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De niña... a referente STEM

Valeria Corrales, ‘Niña Inspiradora 2018’ según la Fundación Inspiring Girls España | Activos

Valeria Corrales, ‘Niña Inspiradora 2018’ según la Fundación Inspiring Girls España | Activos

Una muñeca que, en vez de un bolso, sostiene un martillo. Su nombre es GoldieBlox y es una manitas que se dedica a crear cosas. Este fue el souvenir que el padre de Valeria Corrales llevó a su hija tras un viaje por EEUU. Ella tenía 6 años y el regalo despertó su pasión por la tecnología. «Con la muñeca venían muchísimas piezas y en YouTube había tutoriales para montar cosas», recuerda. Ahora Valeria tiene 12 años y un canal propio en YouTube sobre ciencia junto con su profesora de robótica y mentora, Patricia Heredia. «Me encantaría estudiar en alguna universidad en EEUU y así descubrir qué tipo de ingeniería me gusta y aprender todo lo posible», relata.

Lola Rebollo, gerente de Apoyo a la Empresa de INCIBE | Activos

Valeria Corrales es parte de una generación que ha nacido inmersa en la digitalización y sueña con el camino que Lola Rebollo comenzó a recorrer en 1991, año en el que inició sus estudios de ingeniería electrónica, que finalizó especializándose en microfabricación de semiconductores en la Wilkes University (Pensilvania). «Siempre me gustó mucho desmontar cualquier aparato que caía en mis manos», recuerda. Su familia, reticente, la animaba a formarse en arquitectura o salud, pero ella se mantuvo fiel a su instinto. Hoy es gerente de Apoyo a la Empresa e I+D+i de INCIBE y evaluadora experta de la Comisión Europea para los programas FP7, Eureka y H2020. Valeria Corrales y Lola Rebollo personifican el pasado, presente y futuro de la mujer en el ámbito STEM, acrónimo que engloba las áreas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Y la realidad es que, en este sector, sus historias son todavía una excepción.

Señala la UNESCO en su informe de 2019 ‘Descifrar el código’ que el interés por estas disciplinas empieza a perderse en la educación primaria y va decreciendo en la secundaria. Solo el 35% de los matriculados en titulaciones técnicas son mujeres. En España la tasa es inferior. En el curso 2019-2020, solo el 24,8% de las estudiantes eligieron la rama de Ingeniería y Arquitectura, frente al 70,3% que escogió Ciencias de la Salud o el 61,6% de Arte y Humanidades.

Buscando razones a esta bifurcación, la UNESCO da una respuesta rotunda: no hay factores biológicos. Es decir, las mujeres no nacen con menos aptitud para las ciencias, sino que «los sesgos de auto selección», que las llevan a no decantarse por materias STEM, se aprenden. Y son determinantes la socialización y los estereotipos «inculcados desde la niñez». Si actitudes como la de la familia de Lola Rebollo son habituales, gestos como el regalo de Valeria Corrales son significativos. «Los juguetes, los colores, las profesiones... están excesivamente estereotipadas y eso tiene una consecuencia negativa», asegura Rebollo, que desde la plataforma STEM Talent Girl trabaja para inspirar, educar y empoderar a niñas, jóvenes y mujeres a que cursen carreras técnicas. En su opinión, es vital desarrollar acciones «de motivación, mentorización o visibilidad de mujeres referentes» desde edades tempranas. Además, anima a las profesionales a compartir su historia para mostrar que «se puede ser ingeniero, científica, tecnóloga, al mismo tiempo que madre, directiva exitosa y/o emprendedora».

Corrales, ‘Niña Inspiradora 2018’ según la Fundación Inspiring Girls España, coincide: «Las niñas no hacen tecnología o porque piensan que es de chicos o porque no tienen referentes». La industria tecnológica es una de las más prometedoras desde el punto de vista laboral y es también una de las que menos representación femenina tiene. Según la Comisión Europea, una mayor incorporación de las mujeres en el sector tecnológico añadiría hasta 16.000 millones anuales al PIB de la UE. En España, la Agenda Digital 2025 incluye iniciativas para impulsar las competencias digitales y la formación STEM «de la forma más paritaria posible» para cerrar la brecha de género. De la inversión total en este plan en 2021, que asciende a 3.750 millones, se destinarán 1.097 millones a competencias digitales.

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