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Una pica en el Nasdaq

Flywire, primera firma española que debuta en el índice bursátil de Nueva york de las tecnológicas

Iker Marcaide, el martes en Paterna (Valencia). | Germán Caballero

Iker Marcaide, el martes en Paterna (Valencia). | Germán Caballero

Flywire se ha convertido en la primera startup de origen español que entra en el Nasdaq, el índice bursátil de las principales empresas tecnológicas cotizadas en Nueva York. El valenciano Iker Marcaide fundó en 2009 la compañía con el nombre peerTransfer para facilitar los pagos de los estudiantes internacionales en las universidades. A Marcaide se le ocurrió la idea tras experimentar los «injustos» sobrecostes que afrontó al abonar la matrícula para estudiar un MBA en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Marcaide diseñó un modelo de pagos que ahorra las comisiones bancarias y que la compañía ha extendido a otros sectores como el sanitario, los viajes y las transacciones entre empresas. Flywire se convirtió el año pasado en el tercer unicornio español (tras Cabify y Glovo) al alcanzar una valoración de mil millones de dólares tras una ronda liderada por Goldman Sachs. Ahora, la compañía acaba de debutar con buen pie en el Nasdaq. Tras su salida en bolsa, la empresa vale 3.500 millones de dólares (2.781 millones de euros).

El folleto de salida a bolsa de Flywire precisa que el año pasado intermedió en el abono de 7.500 millones de dólares en más de 130 monedas y facturó 131 millones de dólares. La compañía fijó su sede social en Boston, aunque su equipo tecnológico formado por un centenar de personas permanece en València. La firma trabaja con 2.250 instituciones (universidades, compañías de salud y todo tipo de empresas) y da servicio a más de 1,6 millones de personas. La firma tenía el 31 de marzo 473 trabajadores a tiempo completo.

Iker Marcaide explica que su motivación para fundar la empresa fue «ayudar a que los pagos internacionales fuesen más económicos, sencillos y, sobre todo, justos para aquellos que se dejaban en comisiones bancarias y malos tipos de cambio su esfuerzo y los ahorros familiares. Es injusto por el poder que tienen los bancos sobre los clientes». El emprendedor valenciano precisa que estudió en Boston entre 2008 y 2010, y que fundó peerTransfer en julio de 2009 cuando tenía 26 años. «La llamé peerTransfer porque nació como una red de pagos peer to peer (de usuario a usuario)», asegura. El modelo de negocio se basó en agrupar todos los pagos de los estudiantes en una especie de bolsa común para romper la intermediación del banco. La empresa se queda con un porcentaje del ahorro y el cliente con el otro.

Marcaide subraya que es «una compañía española y americana a partes iguales. En las oficinas de Estados Unidos se lleva el desarrollo del modelo de negocio y en València permanece la parte tecnológica». El emprendedor estuvo al frente de la firma como CEO hasta 2013 y unos meses después dejó el consejo. Ahora mantiene una participación minoritaria. «En los cuatro años que estuve dirigiendo la compañía creamos el líder global de pagos educativos, alcanzamos un volumen de transacciones de mil millones de dólares al año y ayudamos a ahorrar millones de dólares a decenas de miles de estudiantes. Desde entonces, la compañía ha seguido ampliando su misión», destaca.

Marcaide captó en 2010 talento para el despegue de la empresa a través de la retribución con stock options (opciones sobre acciones) que extendió a todo su equipo. «Recuerdo cuando hacía entrevistas para captar talento en España y yo hablaba de retribuir con equity (capital) o algo equivalente. La mayoría me ponía cara de confundido. Posiblemente pensaban que eso no valdría nada. En un momento en que las stock options estaban reservadas para los directivos del Ibex, me empeñé en crear un programa de incentivos en acciones en el que integré hasta el perfil más junior. Lo hice porque me parecía justo. Hoy la empresa vale 3.500 millones de dólares y me alegro de aquella decisión porque creo que a mucha gente le habrá cambiado la vida», afirma. Marcaide se centró a partir de 2014 en la sociedad Zubi Labs desde la que impulsa el despegue de startups de impacto (empresas emergentes que resuelven retos sociales o medioambientales sin descuidar los intereses de sus accionistas).

«El hito de Flywire es que se ha convertido en la primera startup de origen español que cotiza en el Nasdaq junto a empresas como Amazon, Apple o Tesla. Es el éxito más grande que puede conseguir una empresa española. Podemos sentirnos orgullosos porque se ha conseguido gracias al esfuerzo de españoles», insiste. La compañía ha cogido velocidad de crucero. La empresa da servicio a 1.900 instituciones educativas, 80 grandes compañías de salud (entre ellas las diez más potentes de Estados Unidos) y 200 firmas de viajes. La facturación de Flywire creció un 38,9% entre 2019 y 2020 pese a la pandemia y en el primer trimestre del año ha intermediado en pagos por valor de 2.900 millones de dólares (un 70% más que en 2020).

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