Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El mercado inmobiliario pisa el freno

La incertidumbre económica por la crisis energética y la subida de los tipos de interés provocan «una caída del 30 %» de las visitas a pisos en venta y anticipan una bajada de las ventas en el segundo semestre

Viviendas en construcción en el PAI de Moreras de València. | M.A. Montesinos

El mercado inmobiliario en la Comunitat Valenciana ha comenzado a pisar el freno tras dos años de subidas desbocadas en precios y en ventas. Un informe del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de València presentado esta semana ha revelado que el precio de la vivienda nueva ha llegado al máximo de la serie histórica en el conjunto de la Comunitat Valenciana en el segundo trimestre de 2022, pero el sector advierte que desde junio el mercado se está enfriando. La Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana, Asicval, ha constatado que en los tres últimos meses el número de visitas a viviendas en venta «ha caído un 30 %» respecto al mismo periodo del año pasado por el incremento de precios, el ascenso del euríbor (que resta poder adquisitivo) y por la incertidumbre económica generada por la guerra de Ucrania y la crisis energética. Algunos compradores han paralizado su búsqueda ante la expectativa de que los precios bajen en los próximos meses. Por lo que respecta al alquiler, el incremento de las rentas debido a la falta de oferta está provocando un aumento de los arrendamientos compartidos.

Nora García, presidenta de Asicval, explica que han detectado un frenazo de las visitas de los pisos en venta desde que empezaron a subir con fuerza los tipos de interés en junio. El coste de una hipoteca media de 150.000 euros se ha encarecido este verano en 178 euros al mes y a una parte importante de los compradores empieza a no salirle los números. «Una vivienda de segunda mano en València cuesta de media 200.000 euros. Han subido mucho los precios y eso provoca que ahora no haya tanta alegría como hace un año. Venimos de cifras de venta muy altas. Lo que ocurría el año pasado no era normal. Aunque bajen las ventas, seguiremos con buenas cifras», apunta García. La presidenta de Asicval avanza que el descenso de ventas se verá en las estadísticas del tercer y cuatro trimestre.

Vicente Díez, portavoz del Colegio de API de Valencia, coincide plenamente con Nora García. «Hay una reducción en el número de contactos y de visitas por varias causas. Lo que más ha afectado es la subida de los tipos de interés. En cuanto la cuota hipotecaria sube, baja el número de posibles compradores. Muchos están abocados al alquiler porque los números no les salen», advierte Díez. El portavoz de los API incide en que la inflación y la incertidumbre económica son otros frenos. «En momentos de incertidumbre, el mercado se frena», sentencia.

El problema del alquiler es que ha subido tanto que muchas personas solo pueden aspirar a una vivienda compartida. «Estoy cerrando alquileres de 3 o 4 personas. Son compañeros de trabajo o parejas que deciden compartir gastos con otras parejas porque no pueden asumir la subida de los arrendamientos y la inflación. Un piso en València que hace un año y medio costaba 800 euros ahora vale 1.200», puntualiza Nora García.

Cristina Recasens, fundadora de Recasens Real Estate, confirma que este verano «se ha notado un montón la bajada de las operaciones. Ha influido la inflación. La ralentización está afectando sobre todo a los inmuebles de precio medio. Hay gente que espera a ver si bajan de precio». Isabel Andrés, directora de producto de Percent, avanza que en las próximas semanas los bancos van a empezar a endurecer las condiciones de crédito ante la subida de tipos en un momento en el que una parte de las operaciones no pasa el filtro y se caen.

Compartir el artículo

stats