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La reinvención de los centros comerciales

La pandemia obliga a los propietarios de centros y parques comerciales a ampliar sus usos tras el desplome de las afluencias por el confinamiento y el incremento del 23 % de las ventas online. Las consultoras advierten de que hay sobreoferta en la comunitat Valenciana

Parque comercial de Alfafar. | M. A. Montesinos

Parque comercial de Alfafar. | M. A. Montesinos

La pandemia ha golpeado con fuerza los parques y centros comerciales con una caída de la afluencia del 40,4 % y una reducción de las ventas del 22,5 %. De forma paralela, las ventas en el comercio electrónico han crecido un 23 %. Las consultoras inmobiliarias alertan de que hay una sobreoferta de superficie comercial en la Comunitat Valenciana, que sufre más que otras regiones españolas por su dependencia del turismo. En este contexto, los expertos auguran que algunos centros tendrán que cambiar de usos o incorporar nuevos servicios como clínicas, hoteles o espacios de trabajo. El grupo de grandes almacenes El Corte Inglés cerró a principios de enero su centro en el número 471 de la avenida Diagonal de Barcelona (con una superficie de 34.644 metros cuadrados) y el nuevo propietario del inmueble (Mersan Assets Management) lo va a destinar a oficinas y locales comerciales. En Alicante, el antiguo centro comercial Panoramis (situado en uno de los extremos del puerto deportivo) se está reconvirtiendo en un gran complejo empresarial donde (con una inversión entre 10 y 12 millones de euros hasta el verano de 2021) trabajarán un millar de empleados en medio centenar de empresas implantadas tanto de modo tradicional como con coworking.

La Comunitat Valenciana tiene en total 63 complejos comerciales con una superficie bruta alquilable de más de dos millones de metros cuadrados, según datos de la Asociación Española de Centros Comerciales (Aecc). De ellos, el 21 % son parques comerciales como el de Alfafar (que es uno de los más grandes de España y que cuenta con Ikea como motor). A los parques comerciales se suma una amplia red de 13 complejos vinculados a un hipermercado (como Carrefour de Campanar). Además, la región cuenta con diez centros pequeños (como El Teler de Ontinyent), trece medianos y ocho grandes. De estos últimos hay tres muy grandes que disparan la superficie comercial de la C. Valenciana por encima de la media: Zenia Boulevard (Orihuela), Nuevo Centro (València) y Bonaire (situado en Aldaia, con 158 tiendas y una afluencia anual de 11,2 millones de personas).

José Ángel Sospedra, director de CBRE en Baleares, Alicante y Valencia, advierte de que estos números confirman que hay una saturación de centros comerciales en la Comunitat Valenciana. «Hay centros y complejos que están muy consolidados como Alfafar Park, Arena, Aqua o Bonaire y otros que han sufrido más como Gran Turia. Todos han notado el crecimiento del comercio electrónico. Este año, las ventas online han aumentado un 23 % a causa de la pandemia. En los cuatro años anteriores las subidas eran de entre el 5 % y 10 %. El coronavirus ha acelerado cuatro años las ventas por internet. Qué deben hacer: reinventarse», sentencia Sospedra. El directivo de CBRE subraya el ejemplo de Panoramis (espacio donde la propia consultora ha trasladado sus oficinas de Alicante). «Es el gran ejemplo a seguir y lo que vamos a ver. Los grupos de referencia como Inditex están apostando por grandes tiendas en el centro de las ciudades (flagships) y por la venta online. La restauración volverá, pero las tiendas de moda lo tendrán más complicado», pronostica. Otros grupos avanzaron este cambio. El Corte Inglés reorganizó hace cinco años el centro comercial Ademuz para tener una oferta complementaria al de Nuevo Centro. La compañía considera los dos centros como si fueran uno solo, con Nuevo Centro más centrado en moda y hogar y Ademuz en Outlet, Hipercor, Bricor y electrónica, viajes y oficinas.

El director ejecutivo nacional de retail de la consultora Savills Aguirre Newman, Luis Espadas, coincide con Sospedra en que los complejos comerciales deben reinventarse. «El sector de centros comerciales ya lleva tiempo en una transformación y evolución que viene motivada por la necesidad de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo y por la irrupción del comercio electrónico, que se ha acelerado por el impacto de la pandemia. Ante estos cambios, han surgido y van a seguir apareciendo necesidades y oportunidades para repensar los factores de atracción del consumidor a los centros más allá del mix comercial y de ocio, con la entrada de nuevos servicios como clínicas, coworking y, más recientemente, la posible incorporación de residencias y oferta hotelera. Se trata de elaborar estrategias que permitan soluciones más creativas de usos mixtos que aumenten y aseguren la afluencia, configurando los centros como nuevos puntos de encuentro integrados en la comunidad, más allá del concepto únicamente comercial», indica.

Augusto Lobo, director de retail de JLL España, destaca que la Comunitat Valenciana está sufriendo con mayor intensidad «el parón del consumo» por la ausencia de turistas y las limitaciones en el comercio y en la restauración . «Esta situación ha llevado a los operadores a replantearse sus ubicaciones y la red de tiendas que gestionan. Por su parte, los promotores están revaluando sus proyectos y valorando si tienen cabida en estas nuevas circunstancias. En parques de medianas [superficies], los nuevos proyectos sí tienen sentido y continúan avanzando. Los centros comerciales están viviendo un ajuste en la demanda y es necesario hacer una reflexión sobre su futuro antes de avanzar con nuevas operaciones. Todo está sobre la mesa: los nuevos proyectos permanecen a la espera de que se registre demanda por parte de los operadores y de valorar si tienen sentido en la nueva coyuntura tras la covid», precisa Augusto Lobo.

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