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Ana Vallés: "El Proyecto Planta se ha convertido en el buque insignia de la compañía"

Presidenta de Sorigué - Sorigué, referente en servicios urbanos, tecnología del agua, construcción y materiales, lanza una nueva línea de actividad dedicada a la energía

Ana Vallés, en el complejo industrial de Sorigué en el municipio leridano de Balaguer | ‘activos’

Apasionada del arte, Ana Vallés nos recibe en el complejo industrial de Sorigué en la Plana del Corb (Lleida), donde se ha levantado, bajo su impulso, el Proyecto Planta, uno de los enclaves más singulares de arte contemporáneo del mundo. Con una sonrisa y mucho orgullo, nos enseña un lugar excepcional que aúna paisaje, industria y cultura, y donde se puede disfrutar del talento de artistas como Juan Muñoz, Anselm Kiefer, Antonio López, Bill Viola o Chiharu Shiota.

Enseguida hablamos de ese proyecto cultural original e inspirador que es Planta. Antes, si le parece, sepamos cómo le va a la empresa en pandemia...

Por suerte, la mayor parte de nuestras actividades se han mantenido en activo. En Sorigué nos anticipamos a la crisis, fuimos una de las primeras empresas en actuar, creamos un equipo de «contingencia» y, gracias a la transformación digital que llevamos en nuestro segundo plan estratégico, hemos podido trabajar en remoto sin ningún problema.

Tecnología e ingeniería del agua, mantenimiento urbano, gestión de residuos, construcción, fabricación de materiales, etc. Sorigué hace de todo. La diversificación les ayuda a afrontar las crisis, entiendo.

Es una estrategia. No es casual que estemos tan diversificados. En 2015 decidimos no poner todos los huevos en la misma cesta y diversificar tanto en actividades como en ámbito geográfico. La última incorporación de Sorigué ha sido el área de energía, que hemos creado y presentado recientemente: eficiencia energética, autoconsumo, etc.

El pabellón Kiefer, construido en 2010, es el embrión del Proyecto Planta. Alberga tres obras emblemáticas del artista Anselm Kiefer, que tiene una conexión directa con los elementos naturales del propio entorno, como la tierra y el agua. Armando Huerta

¿Crecimiento orgánico o inorgánico?

Nosotros tradicionalmente crecemos de forma inorgánica, es decir, adquiriendo compañías que ya tienen un know how y un posicionamiento en el mercado. Los paneles fotovoltaicos han entrado en nuestra cartera con la compra en junio de una compañía de Logroño que se llama Ecotelia. Las renovables tienen ahora una demanda importante a nivel privado, y estamos muy ilusionados con el lanzamiento de esta nueva línea de negocio. De hecho, estamos ya estudiando otra operación que nos va a dar mayor dimensión en este área.

¿Con qué empresa?

Comprende que no te pueda decir nada aún. Se está trabajando justo ahora. Te puedo decir que es una empresa extranjera, pero europea. Serás el primero en saberlo en cuanto se cierre y lo podamos contar (ríe).

Invierten, crecen, se expanden; luego les va bien el negocio. Están en cifras récord de facturación...

2020 lo cerramos de forma muy positiva y 2021 esperamos superar los 650 millones. Pero lo que más me ilusiona -te confieso- es el número de trabajadores: ya somos más de 4.800.

¿En qué áreas se han sentido más los efectos de la pandemia?

Donde más se ha sentido es en el área de materiales y asfalto. Tuvimos que parar totalmente la actividad. En construcción, se llegó a notar en determinadas obras y localizaciones geográficas, pero se ha recuperado. Y en servicios urbanos (mantenimiento de redes de agua, recogida de residuos,...), al ser una actividad esencial, incluso hemos activado más recursos para hacer frente a las necesidades de nuestros clientes.

Energía, agua, mantenimiento urbano. La sostenibilidad es clave en muchas de sus actividades...

La sostenibilidad, que ahora está tan en boga, está implantada en nuestro ADN. Está en la recogida y tratamiento de los residuos, en los proyectos que desarrollamos en el nuevo área de energía, etc. Tenemos acciones de mejora medioambiental en cada una de nuestras áreas de actividad. Nos importa el paisaje. Una vez extraída la grava, por ejemplo, restauramos las fincas con oliveras, que para nosotros son un símbolo del retorno a la tierra. Es una manera de relacionarnos con el entorno, con los clientes y con la sociedad que nos diferencia.

Antonio López, con quien Sorigué mantiene una relación muy cercana, está presente en Proyecto Planta a través de su obra Día y Noche | ‘activos’ Armando Huerta

Esta sensibilidad es clave en un sector como el de la construcción.

Tenemos muchos proyectos en los que apostamos por la innovación y la sostenibilidad. En Barcelona, por ejemplo, te adelanto -haremos pública una nota esta semana- que vamos a construir 80 viviendas con un material innovador y sostenible: la madera contralaminada, que se caracteriza por un reducido impacto ambiental y ayuda a mitigar los efectos del cambio climático.

Esta noticia es para compensar que no me puede decir el nombre de la empresa de energía que están estudiando comprar...

Exacto (risas). La sostenibilidad está muy presente en todas las actividades de nuestro grupo. En residuos, hemos implantado tecnología que favorece el reciclaje de los envases de plástico y desarrollamos varios proyectos de investigación para mejorar la sostenibilidad del ciclo del agua y favorecer la economía circular. En la parte de eficiencia energética, estamos avanzando en innovación urbana sostenible. Hemos hecho en Barcelona, por ejemplo, una prueba piloto con pavimento fotovoltaico, y apostamos por la creación de cubiertas verdes en los edificios que protejan la biodiversidad y contribuyan al ahorro energético.

¿Qué estado de salud presenta el mercado de la construcción de vivienda residencial?

Ya despegó antes de la pandemia y se mantiene la demanda. Vemos un momento positivo.

En el terreno laboral, la crisis del 2008 expulsó de la construcción a muchos trabajadores que no han vuelto al sector y que ahora hacen falta...

Sí. Recuperarlos no está siendo fácil. Hacen falta, sobre todo, perfiles especializados. Es algo que también estamos notando en el área de materiales, es decir, especialistas que conozcan bien, por ejemplo, el extendido del asfalto.

El encarecimiento de las materias primas es otro gran problema para el sector.

Es una realidad y se siente. Por suerte nosotros, en construcción, estamos trabajando mucho con nuestra propia promotora. Somos cliente y promotor a la vez. Pero es un problema grave, que afecta también a la obra civil.

More Sweet Play the Dance, de William Kentridge. «Es un friso contemporáneo lleno de humanidad, sentido crítico e inteligencia», señala Ana Vallés | ‘activos’

Materias primas más caras y falta de suministros...

Es el resultado de la globalización y de la situación derivada de la pandemia. Están faltando muchísimos suministros provenientes de China. Esta situación nos va a ayudar a reflexionar sobre la dependencia actual tan directa de Asia.

¿Y cómo marcha la obra civil: carreteras, túneles, asfalto?

No nos hemos recuperado aún de la crisis del 2008. No hemos alcanzado los niveles previos a esa crisis, y la situación ha sido especialmente complicada en Cataluña.

Sorigué trabaja mucho con los ayuntamientos. El mantenimiento urbano es una importante línea de negocio para ustedes: fuentes, jardines, espacios públicos, etc.

Y tenemos contratos verdaderamente emblemáticos. Llevamos el mantenimiento de la Alhambra de Granada, del Parque de Atracciones Tibidabo y del Zoológico de Barcelona, entre otros. Y otro contrato importante es el que nos está permitiendo construir el primer centro oficial de La Liga y la NBA en Madrid, que abrirá sus puertas este verano.

Hablemos ya de la labor cultural que desarrollan desde Fundación Sorigué, que ha impulsado desde su llegada a la presidencia y que se concreta en el Proyecto Planta. En primer lugar, ¿qué es?

Planta es un proyecto único, un lugar en que interactúa una colección de arte contemporáneo de primera línea internacional con una serie de procesos industriales, en un entorno natural, y con el que hemos generado orgullo y sentido de pertenencia a Sorigué. Se ha convertido en el buque insignia del grupo. Es un proyecto que ayuda a comunicar qué somos, cómo somos y cómo entendemos el «retorno». Proyecto Planta es, de algún modo, la intersección de mi biografía, el grupo de empresas y la Fundación Sorigué.

¿Obras de qué artistas encuentra aquí el visitante?

Juan Muñoz, que es un artista fundamental del siglo XXI, el talento español más internacional; el sudafricano William Kentridge, que nos muestra una singular «procesión» del ser humano con una inteligencia extraordinaria; Chiharu Shiota, que es la sensibilidad llevada a una manifestación artística; Bill Viola, que es el auténtico pionero en el campo del videoarte; Anselm Kiefer, cuyas obras fueron el embrión de Proyecto Planta; Antonio López, con las esculturas de su nieta tan llenas de introspección; y en un futuro próximo, Tomás Saraceno, un artista argentino cuya obra gira en torno a la sostenibilidad. Grandísimos talentos...

Proyecto Planta es «huella» de la gestión de Ana Vallés al frente de Sorigué. Lo impulsó desde que en 2010 tomó las riendas de la compañía que fundó su tío, Julio Sorigué.

Desde 2008 veníamos sufriendo los efectos de la crisis, y en 2010 nuestro sector estaba en caída libre. En ese contexto de relevo generacional, decidí impulsar cuatro palancas: un departamento de innovación, otro de responsabilidad social corporativa, un área de Comunicación que permitiera unificar el grupo, y un símbolo de liderazgo que permitiese visualizar la transformación del grupo. Sabía de la potencia que tiene el arte contemporáneo y lo importante que es el retorno, algo que servía para unir a la compañía en su lugar originario. Tenía claro que el origen debía ser la punta de lanza del futuro. Proyecto Planta es arte contemporáneo, arquitectura, conocimiento y paisaje.

De alguna manera, entiendes Proyecto Planta como el alma de Sorigué, ¿correcto?

Sí. Es una herramienta de liderazgo empresarial que ha dado al grupo una personalidad, una actitud y una manera de relacionarse con los clientes y la sociedad que nos diferencia. Proyecto Planta materializa nuestro compromiso.

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