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La Europa del 'homo oeconomicus'

La Europa del 'homo oeconomicus'

Para el expolítico y ensayista francés Régis Debray, la Unión Europea ha devenido una «máquina antipolítica» con el triunfo del «homo oeconomicus».

Y el enemigo del «hombre económico» es el Estado, «única posesión de quienes nada tienen», que entre unos y otros se han ocupado de desmantelar para terminar erigiendo «la ley del beneficio privado» en «ley suprema» (1).

«Los mejores discípulos de la clase europea han ampliado al Viejo Mundo la cultura imperante en el Nuevo Mundo», una cultura en la que «el lobista es rey, el refugiado, un enemigo y donde reina la calculadora».

Para Debray, había más Europa que ahora en la Edad Media y en la Europa de la batalla de Lepanto, cuando saboyanos, genoveses, romanos, venecianos y españoles lucharon juntos contra la flota del Gran Turco bajo el mando de Don Juan de Austria.

Monolingüe

«La lengua de esa Europa fue durante mucho tiempo la de la traducción y hoy es monolingüe: vemos como de la treintena de agencias centralizadas de la Unión, veintiuna tienen su portal de internet sólo en inglés o cómo a la reforma laboral italiana la llaman ridículamente Jobs Act», se lamenta el francés.

Debray cita las palabras del geoestratega estadounidense Thomas Barnett, que trabajó para el Pentágono, en las que instaba a su país a no desanimarse por lo sucedido en Irak.

«Ya no se trata, según Barnett, de que (los Estados Unidos de) América lideren el mundo, sino de que el mundo se convierta en América».

Por lo que se refiere a Europa, escribe el francés, cuyo último libro Civilisation (Ed. Gallimard), trata de ese proceso, «debemos tranquilizarle: está ya cerca de conseguirlo».

Reino Unido

Y a ello ha contribuido sin duda otro país anglosajón, el Reino Unido, durante todos los años en los que ese país ha sido miembro de la UE, como señala por su parte el sociólogo alemán Ulrich Beck.

La Gran Bretaña de Margaret Thatcher fue, escribe Beck (2), quien con mayor tenacidad se opuso a «los intentos de incrustar la economía de mercado europea en una economía de bienestar social».

«Y cuando llegó al poder el nuevo laborismo (de Tony Blair), el concepto de la Europa social desapareció totalmente del vocabulario europeo».

«Los modelos sociales europeos fueron gradualmente absorbidos - agrega - por un orden económico neoliberal de proporciones continentales, soportado tanto por los gobiernos nacionales como por las instituciones supranacionales», que no han de responder ante los electores.

(1) «Europa sin pasión: de una política del espíritu a una utopía del homo oeconomicus», por Régis Debray

(2) «Relato de Europa», por Wolfgang Streek. Ambos ensayos publicados en alemán en la revista cultural europea Lettre International.

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