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Agua y sal para salvar al viñedo

El sector vitivinícola encuentra soluciones innovadoras y sostenibles para combatir las temidas enfermedades causadas por los hongos, que suponen importantes pérdidas de producción. El proyecto aqua vid logra sus primeros resultados

Técnicos de Aquactiva, en una explotación de viñedos de la provincia de València. | EMV

Técnicos de Aquactiva, en una explotación de viñedos de la provincia de València. | EMV

La viticultura debe seguir de cerca el bienestar vegetal de sus explotaciones porque el enemigo acecha. El mundo del vino, lejos de épocas remotas que transformaron su estructura mundial debido a tres terribles plagas de origen americano que devastaron sus viñedos durante los últimos siglos -el oídio, la filoxera y el mildiu- sigue velando armas para evitar nuevos sustos. Los hongos son perjudiciales para la vid porque pueden reducir significativamente la calidad de la uva, devaluándola en el mercado, y en los casos más extremos de infección, provocan pérdidas considerables en la cosecha. Y es que, dentro de todos los agentes que pueden dañar la vid, «los hongos son una de las causas más comunes en España» y más peligrosas para este negocio primario, reconoce J. Sánchez Siguero, de la Universidad Politécnica de Madrid.

El uso de fungicidas (control químico) es la manera más efectiva de tratamiento contra los hongos, a pesar de no ser la única, ya que se pueden realizar prácticas como la poda en verde, generando condiciones que no favorezcan la aparición de las citadas partículas, la poda de brotes que puedan estar infectados, o bien la retirada de restos de poda que son fuente de microorganismos. Todas ayudan a evitar la contaminación de la planta. Con todo, hay otras prácticas innovadoras y sostenibles que llegan al mercado. Las trae Aquactiva Solutions, que participa activamente en el proyecto denominado Aqua Vid en colaboración con la Universitat de València, la Univeristat Politècnica de València y la Unió de Llauradors i Ramaders. «Este proyecto surge para combatir las enfermedades fúngicas que generan graves mermas de producción en el cultivo de la vid y los resultados han demostrado su utilidad», aseguran sus gestores.

Control de infecciones

El ensayo ha consistido en la aplicación de la tecnología Aquactiva, basado en el agua electrolizada, para comprobar su potencial en el control de las infecciones causadas por los hongos de la madera en plantas de vid a partir de un producto desinfectante final que es totalmente inocuo para el ser humano y el medio ambiente, además de muy económico. De hecho, la tecnología de Aquactiva se basa en el principio de la electrolisis de membrana y permite producir un biocida a base de ácido hipocloroso altamente eficiente (hasta 100 veces más que la lejía), totalmente inocuo y muy rentable (menos de 0,05 euros por litro) únicamente a partir de elementos renovables: agua y sal.

Ámbitos diferentes

José Vicente Ros, de la Universitat de València y coordinador del proyecto, explica que esta iniciativa se ha realizado en tres ambientes diferentes: in vitro, en vivero y en viñedos y su objetivo final es encontrar un desinfectante eficaz para proteger la madera de la vid de infecciones provocadas por hongos y reforzar, además, los lazos entre la agricultura y el campo de la investigación. «El proyecto de Aqua Vid busca mejorar los resultados económicos de las explotaciones vitivinícolas, donde la actual tasa de infección es alta, al tiempo que favorecer prácticas agrarias cada vez más sostenibles», señala Ros.

Por su parte, Grégoire Gaume, director técnico de Aquactiva Solutions, garantiza la eficacia del producto que han desarrollado para combatir los hongos de la madera de la vid. Aquactiva es un biocida que no requiere transporte, se produce in situ y puede ser pulverizado o suministrarse a través del propio sistema de riego. A través de una instalación en la propia explotación agrícola se puede generar este biocida natural y ecológico que ha reducido en porcentajes que rondan el 50% las plantas infectadas. Josep Armengol, responsable científico del proyecto por la UPV agrega que «los tratamientos demuestran su potencialidad para prevenir infecciones del hongo de la madera en vid, tanto en laboratorio, vivero o campo y conviene seguir investigando para mejorar su rendimiento».

Para los agricultores, según, Luis Javier Navarro, vicesecretario general de la Unió de Llauradors i Ramaders, «esta innovadora idea ya tiene una aplicación real en el campo, en concreto en el sector de la vid» y espera poder verlo extendido a muchos cultivos en el futuro inmediato. Este ensayo también está respaldado por las principales asociaciones de viveristas de la Comunitat Valenciana.

Ventajas

La aplicación de la tecnología Aquactiva en cultivos reduce los patógenos en las plantas (hongos, bacterias, virus y algas), facilita el mantenimiento del sistema de riego, elimina completamente partículas de tuberías, el producto final gana en calidad, reduce la demanda de agua, permite reutilizar aguas residuales para riego y reduce los costes de producción.

Según María Teresa Chafer, directora general de Política Agraria Común de la conselleria de Agricultura de la Generalitat , «es necesario colaborar por el interés común con el conjunto del sector agrario valenciano y analizar cómo transferir ese conocimiento de la investigación para que sea una realidad que se plasme en el campo». En ese sentido, Mª Dolores Real, catedrática de genética y vicerrectora de Innovación y Transferencia de la Universitat de València, defiende «la importancia de desarrollar un proyecto de colaboración público privada y la investigación multidisciplinar e interuniversitaria y que ha permitido convertirlo en un caso de éxito».

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