La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, rerochó un día más a Ciudadanos que emprenda una campaña para las elecciones autonómicas y municipales en «clave nacional» y advirtió a su líder estatal, Albert Rivera, de que «la nueva política no son titulares vacíos, hay que presentar programas». No obstante, en una entrevista con la Agencia Efe, Barberá aseguró que Rivera tiene todas sus «simpatías por la fortaleza que ha demostrado durante la situación convulsa catalana» y añadió que le parece meritorio «defender a España en Cataluña», pero «cuando ha salido de este ámbito, no ha estado acertado». «Está llevando a cabo políticas autonómicas y municipales en clave nacional. Es como si usara a sus candidatos para lanzar su programa a las generales», apuntó para mostrar su disconformidad con su propuesta de subir el IVA, dudar del AVE, considerar el aborto un derecho o querer legalizar la prostitución.

En respuesta a sus críticas sobre que ella pertenece a la vieja política, le pidió «respeto por los viejos, que hay muchos», mientras que ante las palabras de Rivera de que Barberá no es obligatoria, contestó que «no es obligatoria, pero sí voluntaria por parte de los valencianos».

Barberá alabó la figura de Mariano Rajoy, al que afirma que quiere mucho y es su amiga, además de «una buenísima persona, de gran inteligencia, de gran serenidad y sosiego, valores muy importantes para la responsabilidad de la Presidencia de Gobierno». «Gana una barbaridad en las distancias cortas y tiene mucha gracia, tiene esa sorna gallega», agregó Barberá, quien auguró que «sin duda se demostrará que es un gran presidente del Gobierno», porque no se sale del rumbo y sabe que lo importante es sacar a España de la crisis y mejorar el estado de bienestar.

«El dinero se esconde; es cobarde»

Barberá aseguró también que «no confía» en lograr una mayoría absoluta, por lo que quiere «ganar paso a paso, en la calle, la confianza mayoritaria de la gente», a la que ha pedido apoyar «de manera suficiente» al PP para poder gobernar con estabilidad. «No hay serenidad ni estabilidad, hay batiburrilo sociopolítico», afirma para insistir en que «para continuar con el progreso y los proyectos vitales de futuro, el dinamismo económico y la creación de empleo, tiene que haber estabilidad». «Si no, el dinero se esconde, es cobarde y hay miedo, y aquí necesitamos que se invierta en Valencia, que venga el dinero y que los valencianos tengan seguridad en sus proyectos», añadió Barberá.

Defendió que ni se plantea los pactos ni es contraria a ellos y recuerda que si alguien ha demostrado que es capaz de gobernar con pactos es ella, porque accedió a la alcaldía con uno en 1991 y cuando en 1995 logró la mayoría absoluta, pactó también con Unión Valenciana aunque no lo necesitaba para gobernar. «Tengo cultura de acuerdo. Estoy dispuesta al diálogo pero en este momento salgo a pedir la mayoría suficiente para desarrollar este compromiso», apuntó la alcaldesa de la ciudad.