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Marta Salmón

Cuando el oficio consiste en vender ilusiones

Marta Salmón, con un juguete sobre química | ‘activos’ Levante-EMV

Directora general de la empresa zaragozana Cefa Toys, Marta Salmón, ha sido nombrada recientemente presidenta de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (Aefj), convirtiéndose, de esta forma, en la primera mujer que tiene la oportunidad de ostentar el cargo, justo en un momento extremadamente complejo por los efectos que aún perduran de la pandemia de covid y por la crisis de suministros y los incrementos de costes. Pese a que inició su carrera profesional como ‘controller’ en la cadena de hipermercados Continente, siempre ha estado relacionada, de una manera u otra, con el mundo del juguete. ¿Los motivos? La máxima mandataria de la patronal del sector lo tiene mucho más que claro: «Me cautiva pensar que con tu trabajo y esfuerzo vas a a hacer feliz a las personas, tanto a niños como a adultos. Somos vendedores de ilusiones», sentencia.

Economista de profesión, no se veía, sin embargo, sentada en una silla frente a una pantalla todo el día. Así que optó por cargos de más acción, primero como responsable de deportes, viajes y campañas en el área comercial del hipermercado, donde ya entró en contacto con los juguetes y, de ahí, directamente, a Toys‘R’Us, como compradora de la zona de Iberia en diferentes categorías. A partir de ese momento, la carrera en el sector ya resultó del todo imparable, pasando por Famosa como responsable de gestión de marcas tan conocidas como Nenuco y Nancy, y dando el salto posteriormente a Cefa Toys.

En un sector en el que las mujeres históricamente no se han prodigado demasiado, el hecho de convertirse en la primera que ocupa la presidencia de la patronal supone para Marta Salmón un auténtico reto. Según explica, las cosas están cambiando, y pone como ejemplo los casos de Marie-Eve Rougeot, en Famosa; María Pertegaz, en Hasbro; Celia García, en Goliath; Milagros González, en MGA; o Rosario Carrió, en Cayro. «Solo puedo decir -subraya- que espero devolver la confianza que ha depositado en mí la junta directiva y convertirme en la primera presidenta de muchas que vendrán después».

La cuestión de género es algo que ha estado siempre sobrevolando a esta industria, por aquello de si se fabrican artículos para niños o para niñas. Sin embargo, Salmón se muestra tajante a la hora de aseverar que los juguetes no tienen género, sino las personas que los compran. «Estaríamos encantados de que nuestros productos fueran del gusto del 100% de los niños y niñas», enfatiza, para destacar, a continuación, que «el sector mantiene un compromiso firme con nuestros consumidores, estableciendo ya en 1993 un código de autorregulación de la publicidad que ha ido evolucionando en sucesivas revisiones hasta la actual de 2022, donde nos comprometemos a realizar propuestas no sólo divertidas, sino también educativas en valores cívicos».

La pandemia ha tenido un fuerte impacto sobre el sector, al principio por el cierre forzado de las empresas y también de las tiendas. «Mientras veíamos cómo en el resto del mundo las ventas crecían a doble dígito porque se entendía que el juguete era un producto esencial para niños y niñas, en España no había dónde comprarlos», lamenta. Después llegaron la falta de suministros y los incrementos de precios de la energía y las materias primas, en una dinámica que ha ido a más a raíz de la guerra de Ucrania.

Esta evolución de los acontecimientos está favoreciendo un proceso de relocalización, con empresas que han decidido volver a fabricar en España determinados artículos. «Es algo -destaca- que nos gustaría a todas las empresas, pero, dependiendo del producto, se necesitan fuertes inversiones y un tejido industrial que ha desaparecido».

El mal endémico del sector es su fuerte estacionalidad, hasta el punto de que España lidera este ranking en toda Europa, siendo el país donde menos juguetes se compran por menor. Para combatirlo, Marta Salmón tiene claro que lo principal es hacer entender que «el juguete no es un gasto, es una inversión que ayuda a los niños no solo a estar entretenidos, sino a desarrollar habilidades como la atención, la memoria, la imaginación, la motricidad, la creatividad, la comunicación, el lenguaje... ».

El otro gran problema son las falsificaciones, tanto por las pérdidas que ocasionan como por el peligro que pueden conllevar para la salud infantil. La receta de la representante de los fabricantes, en este caso, pasa por un incremento de los controles a las empresas que importan o que venden artículos destinados a niños cuando su línea de negocio no va dirigida a este público, y también por obligar a las firmas de comercio electrónico a garantizar que los productos que venden cumplen todas las normativas.

Marta Salmón considera que el juguete no goza del suficiente reconocimiento institucional. «Sin embargo, la pandemia ha demostrado el valor que ha tenido para niños y mayores durante los días de confinamiento, y hay una predisposición por parte de las administraciones públicas a potenciar el valor del juego y el juguete», señala en este sentido.

El contexto es complicado, pero la presidenta de los jugueteros irradia optimismo. «Creo que hemos pasado la tormenta perfecta, confío en la capacidad de nuestras empresas para adaptarse y creo que a finales de año veremos más luz en el horizonte actual», concluye.

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