Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

TransBase Soler, el guardián del contenedor

La empresa familiar cumple cincuenta años y se expande en Madrid y València

Alfredo Soler, en la base de contenedores de Valenciaport. | F. Calabuig

En estos tiempos difíciles para la economía acechan de lleno los problemas en las cadenas logísticas globales de suministros, en los movimientos de barcos, trenes y camiones por la congestión que sufren las navieras en los muelles portuarios. El tráfico mundial de mercancías alcanza los 184 millones de contenedores (muchos de estos vacíos) anuales, movidos sobre todo por gigantes como MSC, Maersk, CMA-CGM, Cosco, OOCL, Evergreen, Hapag-Lloyd, Hyundai M, Wan Hai, Yang-Ming, ZIM y ONE, entre otras. E l impacto del coronavirus y la guerra en Ucrania lo están cambiando todo en el mundo. De eso sabe bastante TransBase Soler, una empresa que tiene mucho aportar dada la historia de este negocio familiar estrechamente vinculado a las gestión de depósitos de las enormes cajas de hierro que pasan por el Puerto de València y las zonas logísticas de Madrid.

A. Soler y su padre, en un camión histórico. | F.Calabuig

El fundador de la compañía, Alfredo Soler Asunción, se dedicaba a almacenar troncos de madera que procedían de Costa de Marfil a mediados del siglo pasado. Al cumplirse ahora el 50º aniversario de la constitución de la mercantil el veterano empresario recuerda sus orígenes en este sector. Acompañaba desde muy joven a su padre al volante del camión -que todavía conserva- hacia el norte de España. Trabajó en la cooperativa San Cristóbal del Grao, que dejó para llevar los troncos del barco a la campa. Se convirtió en un depósito, en un recinto aduanero. Fue pionero en España.

El otrora directivo del Puerto de València José Luis Vilar propuso hace cinco décadas a Alfredo Soler Asunción que almacenara en su terreno cinco cajones grandes de hierro (contenedores) que habían llegado en un buque y que nadie retiraba del puerto, en el que no sobraba espacio. Eran de la multinacional CTI, la mayor empresa de alquiler de contenedores del mundo y que a partir de esa fecha empezó a confiar en TransBase Soler como primer depósito de contenedores de València y el segundo en España. El primero estaba en Barcelona.

Un colectivo nómada

La pyme valenciana dedicada a la gestión de depósitos de contenedores posee en la actualidad un recinto de 85.000 metros cuadrados de superficie en la zona de la ampliación norte del Puerto de València. Antes estuvo en los barrios de Nazaret y Castellar . Y en la localidad de Silla. «Somos un colectivo nómada», explica desde su despacho y acompañado por su padre el CEO de TransBase Soler, Alfredo Soler Martínez.

Desde su cuartel general próximo al recinto del Grao el principal directivo de la sociedad reconoce que las terminales marítimas tienen problemas de congestión «por falta de capacidad de almacenamiento y la lentitud en las operaciones y atascos en sus accesos terrestres». De hecho, estima que el 25% de los contenedores almacenados en el patio de una terminal son vacíos, por lo que perfectamente pueden almacenarse en depósitos cercanos para liberar espacio y evitar congestión, como los que este verano sufren grandes puertos como los de València y Barcelona, volcados con los tráficos de importación y exportación. En su opinión, los atascos en los accesos terrestres a las terminales, sumado a la falta de camiones, impide un buen aprovechamiento de los mismos.

En ese sentido, aboga por una mayor coordinación entre navieras, transportistas y terminales para que cada camión -en el Puerto de València transitan cada día entre 4.000 y 5.000 vehículos pesados- pueda aprovechar el viaje y nunca vaya de vacío. Para ello, de la mano de un socio tecnológico (Fundación Valenciaport) desarrolla una ‘app’ para coordinar dichas operaciones.

TransBase Soler, con una facturación algo superior a los 5 millones de euros, más allá de los depósitos de contenedores, elabora el primer cava de origen valenciano: Castell dels Sorells. En su bodega de Turís, hace cuatro décadas, levantó una réplica exacta del inmueble que alberga el actual ayuntamiento de Albalat del Sorells: un palacete con torres y patio central que data del siglo XV.

Compartir el artículo

stats