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La salud sí tiene precio

Las pólizas básicas reinan entre los seguros de salud y se abren paso entre los más jóvenes

La salud es lo primero. Esta popular frase ha ganado especial relevancia en el último año. Y no es para menos. En España el covid le ha costado la vida a cerca de 76.000 personas y otros 3,2 millones se han infectado. Las UCIS saturadas, el personal sanitario exhausto y la falta de material han puesto, en muchas ocasiones, contra las cuerdas a la sanidad pública que ha buscado apoyo en su homónima privada, por ejemplo, a través de subcontratación de servicios por parte de las Administraciones o con el traspaso voluntario de pacientes que « huían» de la saturación pública.

Ante esto, una de las consecuencias ha sido el aumento de las contrataciones de seguros de salud. Cerca de medio millón de personas (469.750 exactamente) más firmaron una póliza en 2020 en comparación con las que lo hicieron en 2019. Dicho incremento ha llevado a que el 23,4% (11,05 millones) de la población española cuente con algún tipo de póliza de seguro de salud a cierre del año pasado, frente al 22,5% de 2019, según datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA). Estas cifras también se reflejan en la facturación, que ha crecido el 5% hasta alcanzar los 9.013 millones de euros en 2020 entre asistencia sanitaria, reembolso y seguro dental. 

No obstante, fuentes del sector inciden en que este incremento no se debe en su totalidad al covid, sino a que los seguros de salud viven un crecimiento sostenido durante los últimos años. Ya corrían buenos tiempos para las aseguradoras. El inicio de la época de bonanzas del sector coincide con los recortes en los sistemas públicos motivados por la anterior crisis económica. Unos recortes que se prolongaron en el tiempo, ya que no fue hasta 2018 cuando el gasto sanitario público alcanzó niveles precrisis. Desde UNESPA comentan que la sanidad pública y privada no han de verse como rivales, sino como elementos complementarios. Remar todos a una es el lema que defiende la patronal de aseguradoras, mientras incide en los numerosos beneficios económicos que le otorga a la sanidad pública el que cada vez más ciudadanos prefieran la privada.

Sin embargo, la sanidad privada tiene un precio añadido, lo que lleva a pensar si los seguros de salud son aptos para todos los bolsillos. Roger Pujol cree que sí. El responsable de salud y bienestar corporativo en Mercer Marsh Benefits añade que « cada vez tenemos más opciones en el mercado a la hora de escoger un seguro de salud». Esta variedad de precios y formatos provoca que los interesados en contratar seguros sean más jóvenes y con menos ingresos. Un estudio de la consultora Bain & Company revela que el 18% de los que tiene intención de contratar una póliza son menores de 25 años. A su vez, hasta el 23% de los que están interesados en un seguro cobra 1.000 euros o menos.

Copagos, factor clave

Las compañías aseguradoras están aprovechando esta tendencia y su estrategia de marketing pasa por ofrecer pólizas de tarifas básicas a las que pueden acceder el grueso de la población. SegurCaixa Adeslas, Sanitas, Asisa, Mapfre y DKV son las aseguradoras con mayor número de clientes, entre las cinco suman el 75% del total de asegurados en España. Todas ellas cuentan con pólizas que se pueden contratar por menos de 30 euros al mes. Pujol señala que con estas pólizas económicas los clientes tienen que estar más atentos a la letra pequeña y prestar especial atención a factores como los límites en cobertura y los copagos. El copago es la cantidad de dinero que debe abonar un paciente por cada servicio de asistencia sanitaria utilizado.

Este sistema es muy común en las tarifas más económicas y es una manera, según los expertos, de que los pacientes no abusen de la sanidad solo por el hecho de pagar un seguro. De este modo, cada vez que un asegurado de DKV quiere acudir a una consulta de medicina general tendrá que abonar 12 euros, el copago más alto de los analizados, mientras que para los clientes de Caser bastará con 2 euros. De los seguros analizados, tan solo Vivaz y Asefa no cuentan con copago en su tarifa básica, hecho que repercute en su precio, más elevado que el de las otras asegurados, 36,20 y 39,90 euros, respectivamente. Por su parte, Sanitas cuenta con lo que se conoce como copago progresivo, es decir las seis primeras consultas son gratuitas y a partir de ahí el precio aumenta de forma escalonada. A los 15 servicios o más el coste se fija en 10 euros. Cabe destacar que el precio de la pólizas varía bastante en función del sexo, la edad, la residencia y la afecciones del paciente. Para la comparativa se ha tomado de ejemplo a una mujer de 41 años residente en la Comunidad de Madrid.

Hospitalización

Pujol señala a la hospitalización como un requisito indispensable para todos los seguros, sin embargo, no siempre es así en las tarifas más baratas. Tanto Adeslas como Sanitas, Mapfre y Caser no incluyen el servicio de hospitalización en las pólizas analizadas. 

Asistencia psicológica

La asistencia psicológica es otro punto a tener en cuenta en un seguro. En las pólizas más caras es un servicio recurrente, mientras que no suele entrar en el paquete que ofrecen las más básicas. De hecho, de las analizadas, Vivaz, Asisa y Asefa no prestan este tipo de cobertura. 

Cobertura en el extranjero

En cuanto a si la póliza cubre la asistencia en el extranjero, la respuesta es positiva en todos los seguros analizados, a excepción de Adeslas y Sanitas. 

Cuidado dental

La cobertura dental, otro de los factores que incentiva la contratación de seguros, tanto es así, que muchos usuarios optan por pólizas exclusivas para el cuidado dental. No obstante, las tarifas básicas también incluyen este servicio, aunque solo las facetas más simples como limpieza bucal anual o extracciones.

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