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Las bacterias que vienen alarman al campo

El primer caso detectado en España de la enfermedad conocida como el «ébola del olivo» en Mallorca y que afecta también a frutales de hueso ha puesto en alerta al sector hortofrutícola

Olivos dañados por la Xylella en el sur de Italia.

Olivos dañados por la Xylella en el sur de Italia.

El ingeniero agrónomo e investigador Luis Navarro, premio Jaime I y una de las autoridades mundiales en el ámbito de la citricultura, asegura que las amenazas que se ciernen sobre la sanidad vegetal de los agrios son «muy preocupantes». Tanto es así que, a su juicio, la situación requiere con urgencia de un com­pro­miso de todos los agentes implicados: de la Administración central y comunitaria, a las que reclama un marco regulatorio más exigente; de las autonomías, dado que las competencias de vigilancia sobre los patógenos están transferidas, y a quienes insiste en la necesidad de que coordinen e intensifiquen sus actuaciones e incluso del sector privado porque es necesario movilizar «cuantiosos» fondos, tanto para prevención como para la investigación.

Bajo la dirección científica del Dr. Ferran garcía-Marí (IAM-UPV) y la organización de Phytoma-España, las jornadas celebradas esta semana en la Universitat Politècnica de València han reunido -entre estos a Luis Navarro- a algunos de los principales expertos en citricultura de Europa en un evento que contaba con la colaboración de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural de la UPV, el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) y la conselleria de Agricultura. Los expertos en citricultura de Europa analizaron el riesgo de las enfermedades y plagas emergentes para el cultivo de cítricos en España, prestando muy especial atención a dos devastadoras bacterias: el citrus greening o HLB y la bacteria Xylella fastidiosa, considerada prescisamente la enfermedad más destructiva para la na­ranja dulce justo antes de que irrumpiera el HLB. «La in­­­quietud ante la posibilidad de expansión a la pe­­nínsula y en otros cultivos, como los cítricos o el olivo, es máxima», según Phytoma, sobre todo después de que el pasado 4 de noviembre se confirmase el primer caso en unos cerezos de Mallorca y que en 2014 se identificase por primera vez en España y Portugal al insecto vector -no la bacteria- que expande el HLB.

Además, como recordó la bacterióloga del IVIA Milagros López, la Xylella ya provocó en la década de los 90 el arranque de 120 millones de árboles naranjos y limoneros en Brasil y ya se ha constatado su presencia en Europa, en Francia y en el sur de Italia, donde está causando importantes pérdidas, en este caso en el olivar.

Las enfermedades de cuarentena más graves que podrían introducirse en nuestra citricultura, según coincidió Luis Navarro en remarcar, son la mancha negra causada por el hongo Phyllosticia citricarpa, la cancrosis causada por la bacteria Xanthomonas citri, la clorosis variegada causada por la referida Xylella fastidiosa y el Huanglonghing causado por la bacteria Candidatus liberibacter. El problema, según Navarro, es que «hay una cierta relajación en las condiciones para importación de fruta de países con cancrosis o mancha negra, lo que incrementa los riegos de su introducción». En su opinión, sería necesario ampliar al plan de contingencia del Gobierno y de las autonomías y advierte de que la falta de personal y medios «hace dudar que la intensidad y calidad de las actuaciones sea igual en todas las zonas afectadas».

En California -donde se han localizado sólo algunos focos aislados- se dedican 25 millones de dólares anuales al plan de prevención contra el HLB y Argentina, donde sólo está el vector, otras tantas decenas de millones. Vicente Dalmau, responsable autonómico del Plan de Vigilancia Fitosanitario Valenciano, cifra el gasto de la Generalitat en estas actuaciones de vigilancia, por el contrario, en sólo un millón de euros. Navarro considera muy necesario buscar resquicios legales para permitir solo la producción de plantas certificadas e imponer de forma paulatina el cultivo de plantones bajo cubierta durante todo el ciclo de producción.«El sector privado debería denunciar a la Administración cualquier sospecha de introducción clandestina de variedades de otros países que pueda poner en peligro el conjunto de la citricultura», puntualiza..

Los mayores esfuerzos de investigación en cítricos están relacionados con el greening o «dragón amarillo», fundamentalmente en EE UU (más de sesenta millones de dólares anuales entre el sector público y privado) , Brasil (cinco millones) y China. En España, en el mejor de los casos se han dedicado 500.000 euros para tres años a repartir entre todos los laboratorios implicados de las distintas autonomías y debido a la parálisis del Gobierno central, esta inversión aún no se ha ejecutado.

La Xylella acaba de ser localizada en tres cerezos en Mallorca. El origen de las plantas, según ha indicado el Gobierno balear, proviene de un vivero de Tarragona y llegaron a la isla en 2012, por lo que la infección se pudo contraer con posterioridad.La Xylella fastidiosa afecta al olivo, a la vid, así como a los frutales, entre ellos los cítricos, y a numerosas plantas ornamentales en distintos países y fue detectada ya por lo que se refiere a la UE en Italia en 2013 donde ha causado la muerte de decenas de miles de olivos en el sur y se ha extendido en Francia con dos brotes en Córcega y la Costa Azul. Recientemente se detectó también en Alemania. Hasta la fecha no había sido identificada en España.

Inspecciones en 130 viveros

También la bacterióloga del IVIA Milagros López, advierte de que la Xylella fastidiosa representa «una gran amenaza para la citricultura mediterránea porque las condiciones climática son particularmente favorables para su establecimiento y desarrollo. La experiencia de Brasil sugiere que el daño potencial podría ser grande y amenazar a cítricos y otros cultivos, todos ellos de gran importancia». En ese sentido, la investigadora del IVIA resalta que el principal peligro en Europa es que la Xylella fastidiosa pueda establecerse en la vegetación natural». Y considera que las medidas de control requieren la producción de árboles en vivero libes de la enfermedad y en ambientes protegidos».

El jefe del Servicio de Sanidad Vegetal de la Generalitat, Vicente Dalmau, destaca que el Plan de Contingencia Valenciano frente al HLB y sus vectores incluye las inspecciones en los más de 130 viveros y centros de jardinería con especies sensibles distribuidos por toda la C. Valenciana. Existe una red de más de 1.000 puntos de colocación de placas adhesivas indispensables para la detección y el monitoreo de plagas distribuidas por la plantaciones de cítricos. También se realiza la prospección al azar en algo más de 1.200 plantaciones y el análisis de 100 muestras con síntomas sospechosos que han confirmado la ausencia del agente que causa la enfermedad del greening.

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