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Colectivos con obstáculos para el sufragio

Sólo el 10 % de los 92.000 valencianos en el extranjero podrá votar

La Oficina del Censo Electoral acepta 9.507 solicitudes de voto de los emigrados Natalia, exiliada en Londres: «Todo el voto de fuera sería de castigo a PP y PSOE»

Natalia Alaminos, de 27 años, se hartó del paro. Salió volando de Valencia hace dos años y aterrizó en Londres para buscar suerte. Ahora trabaja en una agencia de marketing gestionando la comunicación en las redes sociales e internet de distintas empresas. Tiene derecho a voto. Sólo en principio, porque no lo va a usar. Ya ha desistido sin intentarlo siquiera. «El proceso es muy farragoso: poco plazo, muchas colas, dificultades de horario en la embajada, muchas pegas para registrarte como emigrante temporal, dificultades para que te lleguen los papeles a tiempo», cuenta por teléfono. Su voz política „duda entre Esquerra Unida y Compromís-Podem„ quedará silenciada en las urnas.

Su perfil es el más habitual en la colonia de expatriados. De los 92.114 valencianos con derecho a voto que residen en el extranjero (el 2,5 % de todo el censo), sólo podrán emitir su papeleta este 20 de diciembre 9.507 electores: el 10,3 % del total de exiliados, según consta en la Oficina del Censo Electoral, que ya tiene cerradas las solicitudes de voto por correo aceptadas de electores residentes en el extranjero.

La cifra, uno de cada diez, queda muy lejos de la media de participación en las últimas Elecciones Generales: el 74,2 % en la Comunitat Valenciana. Según los críticos, la enorme distancia es fruto de la ley del voto rogado, implantada por el Gobierno de Zapatero en 2011 y mantenida por el Ejecutivo de Rajoy. «Obviamente, todo el voto que está fuera sería un voto de castigo para el partido que está gobernando e incluso para el PSOE, que tampoco hizo nada para solucionar la situación de todos los jóvenes desempleados. Por eso les interesa hacerlo tan complicado. Es absurdo en esta era digital que ni siquiera puedas registrarte por internet», exclama Natalia.

Ella, que no pierde la ilusión por votar, se ha registrado en la iniciativa #RescataMiVoto que ha impulsado Marea Granate, un colectivo transnacional formado por emigrantes de España: una web que hace un llamamiento a abstencionistas que no vayan a votar para que puedan apadrinar y donar su voto a un emigrante español que se ve forzado a no introducir su papeleta. Dime a quién quieres que vote por ti. Por trabajo no puede volver a España hasta el día 23 de diciembre. De Marea Granate no la han avisado. Hay lista de espera. «Si alguien no va a votar y quisiera votar por mí?», dice esperanzada.

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