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El ladrillo vuelve a brillar en la costa

El ladrillo  vuelve a brillar  en la costa

El ladrillo vuelve a brillar en la costa

El sector inmobiliario se frota las manos ante el repunte del interés por alquilar y comprar en la costa de la Comunitat Valenciana tras un año de travesía por el desierto. El avance de la campaña de vacunación ha provocado que los turistas españoles apuesten este verano por la costa de la Comunitat frente a las vacaciones del año pasado, cuando se decantaron por destinos menos masificados como Asturias, Canarias o A Coruña, según datos de Rentalia (la plataforma vacacional de Idealista). Los apartamentos de la provincia de Valencia lideran el aumento de las reservas en España con un crecimiento del 6,3 % respecto al verano pasado y los precios de los alquileres en julio y agosto han aumentado un 10 %. En el norte de la provincia de Alicante es muy complicado encontrar un apartamento libre tras rozar las reservas el 90 %. Algunos españoles también se han vuelto a ilusionar con la posibilidad de comprarse un casa en la playa tras un año de penurias. «La gente se ha dado cuenta de que no dominamos la vida y tras tenerlo en mente desde hace tiempo ahora se han decidido a comprar», asegura Javier Rocher, gerente de la inmobiliaria Urbatic de Gandia.

Eduardo Vercher, representante de la tasadora Tecnitasa en el norte de Alicante y el sur de Valencia, confirma el interés de los turistas nacionales por la costa valenciana. «En nuestra zona ha habido un repunte importante del alquiler y los precios han subido un 10 %», precisa.

La buena evolución se produce tras una primera parte del año desastrosa por el confinamiento perimetral de la Comunitat Valenciana y las restricciones para viajar desde el resto de Europa. Los miembros de la Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana (Asicval) en los principales municipios costeros coinciden en la reactivación con fuerza de las ventas tras unos meses muy duros. José Costa (director de la inmobiliaria Atina en Xàbia, Dénia y Gandia) asegura: «Lo hemos pasado muy mal por los extranjeros porque no podían venir. Ahora están llegando y comprando. Es cierto que no hay tantos ingleses como antes, pero tenemos muchos holandeses y belgas. El precio medio de los apartamentos de dos dormitorios en Xàbia ronda los 200.000 euros y el de los de tres supera los 300.000 euros, los chalés están a partir de 300.000 euros y las villas de lujo valen de dos a tres millones. El mercado se está animando porque hay mucha gente con dinero en el banco que tras estos meses de restricciones se han decidido a comprarse una casa con jardín. La pandemia ha cambiado las prioridades de la gente. Nuestra previsión es que los precios subirán», pronostica Costa.

En cuanto al alquiler vacacional, las agencias de viaje advirtieron el mes pasado de que destinos como Cullera, Gandia o Peñíscola van a tener este año ocupaciones históricas porque están muy vinculados al turismo nacional. Javier Rocher confirma la situación. «Los apartamentos de Gandia tienen un índice de reservas del 85 % para la primera quincena de agosto. Va a ser un verano parecido al de 2019. En Gandia una semana cuesta entre 700 y 1.400 euros. Será muy complicado encontrar apartamentos libres». El gerente de la inmobiliaria Urbatic afirma que las ventas están muy activas tras el parón a causa del confinamiento perimetral en marzo, abril y mayo (meses en los que tradicionalmente se cierran las operaciones por los desplazamientos de las vacaciones de Semana Santa). En cuanto a la compra, en Gandia es posible encontrar un apartamento con piscina por 140.000 euros y en primera línea puede subir hasta los 300.000 euros.

Oropesa

Francisco Beltrán (director de la inmobiliaria Modesto Beltrán con oficinas en Oropesa, Castelló y Madrid) asegura que se han disparado los apartamentos en venta por el fallecimiento de sus propietarios a causa del coronavirus. «Eran gente mayor del País Vasco o Madrid con apartamentos en propiedad en Oropesa. Ahora sus hijos los están poniendo en venta. También han salido al mercado propiedades de personas que han sufrido con dureza la crisis y han decidido desprenderse de sus segundas residencias», señala. El director de la agencia inmobiliaria castellonense augura también un buen verano para el sector. «La gente se va a quedar por España porque es cómodo y seguro. Tenemos una buena oferta de apartamentos y dos meses para salvar todo el año», apunta.

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