Y tú ahora, ¿estás sólo con esto?» o «no te metas en la hostelería que es muy sacrificada». Estas son algunas de las frases a las que se enfrenta alguien cuando decide emprender en este sector. Parece que es poco, o que es un sector en el que uno va a sufrir pase lo que pase. En nuestro caso no ha sido así. La hostelería es un sector en el que la innovación cabe desde que se encienden los fuegos (o no), hasta que se recogen los platos al terminar. En Baovan lo sentíamos así, por eso nos lanzamos con un producto muy novedoso como son los baos, que cada vez tenían más presencia en los restaurantes, pero que eran imposibles de conseguir porque estaban siempre agotados.

Nosotros decidimos probar suerte, digo suerte porque con cada uno de los cuatro locales que hemos abierto en poco más de un año hemos tenido que escuchar la gloriosa frase: «A ver si tenéis suerte, porque este local está maldito». Pues lo cierto es que a estas alturas ya hasta nos gusta escuchar esta frase. Sabemos que la clave, como en el resto de sectores, está en innovar, atreverse y lanzarse, pero siempre escuchando lo que quiere el cliente. Innovar en producto, trayendo un producto diferenciador del que somos unos auténticos apasionados. Innovar también en procesos, ya que todos los restaurantes que tenían baos los compraban, pero ninguno los hacía de forma artesanal. Atreverse y lanzarse en un sector que según la gente es muy sacrificado, con una carta muy corta con apenas 5 baos en los inicios, pero asegurándonos que todo lo que hacíamos era de 10.

Escuchar lo que quiere el cliente, esa es otra de las claves de cualquier sector, y por supuesto también de la hostelería. La suerte quiso que nuestros locales no estuvieran malditos, que nuestro viaje de estos 17 meses esté siendo muy divertido, ya que nos ha permitido subir a nuestra furgoneta a más de 17 tripulantes que nos acompañan y junto a nuestros clientes nos alegran los días. Porque sacrificado es pasar hambre como hacía mi abuela. Lo nuestro, que es crear recetas inspiradas en nuestros viajes para que acompañen a nuestros baos artesanales, es un privilegio.

Así que ojalá todos los que formamos parte de este sector sigamos innovando, persiguiendo a la suerte, desafiando prejuicios y regalando felicidad.