María José Toledo entró a trabajar en Hidraqua en el año 1998 como técnico de soporte de Operaciones en la Oficina Técnica de Servicios Centrales. “Ya en aquel momento, la eficiencia energética estaba en nuestro ADN”, asegura. “Cuando recibíamos las facturas en papel, el responsable de analizar la correcta facturación las revisaba una a una, comprobaba que la instalación no estuviera consumiendo energía reactiva, que la potencia contratada era la correcta y que los consumos se realizaban en los periodos adecuados. Todo este análisis implicaba una dedicación de horas considerables, además de los tiempos necesarios para la gestión de la factura en papel, lo que conllevaba que la corrección de las deficiencias identificadas se pudiera retrasar meses”. 

A día de hoy, Toledo ocupa el cargo de directora de Operaciones de Hidraqua, la empresa del Grupo SUEZ en la Comunitat Valenciana, y expone cómo desde este grupo empresarial se han buscado soluciones para digitalizar la información y obtener datos que les permiten ser más responsables, eficientes y sostenibles en su gestión energética. “En Hidraqua y sus empresas participadas tenemos previsto un ahorro en consumo de energía para 2021 de casi 900.000 kWh gracias a las acciones de eficiencia energética identificadas y un incremento de nuestra capacidad de generación de energía renovable en 1.640.000 kWh, lo que supone un 20 % más de producción”.

La planta térmica de producción de energía de Elda. ED

“La transformación digital de los procesos permite la centralización de las gestiones. De ahí que, desde que se evolucionó en la digitalización de los consumos energéticos, hayamos sido capaces de centralizar esta gestión a través de la Red Dinapsis, nuestros centros de innovación distribuidos por todo el territorio español y centrados en la gestión sostenible del agua y el territorio”, explica Toledo.

La evolución, como en la mayor parte de los procesos, ha sido progresiva en función de las necesidades más importantes que en cada momento se ha requerido atender. Con el paso del tiempo, la empresa ha evolucionado hacia herramientas digitales que optimizan, simplifican y automatizan las tareas relacionadas con la gestión energética a través del inventario de todos los suministros eléctricos, telemedida de contadores, gestión de facturas eléctricas, tramitación automática de reclamaciones con comercializadoras, detección de potencial renovable y control de auditorías.

Antigua planta térmica de producción de energía de Elda para dar electricidad a los pozos de agua potable de Salinas. ED

Así, para la mejora de esta eficiencia, a partir del año 2012 se inició un proceso de digitalización de las instalaciones. En estos momentos, prácticamente el 100 % de los suministros eléctricos cuenta ya con telelectura. “Antes de que las empresas energéticas instalaran sus propios contadores con telelectura, Hidraqua había hecho un despliegue de este tipo de contadores propios para controlar la eficiencia energética de las infraestructuras vinculadas al ciclo integral del agua, en especial en las instalaciones más grandes y de más consumo. La gestión del ciclo integral del agua implica un importante consumo energético. De ahí que una gestión sostenible del agua conlleve directamente una gestión sostenible de la energía”. 

A día de hoy, estos datos pasan directamente a la aplicación, desarrollada por el grupo Suez, para ser analizados. La plataforma dispone de un motor de cálculo que simula, valida e informa de cualquier anomalía en los consumos reflejados. Asimismo, estos contadores ofrecen a la compañía información en tiempo real para poder actuar ante cualquier incidencia.

Además, “toda esta información detallada nos permite hacer una gestión avanzada en la compra de la energía pudiendo optar por modelos de compra más complejos y eficientes, que en estos momentos ofrece el mercado energético”.

La evolución de esta herramienta ha llevado a que actualmente se disponga de varios módulos, para que, además de analizar la información descrita, ofrezca cálculos sobre las posibilidades de producción de energía renovable de cada una de las instalaciones. “Así, a día de hoy, somos capaces de conocer el potencial de producción de energía renovable: solar, hidráulica o eólica de todas las infraestructuras vinculadas al ciclo integral del agua”.

Planta solar de Santa Pola (2019), cuya producción energética se utiliza para la gestión del ciclo integral del agua en el municipio. ED

Por último, el grupo Suez dispone de herramientas que permiten hacer un seguimiento detallado y en tiempo real del consumo energético de cada uno de los equipos de una instalación para confirmar su punto de funcionamiento óptimo, de manera que sea lo más eficiente posible y asegurar así la reducción de consumo energético y potenciando, a su vez, el uso de energías renovables.