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Energía verde

De granja porcina a planta solar ultramoderna

El primer parque fotovoltaico sobre suelo de cultivo que da luz a agricultores, vecinos y coches entra en servicio en Picassent

Huertos con las placas fotovoltaicas en la nueva planta de Picassent. Activos

La primera planta ‘agrofotovoltaica’ de la Comunitat Valenciana acaba de entrar en servicio en Picassent.

Es un parque solar ultramodeno construido sobre una antigua granja porcina (en desuso desde hace 25 años) que suministra electricidad a agricultores, 750 hogares y vehículos eléctricos con veinte puntos de recarga privados y diez públicos.

El proyecto tiene el respaldo de la Unión Europea y la Generalitat y ha conllevado una inversión de 2,4 millones de euros. En el resto de España solo hay cinco instalaciones como la de Picassent.

El modelo ‘agrofotovoltaico’ se ha desarrollado con éxito en otros países como Japón, Vietnam, Taiwán, Chile, Francia, Bélgica o Alemania con proyectos de gran tamaño.

La Unión Europea quiere impulsar este tipo de plantas dentro de su estrategia para reducir las emisiones de CO2 para combatir el cambio climático.

Ricardo Romaguera (Inderen y presidente del clúster de la energía de la C. Valenciana); Empar Martínez (secretaria autonómica de Economía); y Concepción García (alcaldesa de Picassent). Activos

La instalación de Picassent tiene una potencia de 1,5 megavatios (MW), cuenta con 3.744 paneles solares y está situada sobre la cubierta de una explotación agrícola que ocupa una parcela de 26.582 metros cuadrados de suelo no urbanizable.

La potencia de la planta asegura las necesidades energéticas de varios cultivos de setas y productos subtropicales como el aguacate y la pitaya o fruta del dragón (un fruto exótico originario de América Central y México, de color rojo escarlata o amarillo y con semillas negras).

La UE impulsa este tipo de instalaciones multiservicio en su lucha contra las emisiones

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Al tratarse de cultivos que no necesitan excesiva luz, los agricultores pueden techar el campo con panales solares. Las placas están hasta a cuatro metros de altura para no interferir en la producción agraria.

Fuentes de la Conselleria de Economía Sostenible subrayan que estas instalaciones "actúan como dinamizadoras de la economía local y países como Francia o Alemania han desarrollado políticas para apoyarlas e integrarlas en sus planes nacionales de energía y economía.

La propia Comisión Europea trabaja ya para impulsar este tipo de instalaciones en toda la Unión Europea".

Cooperativa

Huerto de placas fotovoltaicas. Activos

La iniciativa la han ejecutado la empresa de ingeniería Inderen y la firma centrada en el desarrollo de proyectos fotovoltaicos Transición Energética Solar (Tranesol).

La explotación funciona como una comunidad energética. Para gestionar toda la demanda y adecuar la producción de la planta a los consumos de los asociados, la cooperativa ha instalado baterías de litio con capacidad de 600 kWh.

Los socios de la comunidad energética pueden ser personas físicas, pymes, asociaciones, cooperativas y entidades locales situadas en un radio de 25 kilómetros de la central ‘agrofotovoltaica’.

Para la recarga de vehículos eléctricos con la energía producida por la planta, la cooperativa va a habilitar 20 puntos en garajes de los asociados y diez puntos en una estación pública.

El proyecto ha recibido 1,46 millones de euros en ayudas públicas.

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