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Herramienta digital

Políticos bajo control

Informáticos y politólogos desarrollan una herramienta digital para que los ciudadanos supervisen el cumplimiento de los programas electorales

Políticos bajo control

Políticos bajo control

Igualdad, participación, transparencia... Son conceptos que se repiten como un mantra en la mayoría de los discursos de los candidatos a las elecciones generales del 20 de diciembre. Tras el 15-M y el auge de los partidos emergentes, no hay político que se precie que no apele a las nuevas formas de hacer política o que proclame a los cuatro vientos que el ciudadano debe estar en el epicentro de su actuación.

Podría, sin embargo, estar cerca el momento en que los representantes políticos queden atados a sus promesas electorales por la estrecha vigilancia de esa ciudadanía a la que se encomiendan cada cuatro años y de la tardan pronto en olvidarse. Este es al menos el sueño de un grupo de activistas políticos valencianos que han diseñado una herramienta digital cuyo objetivo es crear una especie de Gran Hermano que escudriñe la acción política y detecte los incumplimientos de las propuestas electorales.

Para lograr esta meta este grupo, integrado por licenciados en informática, periodistas y politólogos, y bautizado con el nombre de Grup Càlam, ha elaborado un ambicioso proyecto que incluye una aplicación de móvil que de forma sencilla permite canalizar la indignación ciudadana a través del deporte nacional del wasapeo. «No se trata de una pataleta„advierte Diego Alvarez, profesor de la escuela de Informática de la Universidad Politécnica y uno de los promotores de la iniciativa „ sino de fiscalizar a los políticos y lograr que lo ciudadanos tengan un poder real para influir».

El Grup Càlam ha elegido el sistema de mensajería instantánea Telegram como red social ya que se trata de la aplicación gratuita más segura del mercado y, a diferencia de WhastsApp, permite chat secretos, es decir, guarda el anonimato del participante. En Telegram, aquellas personas interesadas por la actividad política podrán acceder a un canal denominado civicBot para detectar los incumplimientos.

El interés se centra en tres apartados: cuestiones relativas a la calidad de vida, como el acceso a la educación y a la sanidad; el apartado de transparencia, participación y rendición de cuentas; y campañas de comunicación. La herramienta guía al participante para que escoja sus opciones y lo único que se le solicita es que adjunte una fotografía como prueba. La idea es trabajar con las noticias de los medios de comunicación, aunque también se podrá adjuntar otro tipo de archivos. Alvarez pone un ejemplo: determinado partido predica transparencia, pero luego obstaculiza la labor de la prensa. Los ciudadanos indignados ya tiene un lugar para sacar los colores al político de turno.

Con toda esta información, este grupo que aspira a ser de presión, se compromete a realizar y publicar informes de seguimiento de los partidos para saber hasta que punto se están cumpliendo las propuestas electorales, en concreto, aquellas relacionadas con que la ciudadanía adquiera poder real para influir.

El proyecto tomará como punto de partida las generales del domingo 20 de diciembre y los programas electorales de aquellos partidos de ámbito general a los que el CIS otorga representación parlamentaria, es decir, PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos y EU. Oficialmente, arrancó el pasado sábado con la convocatoria pública para asistir al «Maratón de análisis de programas electorales» en la Universidad Politécnica de Valencia. Una cita que sirvió para destripar los programas electorales y relacionar aquellas propuestas relacionadas con el empoderamiento ciudadano.

Con todo, la iniciativa no parte de cero. Este grupo de activistas, en colaboración con la Asociación analizo.com y fenciutat, comenzó a trabajar en el empoderamiento de la ciudadanía a raíz de las últimas elecciones autonómicas .

Ya entonces este grupo de jóvenes (también están implicados arquitectos y expertos en comunicación) trabajó con metodología de las ciencias sociales en la creación de un índice de empoderamiento para «identificar el potencial de los programas electorales». Alvarez apunta que se tuvieron en cuenta aquellas acciones que buscaban mejorar las condiciones de vida y reducir desigualdades. El grupo recopiló los programas y los analizó desde el puto de vista de su potencial de empoderamiento. Puso una web a disposición de los ciudadanos (indiceempoderamiento.es) para que participaran en el análisis, pero la idea no enganchó a mucha gente. La falta de participación ciudadana, lejos de arrugarles, les empujó a buscar una vía más atractiva para tener «ojos» en toda España. más de 50 millones de líneas móviles», comenta Álvarez a modo de aviso.

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