12 de noviembre de 2019
12.11.2019
Elecciones generales 10N

El rojo resiste ante el auge ultra

Los resultados dibujan un mapa donde el PSOE retiene sus puntos fuertes, seguido por un PP que recupera apoyos pero lejos de lo esperado por el ciclón Vox - Los escasos feudos morados aguantan y Cs se hunde en todas las comarcas

12.11.2019 | 04:15
El rojo resiste ante el auge ultra

El PSOE resiste como primera fuerza aunque con 48.890 votos menos respecto a abril por lo que el mapa de la Comunitat Valenciana sigue teñido de rojo. Eso sí, el azul del Partido Popular sube su tonalidad al ganar 84.400 sufragios más y amarrar el segundo puesto en la mayoría de los grandes municipios, frenando así el hundimiento de la última cita electoral. Un «crecimiento» alejado sin embargo del efecto que vaticinaba Pablo Casado, en parte por el despegue de la ultraderecha de Vox, aupada hasta la tercera posición gracias a los 144.100 votos ganados en estos comicios. Un discurso, el de la formación de Santiago Abascal, que ha obtenido importantes réditos en zonas agrarias y en un mundo rural marcado por la despoblación, pero también en puntos del territorio marcados por las rentas altas y allá donde el discurso xenófobo vende.

Si algo han dejado claro estas elecciones es que el experimento de Compromís y su alianza con el Más País de Íñigo Errejón no ha tenido recorrido, ni siquiera en los feudos más fieles del nacionalismo valenciano. Solo ha obtenido el escaño que ya tenía Joan Baldoví, mientras que Unides Podem con, 45.000 votos menos, ha aguantado incolume en sus islas moradas: Sagunt, Buñol, Alcoi o Barxeta. La gran debacle ha sido la de Ciudadanos, con 287.600 votos menos en un correctivo sin paliativos.

El discurso de Abascal cala en zonas agrarias y en pueblos con rentas altas

Aunque apenas cuenta con implantación a nivel municipal, Vox se ha visto encumbrado de la noche a la mañana como el partido más votado en 22 localidades de la Comunitat Valenciana gracias a la repetición electoral. El auge de la ultraderecha se cimenta en buena medida sobre la comarca de la Vega Baja, en Alicante, con una decena de pueblos teñidos de verde tras el 10N. Pero las victorias de la formación van más allá y se extienden a otros territorios como la Ribera Alta, el Camp de Túria y Los Serranos: comarcas con más trabajadores autónomos y menos afiliados a la seguridad social que la media autonómica, donde Vox ha capitalizado el volátil «efecto cabreo» y la fuga de votantes de Ciudadanos, agitando un discurso xenófobo que ha puesto el foco en el descontento de las zonas rurales y en la defensa de actividades tradicionales, como la caza o los toros.

Las razones del triunfo de Vox en Murcia son las mismas que explican su contagio a la Vega Baja: el municipio más meridional de la C. Valenciana, Pilar de la Horadada, es el que más apoyo a Vox concentra: un 33,82%. La comarca, tradicionalmente agrícola, presenta un índice de población extranjera más de dos veces superior al promedio autonómico (el 32,7%) y alberga algunos de los pueblos con menores rentas por habitante: San Fulgencio, Catral, Crevillent, Dolores o Callosa del Segura han abrazado mayoritariamente a Vox el 10N a pesar de que sus ayuntamientos están gobernados por PSPV y Compromís desde junio. La gestión de la catástrofe de la gota fría, así como el mayor sentimiento de españolidad, azuzado por el conflicto catalán, en un territorio donde Compromís apenas ha sacado un 1,6 % de sufragios, son también puntos catalizadores a tener en cuenta. Otras localidades gobernadas por la izquierda donde se ha impuesto Vox en las generales son Algemesí y Carcaixent, con el hundimiento del sector de los cítricos y el debate taurino muy en el candelero. De media, los pueblos donde ganó la ultraderecha el 10N tienen 8.400 habitantes, aunque cinco de ellos superan los 20.000. Uno es la Pobla de Vallbona, en el Camp de Túria, una zona residencial donde Vox consiguió su única victoria valenciana en abril y donde obtiene más sufragios que la media. El domingo, ese triunfo se extendió a San Antonio de Benágeber, Serra o Loriguilla, pueblos con bajo paro e inmigración pero situados entre los que más renta por habitante tienen. Alpuente, Calles o Monforte del Cid, donde la izquierda gobierna con mayoría absoluta, son otros nuevos feudos de la
ultraderecha.


El PSPV mantiene su dominio en el interior y las áreas urbanas

El interior despoblado de la Comunitat Valenciana vuelve a teñirse de rojo como en las elecciones del pasado mes de abril, con pequeñas variaciones, al igual que en la grandes ciudades de las áreas industriales. De norte a sur del territorio valenciano, el PSOE se impone, desde Zorita del Maestrazgo o Morella hasta Buñol, Cortes de Pallás o Zarra. En esta última localidad se impone sin paliativos con el 54,4 % de los votos. Requena también mantiene su voto al partido de Pedro Sánchez pese al arreón de Vox. En las urbes importantes conserva su hegemonía en Castelló, donde gobierna la socialista Amparo Marco, mientras que en València, con el Govern del Rialto (Compromís-PSPV), los socialistas sacan mil votos más que el Partido Popular. La situación se repite en Alicante, donde obtiene cuatro mil apoyos más que la formación del popular Luis Barcala, que gobierna en coalición con Ciudadanos. Elx, Torrevieja o Santa Pola continúan siendo socialistas mientras que en Orihuela, con un 30,02 % de los sufragios, el PSOE se acerca al PP (30,6 %). En Xixona, Onil, Calp, Dénia, Alcoi, Vila-real o Alzira se impone el PSPV al igual que en municipios como Torrent, Gandia, Paterna o Benidorm. Vinaròs y Xàtiva, con alcaldes socialistas, reafirman su fidelidad a las siglas.


El PP frena su caída y refuerza su presencia en Ademuz y la Serranía

El Partido Popular no consigue despegar en las grandes áreas urbanas del litoral valenciano pese a recuperar algo del terreno perdido. Aunque con ligeras modificaciones respecto a los últimos comicios, comarcas de interior como el Rincón de Ademuz, la Serranía y Alto Mijares siguen con fuerte presencia de la formación de Pablo Casado, pero con un destacable ascenso de Vox, en un territorio que nunca fue proclive a Ciudadanos. Municipios como Villahermosa del Río, Culla, Castellfort o Zorita apuestan por el PP, como Dos Aguas o Catí. En la costa, Peñíscola es del PP por delante del PSPV. Los populares, pese al notable ascenso del partido de Santiago Abascal, logran amarrar el segundo puesto en muchas ciudades como es el caso de Orihuela (30,6 % de los votos), aunque seguida muy de cerca por el PSPV (30,02 %) y a muy poco por Vox (24,4 %). En Sagunt, sin embargo, donde el PSOE se impone, Unidas Podem desplaza al PP, dejándolo en tercer puesto por delante de Vox. Otra plaza importante donde Abascal gana terreno a costa del PP es Requena, donde le supera y se sitúa muy cerca de los socialistas. En municipios con peso como Bétera el PP mantiene su dominio a duras penas, con Vox comiéndole el terreno al igual que en feudos como Serra y Nàquera.


El duro varapalo a Rivera se extiende por todo el territorio

Ciudadanos no es el partido más votado en ninguna de comarcas de la Comunitat Valenciana perdiendo el terreno ganado en las últimas citas electoral. El partido del ya dimitido Albert Rivera no ha logrado ni el voto urbano ni el rural, desplomándose a lo largo y ancho de todo el territorio. El combate sin tregua de Toni Cantó contra la enseñanza en valenciano no ha tenido ninguna transcendencia ni rédito electoral ni siquiera en las zonas castellanoparlantes, como es el caso de Requena, donde la lista de Santiago Abascal ha superado al PP y a Cs. En escasos municipios ha logrado sumar más del 10 % de los votos, oscilando la mayoría entre un 7 y un 8 por ciento. Cofrentes es una de esas excepciones, con un 14 % de los sufragios para la formación naranja, en sintonía con Caudete de las Fuentes (13,2 %), Benimantell (12,6 %), La Yesa (11, 94 %), Loriguilla (10,8 %) o Bétera (10,29 %). En las tres capitales de provincia solo se acerca al diez por ciento en Alicante (9,44 %), mientras que en Castelló y València sufre un duro varapalo(7,17 %y 8,08 %, respectivamente). Un correctivo muy severo respecto a hace solo unos meses.


Barxeta, Sagunt o Buñol, únicos puntos morados que resisten

Unidas Podemos, socio del gobierno del Botànic, vuelve a llevarse un pobre resultado en las urnas como en las últimas elecciones autonómicas. El declive del voto a la formación que lidera Pablo Iglesias es visible con apenas seis o siete puntos de mayor intensidad morada diseminados aquí y allá a lo largo del territorio. Entre las grandes ciudades, un hecho aislado, destaca Sagunt, que mantiene el tirón con un 20 % de los sufragios, solo por detrás del PSOE. Idéntica situación ocurre en Buñol, con un 30,38 % aunque algo por detrás del PSOE (34,04 %). Los tradicionales feudos de izquierdas aguantan el tirón del ciclón Vox, al que dejan lejos de sus números. Una localidad de La Costera, Barxeta, continúa inquebrantable al cerrar esta nueva convocatoria electoral con un 27,47 % de los apoyos frente al PSOE que se queda por detrás con 19,35 % y el peligroso aumento de la formación de Santiago Abascal que consigue penetrar en un punto «rojo» históricamente hasta alcanzar un respaldo del 14,30 %. Fuente Robles (29,02 %), Carrícola (32,31 %) o Fuente la Reina (29,03 %) mantienen su fidelidad al voto de izquierdas, que se reparten con socialistas.


Més Compromís no arrastra más votos ni en la Sueca de Baldoví

La coalición con Iñigo Errejón no le ha funcionado a Compromís en estas elecciones generales, donde el cosmopolitismo que presuntamente aportaba la formación Más País solo le ha permitido superar el veinte por ciento de los votos en municipios como Castell de Cabres (23,08 %), Fontanars dels Alforins (21,12 %), Quatretonda (20,09 %) o Corbera (21,25 %). Seguidos de cerca por Gata (16,7 %), Xaló (19,3 %), Pedreguer (17,4 %), Vistabella del Maestrat (18 %) o la Font de la Figuera (16,20 %). Nada nuevo ya que Compromís tiene escaso calado en las diez comarcas que concentran a la práctica totalidad de municipios castellanohablantes y en las que reside el 13 % de la población, especialmente en el sur de Alicante y en el interior de València mientras que el norte de Castelló es territorio socialista. Ni siquiera en Sueca, la localidad natal de Joan Baldoví, Compromís logró desbancar al PSOE al sumar solo un 18 % de los votos frente al 22,12 % de socialistas. Baldoví, que fue alcalde de esta localida de la Ribera Baixa, estará en el Congreso de los Diputados, no así Maria Josep Picó, que iba en calidad de independiente. En su Sagunt natal, Compromís solo obtuvo el 7,35 % del respaldo.


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