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El precio de los pisos expulsa de València a los jóvenes

Los menores de 30 años se lanzan a comprar vivienda en el área metropolitana al carecer de ahorros para adquirir pisos de más de 100.000 euros. El mismo tipo de inmueble puede llegar a costar la mitad en Paterna o Torrent que en la capital del Túria. las casas en València valen de media 250.000 euros y requieren tener 50.000 euros ahorrados para acceder a la financiación bancaria

Viviendas en construcción en el PAI Molí d’Animeta de Quart de Poblet | D. Tortajada

El alza del precio de los pisos y la precariedad laboral están expulsando de la capital del Túria a los jóvenes que quieren comprarse una casa. Adquirir una vivienda en València implica tener como mínimos unos ahorros de 50.000 euros frente a los poco más de 20.000 euros que se necesitan para acceder a la financiación de un inmueble en los municipios que rodean la capital. Un inmueble de segunda mano en Quart, Manises o Torrent cuesta exactamente la mitad que uno de las mismas características en Extramurs o Russafa. En obra nueva la diferencia no es tan grande, pero los pisos de la capital están «imposibles para los jóvenes» con un coste mínimo de 220.000 euros y en Quart de Poblet se pueden comprar viviendas a estrenar en el PAI Molí d’Animeta (que tiene dos paradas de metro) desde 91.129 euros. Isabel Andrés, directora de producto de Percent Servicios Inmobiliarios, precisa que el comprador medio en el área metropolitana ronda los 30 años y adquiere una vivienda de 100.000 euros, y en València tiene 40 años o más y busca un piso de 250.000 euros.

«Los únicos jóvenes que pueden comprar en València cuentan con respaldo familiar. Los jóvenes de la capital se están yendo a Paterna, Burjassot, Torrent, Quart de Poblet o Manises donde pueden encontrar pisos asequibles. Un piso en Paterna de 100.000 euros vale el doble en València, aunque hay que tener en cuenta que en la capital se pueden encontrar viviendas baratas en el extrarradio. Eso sí, son zonas que nadie quiere», advierte Isabel Andrés. La directiva de Percent precisa que los compradores son reacios a adquirir una vivienda en barrios como La Luz donde sí hay inmuebles disponibles de 100.000 euros o menos.

El promotor Vicente Llácer, CEO del Grupo Ática, ha apostado por hacer vivienda asequible en el área metropolitana (Quart de Poblet, Xirivella y Alfara de Patriarca) para captar a los jóvenes. Llácer, que también tiene vivienda más cara en el centro de València, es el impulsor del PAI Molí d’Animeta de Quart, donde promueve 119 viviendas con un precio de entre 91.129 euros y 141.442 euros. «La principal barrera de acceso a la vivienda de los jóvenes es la entrada. Pocos disponen de 50.000 euros y en Quart de Poblet pueden comprar con solo 20.000 euros ahorrados o prestados por la familia. Después, la cuota hipotecaria les sale más barata que un alquiler», advierte Llácer. Los pisos de Ática en Alfara del Patriarca parten de 76.000 euros y los de Xirivella de 88.528 euros. El promotor valenciano defiende la necesidad de que el Gobierno ayude a los jóvenes a conseguir la entrada que necesitan a través de créditos del ICO como hace el Reino Unido con el programa ‘Help to buy’ (ayuda a la compra).

Rafael Clausí, consultor senior en Recasens Real Estate, subrayó la precariedad laboral que sufren los jóvenes como detonante de que tengan que salir de València. «Se van a Burjassot, Paterna o Foios, localidades que están bien comunicadas con el metro, donde pueden encontrar pisos que se pagan con hipotecas a 35 años con una cuota de entre 350 y 400 euros. Los bancos solo financian el 80 % del coste del piso y necesitan otro 10 % para abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y el 3 % del coste de la transacción inmobiliaria. Al final solo pueden optar a pisos de entre 100.000 y 150.000 euros, que no se encuentran en València». Clausí insiste en que los jóvenes están dispuestos a comprar en un radio de 15 kilómetros de València siempre que haya una buena conexión de transporte. «Si estás dispuesto a irte al área metropolitana puedes comprarte un piso de más calidad. En la capital es muy complicado encontrar una buena vivienda por debajo de 200.000 euros», sentencia.

Fernando Muro de Zaro, director general de OC, precisa que en la capital los pisos de segunda mano son caros porque suelen tener un tamaño bastante grande y pueden necesitar una reforma integral. «La zona centro (desde Ciutat Vella a Extramurs) tiene una demanda muy alta y los precios son caros», admite.

Diferencia de precio

El responsable de promociones de Olivares Consultores, Vicente Martínez, subraya que en las viviendas de segunda mano las diferencias de precio entre el área metropolitana y la capital son mucho más significativas que en las de obra nueva. En cualquier caso, los jóvenes apuestan por el área metropolitana ante las dificultades de afrontar la compra en barrios en expansión de València como Malilla o Quatre Carreres. «Tenemos una promoción en Torrent que el 80 % de los compradores son jóvenes sin hijos», asegura. El consultor inmobiliario indica que en los municipios que rodean a la capital es posible adquirir una vivienda de obra nueva por 125.000 euros o menos. «En València es imposible conseguir un piso a estrenar por ese precio», señala Martínez. «A veces es una mejor opción comprar una buena vivienda en Torrent al lado de la estación de metro que ir a Malilla lejos de una parada», añade.

Vicente Díez, portavoz del Colegio de los Agentes de la Propiedad (API) de Valencia, lamenta que cada vez es más complicado el acceso de los jóvenes a la vivienda en propiedad. «La mayoría solo dispone de 20.000 euros de ahorro y así es muy complicado. El área metropolitana es una opción porque la vivienda cuesta como mínimo un 20 % más barata», asegura.

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