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Cómo pasar de ahorrador a inversor sin morir en el intento

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Desde el inicio de la pandemia se ha multiplicado el número de inversores principiantes que comenzaron a operar por primera vez en los mercados de valores. Un boom que también ha traído consigo la picaresca por parte de los chiringuitos financieros. Sin ir más lejos, hace unos días la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) avisaba de la existencia de 473 sociedades no autorizadas para prestar servicios de inversión y otras actividades sujetas a su supervisión. Una cifra detectada entre enero y noviembre de este año y que representa un 21% más que en el mismo periodo de 2020.

«Ser ahorrador hoy en día ya no sirve. Si quieres aumentar tu poder adquisitivo es momento de invertir, eso sí, con cuidado», advierte Elisabet Ruiz-Dotras, profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC. La situación a la que se refiere la experta es la de unos tipos de interés en negativo y congelados desde hace un par de años, a los que ahora se suma la inflación al alza. Los cálculos de Funcas prevén que la pérdida de poder adquisitivo de los hogares españoles podría ascender a más de 8.000 millones de euros durante este año. Y es que, a medida que los precios suben, con el dinero que está paralizado en una cuenta sin rentabilidad se puede comprar menos proporción de bienes.

Entonces, ¿qué hay que tener en cuenta para empezar a invertir y no tener problemas? «La mejor manera de pasar de ahorrador a inversor es invirtiendo poco a poco, con el ahorro que estemos seguros que no vamos a necesitar en un corto periodo de tiempo», aconseja Jorge Coca, socio fundador de Finletic.

Así lo hizo Carlos Prieto, un madrileño de 28 años que tras muchos años interesado por las finanzas y después de formarse sobre los mercados, durante el confinamiento, se lanzó a la compra de acciones de Apple y Sony. «Tenía dinero ahorrado y me había empapado bien de cómo funcionaba el mercado y su recorrido. Decidí probar con mil euros para empezar».

Esta formación de la que habla el inversor principiante es para la profesora de la UOC uno de los primeros pasos que hay que dar. «No hace falta aprender a hacer ‘trading’ en bolsa, pero sí son necesarios unos conocimientos básicos sobre los tipos de productos que hay y cómo funcionan cada uno de ellos», asegura la experta.

Como en cualquier otro ámbito la teoría no lo es todo y contar con una persona con más experiencia y conocimientos ayuda a progresar más rápidamente, aunque en el caso de las inversiones lo que está en juego es nuestro dinero «que tanto esfuerzo y sacrificio nos ha costado», comenta Coca.

No contar con la figura de un experto y dejarse asesorar por gente del entorno es uno de los principales errores que cometen los inversores novatos, junto a la falta de una planificación financiera y el ansia por hacerse rico en poco tiempo. «El dinero fácil no existe, las cosas buenas llevan su tiempo y esto también pasa con el dinero. Hay que tener paciencia», indica Ruiz-Dotras.

En cuanto a la elección de producto, el socio fundador de Finletic recomienda los fondos, que reducen el peligro de concentración que supone estar expuesto a muchos bonos o compañías, además de las ventajas fiscales. Hasta la venta definitiva de los mismos no se pagarían impuestos. A este consejo añade el de tener una cartera equilibrada, combinando la renta variable con la fija o «al menos» metiendo dinero en distintos productos.

A la hora de diversificar, Carlos Prieto, tras un tiempo metido en renta variable, decidió ampliar su cartera invirtiendo 2.500 euros en el mercado de las criptomonedas. El joven inversor considera que no le va mal. «Hay días que gano, otros que pierdo. Lo que, más me ha costado es saber gestionar las emociones en estos momentos y no dar pasos impulsivos», y sobre todo, añade, «no obsesionarse».

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