Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Ceo de GDV Mobility

Germán Agulló, un emprendedor precoz para acelerar la movilidad eléctrica

El emprendedor en la sede de la firma | J. Navarro

No era buen estudiante y no ha pasado por la Universidad, pero asegura que sus amigos que cursan ADE y otros grados de empresa le piden clases particulares. Y no es para menos. Con solo 21 años, el alicantino Germán Agulló ya ha logrado facturar su primer millón de euros con GDV Mobility, la empresa que fundó en marzo del año pasado junto a sus socios Héctor Arana y Óscar Bárcenas. Y lo que es más llamativo, lo ha hecho con beneficios, algo nada habitual en un negocio que acaba de arrancar. Un hito que hace unos meses le valió que la revista Forbes le destacara entre sus ‘30 under 30’ en España, donde incluye a los jóvenes emprendedores con mayor proyección.

Su secreto ha sido encontrar un nicho comercial por explotar: el de los recambios para los vehículos de movilidad eléctrica. «Hasta ahora parecía que los patinetes eran algo de usar y tirar. Si se te rompía una pieza, estabas perdido», explica. Así que decidió montar una distribuidora para mayoristas, que opera a través de una plataforma digital y que actualmente ya cuenta con más de un millar de clientes que, a su vez, surten de sus productos a unos 15.000 talleres de reparación en España, pero también en otros países como Bulgaria, Portugal, Francia o Suiza.

De momento, han empezado con los patinetes y las bicicletas, pero sus planes pasan por ampliar la gama de referencias para incluir también recambios para motos y, más adelante, para coches eléctricos. Su objetivo a medio plazo es convertirse en la primera firma del sector en Europa, según afirma. Desde luego, ambición no le falta, y su entusiasmo y sus planes de negocio han logrado convencer a Pablo Fernández -el que fuera vicepresidente de la filial del Santander en Estados Unidos y fundador de Clicars y Clikalia- para que lidere la primera ronda de financiación de la firma.

Al propio Agulló le gusta comparar su historia con las que llegan desde Silicon Valley y destaca que los inicios de su empresa están en «un trastero de Carolinas -un barrio popular de la ciudad de Alicante- sin luz, sin agua y sin suelo». Lo cierto es que lleva el negocio de la distribución en los genes. Tanto su abuelo como su padre ya eran mayoristas y buena parte de su infancia la pasó en el almacén. «Lo de precintar cajas lo llevo de serie», bromea.

Apasionado de la bicicleta, llegó a competir en categorías semiprofesionales hasta que un problema médico le obligó a dejarlo. Desde adolescente ya mostraba el carácter emprendedor y empezó muy pronto a buscarse distintos trabajos. Fue árbitro de baloncesto y empleado de un parque infantil, hasta que recaló de nuevo en una tienda de bicicletas. Durante la pandemia acabó en el departamento de importación de una firma y fue justo después cuando decidió montar su propia empresa.

El primer intento, una distribuidora de recambios para bicicletas, no salió bien. «No tenía el mejor modelo de negocio ni un buen producto», reconoce. Sin embargo, la experiencia le sirvió para conocer a los que ahora son sus socios, que le aportaron sus conocimientos tanto técnicos como empresariales. Fue entonces cuando nació GDV, en marzo del año pasado, en el citado trastero de Carolinas, del que pasaron a las instalaciones de un vivero de empresas municipal que ya se les ha quedado pequeño, por lo que en breve estrenarán un nuevo almacén de 3.000 metros cuadrados, también en Alicante.

Desde el principio, Agulló tenía claro que la tecnología tenía que ser una parte clave de la compañía. Aunque no cuente con una carrera, siempre ha tenido una gran curiosidad y afán por formarse de forma autodidacta y, por ejemplo, es habitual de las jornadas sobre Inteligencia Artificial que se organizan por la zona. «Recuerdo ir a los congresos que se celebraban en Alcoy y pensar: ¿Por qué aún no se aplica esto en el sector de la movilidad?», asegura.

Así, ese es otro de los grandes pilares de GDV, que ya ultima un nuevo sistema que permitirá a sus clientes realizar los pedidos por voz o, por ejemplo, cuando no sepa la referencia de un producto, bastará con hacer una foto a la pieza que necesite para que un algoritmo identifique de qué se trata y se realice la comanda.

Además, en el almacén se va a implantar la misma tecnología pionera que ya usan firmas como Mango, Inditex o Decathlon para realizar el ‘picking’ de los artículos, que permite reducir al mínimo los errores en la confección de los pedidos.

Germán Agulló es consciente de que su historia no es muy habitual entre la gente de su edad, pero defiende las capacidades que tienen los jóvenes. «La gente se lleva las manos a la cabeza cuando les digo que mi jefe de logística tiene 19 años, pero te aseguro que dobla a cualquiera con 30 años de experiencia», defiende el emprendedor, que ya cuenta con una plantilla de 15 personas.

Compartir el artículo

stats