereal básico. Optó por contribuir a modernizar y hacer más prósperos todos los eslabones de la cadena, incluido el primario, en ocasiones el más perjudicado por los estrechos márgenes de rentabilidad que obtiene en su cuenta de explotación. En medio de una auténtica anarquía de parcelas en esta localidad de l'Horta Sud (con una extensión de 221 hectáreas con 180 agricultores y 400 parcelas, cuyo tamaño medio era de media hectárea y cada propietario aglutina un campo de 1,2 Ha.), Arrocerías Pons comenzó en 2012 a trabajar codo con codo para corregir desequilibrios y apostar por la sostenibilidad en el campo.

Eliminar lindes y ordenar acequias

En esta ambiciosa experiencia profesional, de largo recorrido todavía en el sector, «lo primero fue estudiar y conocer bien el sector arrocero en Valencia y lo segundo, evaluar mejoras de trabajo conjunto con los agricultores», explica Enrique Pons, director de compras de Arrocerías Pons, a la hora de hacer balance de estos primeros años de implantación del nuevo modelo de cadena alimentaria sostenible. «El proyecto consta básicamente de organización y planificación conjunta con los agricultores para ganar en eficiencia y reducir costes. ¿Cómo? Lo más importante es hacer cosas tan sencillas, aunque a veces muy complicadas resolver en el campo, como agrupar parcelas, eliminar lindes y acequias y hacer permutas», explica desde los campos de cultivo de Massanassa. «Así se recupera un 10 % de territorio cultivable», puntualiza. Y, en tercer lugar, «hay que apostar por la unifación de variedades porque el desorden varietal en un mismo término geográfico causa problemas debido a los diferentes ciclos vegetativos, las distintas necesidad de riego o los tratamientos que se deben aplicar», destaca el directivo de Arrocerías Pons, una empresa de la que director general José Luis Pons.

Llegan los resultados

Así las cosas, los resultados no han tardado en llegar. En este corto espacio de tiempo, el modelo implantado por Arrocerías Pons y sus proveedores ha aumentado en un 15 % la producción en el campo,al tiempo que ha ahorrado un 20 % los costes, destacan los hermanos Moncholí y Enrique Rodrigo. El proyecto gestado hace casi un lustro ya incluye a nueve agricultores de la zona de Valencia que viven del arroz: Sueca, Massanassa, Sollana, Castellar, Catarroja y Font de Sant Lluís. Entre todos suman 800 hectáreas de cultivo y nueve millones de kilogramos. Se trata de los primeros resultados de un proyecto con el que espera crecer en estos próximos años. Arrocerías Pons, con una facturación próxima a los 42 millones de euros y una plantilla de 50 trabajadores, ha adquirido recientemente Arrocerías Dorado (con sede en Don Benito, Badajoz), que emplea a 21 personas. La mercantil impulsa las charlas con agricultores explicando la necesidad de apostar por la uniformidad varietal. En 2015 comenzó la reducción y agrupación varietal con bomba, sirio y j.sendra.

El consumo de arroz en España, unos siete kilos por persona y año, mantiene el negocio de un sector en alza pese a las cifras registradas en los últimos años, también afectadas por la auténtica invasión de las importaciones procedentes del sudeste asiático. Además, los productores viene sufriendo plagas devastadoras que han mermado la producción en el campo. Con todo, los arroceros valencianos valencianos se niegan a tirar la toalla. Al menos los que se han organizado. Valencia aglutina una superficie de 14.500 hectáreas, cuya producción por campaña, al menos durante esta última década, se aproxima a los 130.000 kilogramos.

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