Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Estrategias

Pescando en río revuelto

Los expertos ven en el centrismo mostrado por los principales partidos una muestra de su afán por atrapar indecisos

Pescando en río revuelto

Pescando en río revuelto

Dos semanas de infarto. Catorce días para pescar en río revuelto y en la amplia laguna en la que se ha convertido la bolsa de indecisos para las generales del 20 de diciembre. La encuesta del CIS habla de un nunca visto 41,6 % de personas que sí irán a votar pero sin saber qué papeleta escogerán. La irrupción de las nuevas formaciones políticas a nivel estatal (Ciudadanos y Podemos) ha puesto patas arriba el hasta ahora tedioso ring del bipartidismo. Con todo, los expertos creen que la fuga de voluntades y el daño para los dos partidos históricos no será tanto tras la apertura de urnas. «Entre los indecisos pesará el voto histórico porque la evolución hacia los nuevos partidos ha sido demasiado rápida. En una parte va a ser muy difícil evaluarlo pero tanto PP como PSOE sacarán más de lo que marca el CIS». Es la opinión de José Vicente Egea, presidente de la Asociación Valenciana de Politólogos que entiende que hay otros datos que avalan esta teoría. «Hay un 9 % de votantes que no saben si apostarán por PP o por PSOE y que van a acabar, por tanto, decidiéndose entre los dos históricos», añade.

El economista Ramón Marrades también entiende que la lectura de «a más indecisos, peor para los grandes partidos» tampoco es un análisis acertado. «Si un votante del PP termina apoyando a Ciudadanos es, incluso, algo tranquilo porque intuyen un futuro pacto y es una forma de limpiarse la conciencia; en cambio, mi percepción es que el voto del PSOE a Podemos es una ruptura más drástica». Para el profesor de Opinión Pública de la Universitat de València, Guillermo López, en el momento decisivo pesará, sobre todo, la edad. «La gente mayor está volcándose más por PP y PSOE y lo seguirá haciendo pero los indecisos -que en su mayoría son mujeres jóvenes- irán a los nuevos».

Con todo abierto y con una difícil proyección de los datos, las dos próximas semanas se antojan clave para los partidos. Para Egea, la forma en la que incluso partidos como Podemos «modulan sus posiciones hacia ideas centristas indica que van buscando más el voto de indecisos porque realmente no revelan lo que van a hacer. De hecho estamos viendo poca precisión en todos». Esa idea de que los partidos se están guardando las cartas es compartida también por López. El profesor reconoce que quizá Ciudadanos es el partido «que más propuestas concretas está lanzando pero lo está haciendo de manera efectista con un difícil encaje».

Las campañas, realmente, atrapan poco voto, según recuerda el profesor López pero, ahora, «es mucho más. En una semana se puede mover un electorado de entre un 15 y un 20 % y eso es enormemente decisivo cuando normalmente una campaña mueve un 5 % de votos que ya es mucho» y en ésta se están focalizando las propuestas entre los partidos «nuevos y viejos» y la dicotomía izquierda-derecha. «Los nuevos están lanzando esa idea y jugando la baza de la novedad que, precisamente ha recogido el PP para usarla en su favor», plantea Marrades. El politólogo José Vicente Egea también cree que los escándalos pueden pasar factura a los viejos partidos pero la gente también «ve el riesgo de ponerse en manos de nuevos partidos y el PP lo está usando». Como dijo Rajoy, al gobierno se llega aprendido. Habrá que esperar a comprobarlo.

Compartir el artículo

stats