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Jaume Guardiola. Presidente del Cercle d’Economia

De la banca a la reflexión y el debate

Jaume Guardiola en Barcelona. ZOWY VOETEN

Quién le iba a decir a Jaume Guardiola (Barcelona, 1957) hace más de 30 años que en 2022 se convertiría en el presidente del Cercle d’Economia, una entidad de la que es socio desde sus inicios profesionales, cuando -recuerda- «era un joven ansioso por aprender de economistas y empresarios de referencia» en los encuentros que se celebraban y que se han convertido en una cita anual de prestigio.

Y es que desde el martes pasado es el nuevo presidente de esta entidad tras ganar las elecciones, en las que se impuso por un poco más del 70% de los votos a Rosa Cañadas, presidenta de Trea Capital Parnters, en los primeros comicios en los que se han medido ante las urnas dos candidatos en los 64 años de historia de la institución.

Con una clara vocación de defender la ‘camiseta’ del Cercle, al igual que la del Barça, de cuya comisión de estrategia económica fue presidente, Guardiola citó en sus primeras palabras como máximo directivo del reputado foro de opinión al historiador Jaume Vicens Vives, uno de los promotores del nacimiento de esta institución en los años 50 del siglo pasado.

Tras una vida profesional ligada a la banca (tal vez era su destino, ya que su apellido en castellano significa ‘hucha’), los próximos años de Guardiola se concentrarán en promover el debate y la reflexión y en dar un nuevo impulso al Cercle d’Economia. A juicio de los críticos, entre ellos, su oponente, la institución, ha perdido algo de su capacidad de influencia.

Guardiola encara esa etapa en la que muchos directivos jubilados se vuelcan en fundaciones u otras organizaciones. Es como una segunda vida profesional. En este caso, al frente del Cercle d’Economia durante tres años.

Tras imponerse en las elecciones sostuvo que ahora viene la parte de estar a la altura de las expectativas porque, agregó, «el proceso electoral ha tenido una repercusión mediática altísima». Y eso pone el listón muy arriba de lo que es realmente la entidad.

«El Cercle tiene un rol muy importante en la sociedad catalana que tenemos delante. Este país, como decía Vicens Vives, está en un momento de enderezamiento. El Cercle es una institución con el rigor intelectual y prestigio para ayudar y contribuir al enderezamiento, y mi junta y yo haremos lo posible para conseguirlo», afirmó tras recibir el testigo del presidente saliente, Javier Faus. Se comprometió a su vez a recibir a su oponente, Rosa Cañadas.

Guardiola, que no rechaza la etiqueta de continuista porque se considera heredero de «un legado», aseguraba en una entrevista con este diario que Catalunya había superado la «etapa difícil» del ‘procés’ y que, con la nueva economía, Barcelona tiene una gran oportunidad porque tiene un ecosistema de investigación, universidades, etc. En todo caso admite que algo habrá que hacer para adaptar el Cercle. «Cuando digo que tenemos que mover el Cercle hacia donde se ha movido la sociedad es porque esta ha cambiado su composición y en el Cercle está un poco infrarepresentada».

Y para ello, además de una junta de 17 miembros que ya forman parte de la dirección actual ha incorporado a cuatro jóvenes valores: Clara Campàs (Asabys Partners), Pol Morillas (director del Cidob), Dani Aicart (Barcelona de Serveis Municipals); y Rita Almela (emprendedora, inversora y experta en transformación digital, innovación y tecnología y socia fundadora de 101 Ventures). A estos se suman la economista Teresa García-Milà y Núria Cabutí, (Random House), como vicepresidentas, Camino Quiroga (notario); Carmina Ganyet (Colonial); Oriol Aspachs (CaixaBank); Marc Puig (Puig); Miguel Trias Sagnier (Cuatrecasas), Jordi Amat (escritor), Maite Barrera (Barcelona Global), Mercè Conesa (Incasòl), José María Lassalle (consultor y analista político), Núria Mas (Banco de España), Alfonso Rodés (Havas Media Group), Francesc Rubiralta (Celsa), Laura Urquizu (Red Points) y Xavier Vives (IESE).

El paréntesis de los Juegos

De 1990 a 1994, Guardiola fue director general de Banca Catalana. Hubo un paréntesis en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, en los que durante un par de meses dirigió el Port Olímpic. En 1993 ascendió a subdirector general del antiguo BBV para luego hacer las américas con cargos en el banco en Puerto Rico, Argentina y México y acabar en 2006 como director general de la entidad de origen vasco en España y Portugal.

Al año siguiente fichó por el Banc Sabadell como consejero delegado, cargo que ocupó hasta el año pasado, durante 24 años. La jubilación le llegó después del intento fallido de unión con el BBVA y los cambios posteriores en el puente de mando, con el fichaje de César González-Bueno como primer ejecutivo. En la actualidad preside el patronato de Esade.

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