Con el objetivo de poner en valor el monumento de mayor valor arquitectónico de Albal, la Torre árabe del siglo XI, el ayuntamiento invertirá 145.000 euros en su conservación y remodelación, que se sufragarán con recursos propios. Según explica la arquitecta municipal, Manuela Molina, la intervención patrimonial consistirá en la rehabilitación interior y exterior del inmueble, «para ello resulta necesario eliminar elementos impropios, la limpieza de paramentos, adecuación de la barandilla de la escalera interior, así como la limpieza de la fachada, dar una solución adecuada a la evacuación de aguas pluviales y mejorar el acceso peatonal a la torre», ha indicado. 

Los trabajos de topografía han comenzado, a cargo de Global Mediterránea Geomética. Antes de finalizar el año se hizo un escaneo de la torre, se realizaron fotografías en tres dimensiones con un dron, «para obtener una documentación estructural del monumento, lo más precisa posible, ya que esté método permite ver las erosiones», ha detallado el topógrafo Josep Blasco. Los trabajos de arqueología también han sido encargados.

El año 2019, el consistorio concluyó una importante ejecución urbanística, en el entorno donde se enclava la Torre Árabe –en la plaza García Sanchis-. Se semipeatonalizó la zona, un proyecto que fue distinguido por la Generalitat Valenciana con el I Premio de Movilidad 2019. La Diputación de València ayudó a costear los 650.000 euros de esta actuación que, cuando fue acabada, recibió la visita del su presidente, Toni Gaspar.

La última intervención que se ejecutó en el edificio militar data de 1989. Se eliminó una de las construcciones adosadas, y se limpiaron sus paramentos pero, según apunta Ramón Marí, la actuación del 89 se llevó a cabo por un decorador y no un restaurador, «por lo que se cometieron algunos fallos, como por ejemplo, el eliminar grafitis árabes que aún perduraban en el interior de la torre». El primer edil ha manifestado su deseo de restauración, «para mejorar el edificio y que pueda ser disfrutado por la ciudadanía y los visitantes» e indica que debido a que actualmente alberga un museo etnológico que incluye muchos elementos y vestigios, que podrán conocerse y descubrirse cuando el monumento se vuelva a abrir al público.

Se trata de una torre de vigilancia y defensa de época árabe, de planta cuadrada y su volumen es de forma piramidal, ligeramente prismática y rematada con almenas. A su planta baja, un poco elevada, se accede por una pequeña escalera, sobre ella se elevan otras dos alturas. Los materiales empleados para su construcción piedra y mortero de tierra, cal y arena. En el Llibre del Repartiment de Valencia, consta la donación que hizo en 1238 Jaime I de Aragón de la alquería árabe a Gil de Atrosillo. Seis años más tarde éste vendió la venta de Albal al cabildo de Valencia que conservó definitivamente el señorío.

BIC desde 2002

La Torre árabe, conocida popularmente como Torre dels Moros, es el edificio más antiguo de la población, fue construida en el siglo XI y es el único vestigio de la fortificación defensiva, de la antigua alquería islámica. Tiene una gran importancia simbólica para la población, formando parte de su escudo heráldico. Fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 2002 e incluida en el «Inventario de Castillos, Torres y Murallas del Antiguo Reino de Valencia» para el Patrimonio Artístico Nacional en 1953.