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Matrimonios sobre ruedas que no temen al brexit

Tranportes Mazo cuenta con casi un centenar de parejas de camioneros entre su plantilla, que cubren rutas de gran recorrido y así reducen costes

Ana Martínez y Sergio Sánchez, en la base logística de Grupo Mazo de Alzira, en una imagen de principios de enero de este año. | EMV

Ana Martínez y Sergio Sánchez, en la base logística de Grupo Mazo de Alzira, en una imagen de principios de enero de este año. | EMV

Tener una empresa que emplea a algo más de medio millar de trabajadores con casi cien matrimonios entre las filas de su plantilla no es fácil. Grupo Mazo, especializada en el transporte internacional de mercancías a temperatura controlada por toda Europa (sobre todo a Gran Bretaña), Marruecos y Argelia, lo ha conseguido. ¿Por qué? Los largos viajes en camión requieren piloto y copiloto para aprovechar más el uso del camión y acortar los obligatorios tiempos de espera. Durante la conducción en equipo, en un periodo de treinta horas, ambos conductores deben gozar de un descanso de 9 horas consecutivas tal como indican la legislación del transporte. Por tanto, si en la cabina viajan dos chóferes se ahorra tiempo de viaje. En el mundo de la economía se vigilan mucho los costes. «Y también es más fácil conciliar vida laboral y familiar», aclara el director general de Grupo Mazo, José Ramón Mazo, al valorar la estrategia de recursos humanos que practica la firma valenciana , una de las líder en el sector.

Sea como fuere, la vida de los camioneros es dura. Aunque se viaje en pareja. Sergio Sánchez García (Madrid, 1978), valenciano de adopción desde muy joven, y Ana Martínez Baonza (Alicante, 1963), son una de esas parejas al volante de la flota de vehículos de la compañía con cuartel general en Alzira. Él lleva casi quince años transportando naranjas, mandarinas, patatas, tomates, lechugas… Ambos trabajan en la mercantil que aglutina una de las mayores flotas de camiones propios de España, con 350 cabezas tractoras y 900 semirremolques frigoríficos. Gran Bretaña, Alemania, Francia y el Benelux son sus principales mercados. Cuenta con tres bases logísticas: Alzira, Cádiz y Ubërherrn (Alemania). El ejercicio de 2020 lo ha cerrado con una cifra de negocio que alcanza los 104 millones de euros, que supone una cifra similar a la del ejercicio anterior. Para Transportes Mazo el mercado británico supone casi el 60% de sus viajes de exportación. Eso representa unas 8.500 rutas a Reino Unido cada año.

Sergio ha perdido la cuenta de los viajes de ida y vuelta que ha realizado entre España y Reino Unido. «Una media de tres al mes desde el año 2007», puntualiza. Antes viajaba solo pero desde hace un lustro le acompaña su mujer. Ana Martínez, exasesora fiscal de pequeñas y medianas empresas de la hostelería y el transporte en Alicante en un despacho de abogado, abandonó recientemente los números y los impuestos para subirse al camión. «Se me cruzaron los cables y el amor», comenta desde un almacén de patatas del norte de los Países Bajos donde se encontraba esta semana. Allí les ha tocado acudir este pasado lunes, aunque el 80 % de las rutas habituales de Ana y Sergio tienen como destino Gran Bretaña.

«Las parejas cubrimos los traslados más largos de la compañía», comentan . Tardan una media de 21 horas -imposible de realizar si solo conduce un chófer- en llegar desde Riba-roja hasta el Puerto de Calais (norte de Francia), donde se suben al barco para cruzar el Canal de la Mancha.

Ana Martínez es conductora de tráilers desde hace cuatro años. Ella y su marido son uno de los casi cien matrimonios que trabajan en Grupo Mazo | Foto: EMV

Seguridad al volante

«Mujeres al volante de camiones hay pocas aunque hemos aumentado en estos últimos años», explica esta camionera con dos hijos, de 24 y 30 años, ambos trabajando ya en el ámbito sanitario de Alicante. Ana Martínez obtuvo hace cuatro años el carnet de conducción de vehículos articulados o tráilers (es el denominado C+E). «No he tenido ningún percance, voy con mucha seguridad aunque estos monstruos sobre ruedas tienen mucha inercia cuando coges velocidad y puedes tener un accidente al mínimo descuido», cuenta con satisfacción. Está contenta. Lo que sí teme esta pareja son las colas en pasos fronterizos y despachos aduaneros. Soportan muchas horas en puertos como Portsmouth, Calais, Le Havre, Caen, Cherbourg… También en Dover. Y en los accesos al Eurotúnel.

El máximo responsable de Transporte Mazo también es consciente de los obstáculos que deben superar sus conductores. «La sensación que refleja el sector del transporte por carretera es semejante al de subirse al vagón de una montaña rusa . El Brexit -explica José Ramón Mazo- ha traído consigo una carga burocrática que nos ha llevado tres décadas de retroceso. Estamos perdiendo una media de dos días en cada viaje de ida y vuelta a Inglaterra». Eso supone perder unos 5.000 euros por camión al mes al no poder llevar a cabo las rotaciones que solía hacer anteriormente. Los costes se incrementan porque aumentan las dietas y tiempos de aparcamientos vigilados al necesitar esos dos días más para hacer la misma ruta.

¿Héroes? «Bueno, lo que sí pensamos es que este oficio se lleva mejor en pareja. El trabajo es menos monótono», reconocen Ana y Sergio. A veces se retienen camiones cargados más de cinco días en las aduanas de España y Francia. De hecho, hay clientes ingleses que han decidido paralizar sus exportaciones a Europa hasta que la situación cambie. «Habrá que mejorar notablemente la digitalización del proceso y el personal asignado en los puntos aduaneros», apunta a este respecto José Ramón Mazo.

Navidades en casa

Los camioneros sufren las consecuencias del Brexit, pero sobre todo las de la pandemia. «Los controles por el coronavirus generan confusión y un sinfín de papeleos a los camiones que transportan mercancías al Reino Unido o salen de este país con destino a Francia», reconocen los trabajadores de Grupo Mazo. «Los tiempos de tramitación de los certificados de las mercancías con destino a Gran Bretaña se demoran en los despachos de aduanas. Es horrible», explica Ana Martínez. Respecto a la covid-19, ya están acostumbrados a los controles sanitarios para obtener los test de antígenos tal como exige Francia si vienes de Inglaterra, que pueden durar hasta cuatro horas de espera, aunque son gratis. Tuvieron suerte y pudieron celebrar la Navidad de 2020 en casa al no quedar atrapados en las kilométricas colas de camiones registras a finales de diciembre en las accesos al Puerto de Dover. Tomaron turrones y brindaron con cava.

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